Mostrando entradas con la etiqueta periodismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta periodismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de junio de 2012

Balaceras y ´periodistas´


13 de junio, 2012


Uno de los mejores momentos de mi vida se lo debo a la guerra. Sé que confesar lo anterior me convierte en una especie de monstruo pero trataré de explicarme y explicarles. Corría el año de 1991 y Bush, después de la invasión de Irak a Kuwait había iniciado su “Tormenta en el desierto”. Los televidentes de la época veíamos una especie de luces de bengala mientras los reportes (completamente controlados por los gringos) daban cuenta del avance de los norteamericanos. Hussein, tratando de ensartar a más países decidió bombardear Tel Aviv, lugar en el que era corresponsal de Televisa la señora Erika Vexler. El titular del noticiero era Jacobo Zabludovski que en un enlace escalofriante estableció el siguiente diálogo:

- Erika, dime, ¿qué está pasando?
- Nos están bombardeando, Jacobo. Es un ataque nuclear.
- ¿Cómo dices? Repite eso, Erika.
- ¡Es un ataque nuclear, Jacobo! Repito: nuclear.

Recuerdo que en aquel momento un servidor parpadeó mientras imaginaba a la reportera Vexler convirtiéndose en detritus nuclear y elevando su alma al cielo israelí. Lo anterior, por supuesto no ocurrió y entiendo que a la corresponsal le dieron una congelada ártica que duró varios años.

En fechas más recientes se desató un escándalo debido a que dos tuiteros, de forma esencialmente imbécil, escribieron que en algún lugar de Veracruz se realizaba un atentado. La respuesta del gobierno fue, digamos, enérgica, ya que los metieron al bote alegando algo así como “terrorismo”. Días después estos señores salieron liberados en medio de una polémica acerca de la responsabilidad en el uso de las redes sociales.

Bien, estos son los antecedentes para proceder. Pedro Ferriz de Con siempre me ha parecido un “periodista” acomodaticio que sabe relacionarse y caer parado con aquellos que detentan o detentarán el poder. Recuerdo que hace unos años el señor Ferriz tuvo la ocurrencia de decir que Julio Scherer tenía más de cinco millones de dólares en diversos bancos de Estados Unidos. La respuesta fue simple; Scherer le metió una demanda por difamación que casi lo deja ciego. Sin embargo la actitud, torpe y arrogante, fue que él no se echaría para atrás “ni para comer mierda” (este columnista imagina la escena y sufre una arcada). Pasaron los días y Ferriz fue aflojando su enjundia hasta que ante micrófonos y en una actitud ligeramente perdonavidas reconoció que no tenía ningún elemento para afirmar lo que había afirmado con lo que libró la demanda.

El viernes 11 de mayo exactamente a las 13:52 el tuitero @pedroferriz escribió lo siguiente: “balacera en Polanco, tres muertos. La familia michoacana”. Minutos después la cuenta @policiadf desmintió categóricamente la información: “no hay reporte alguno de balacera en Polanco” y yo, con mi alma chimiscolera, me metí al asunto señalándole a Ferriz que lo que había puesto era no solo incorrecto sino un motivo de alarma innecesaria entre la población. Fue como hablarle a la pared o a un sauce llorón. Mi sorpresa fue que las horas pasaban y el comentario de Ferriz permanecía inalterado en una lección de periodismo que bien se podría adquirir a 300 pesos en el metro Portales.

Pasaron las horas, la dinámica de tuiter se centraba en el tema de la visita de Peña Nieto a la Ibero y cuando todo parecía olvidado a las ¡21: 32! Pedro Ferriz escribió: “Los ánimos están muy revueltos, mucha información cruzada. No hubo balacera en Mazaryk”, dándonos una muestra de sentido de oportunidad que sólo he visto en caracoles de jardín con embolia. Veamos, lo de que los ánimos andan revueltos es inobjetable aunque no entiendo que tiene qué ver una cosa con otra, en cambio el tema de mucha información cruzada supongo que se refiere a la que atravesó por los canales neuronales del señor Feriiz ya que todos a las tres de la tarde sabíamos lo que él ignoró durante horas, que no había habido una balacera.

Hay quien especula que lo de Ferriz fue un distractor de la visita de EPN a la Ibero, no cuento con ningún elemento para afirmarlo pero sí para sostener que si este es el tipo de periodismo y periodistas líderes de opinión, estamos poco menos que fritos. Ni hablar.

sábado, 24 de marzo de 2012

“El buen periodismo tiene salida"



Fuente El País de España     20 de marzo de 2012

José Sanclemente analiza la relación entre la crisis de la profesión, la publicidad e Internet en "Tienes que contarlo"


El diario El Universal se hunde sin remedio. Belarmino Suárez, su jefe de economía, es asesinado. El director del periódico, Daniel Gavela, no quiere de ninguna manera ser él quien lo cierre. El propietario, Francisco Ventura, solo piensa en venderlo. Mónica Lago y su marido, Carlos Martín, quieren vender su empresa de publicidad a un fondo de inversiones norteamericano, que está interesado en la base de datos de El Universal. Leire Castelló, una periodista de sucesos enamorada de su trabajo, y Julián Ortega, un inspector de homicidios, se alían para investigar la muerte de Suárez y resisten las presiones de políticos y del propio grupo Universal. Y, por si fuera poco, el 15-M y la CIA.
Tienes que contarlo (Roca Editorial) es un cóctel explosivo con el que José Sanclemente analiza la relación entre la crisis del periodismo, la publicidad e Internet. Sanclemente sabe de lo que habla. Es economista y experto en medios de comunicación. Fue consejero delegado del Grupo Zeta, consejero de Antena 3 TV, presidente de la Asociación de Editores de Diarios Españoles, fundador del diario ADN… Aunque Tienes que contarlo es su primera novela. “Pensé en escribir un ensayo, pero luego me decidí por un thriller, convencido de que así lo leería más gente”.
“El buen periodismo tiene salida, pero ahora estamos en una ola en la que los periodistas hacen surfing: Bruselas, política, economía y en esas aguas tienen que navegar porque lo imponen los poderes políticos y económicos. Ahora estamos en la ola del ajuste y nadie se sale de eso. El esfuerzo de estar allí es increíble. ¿Por qué no nos salimos y ponemos el esfuerzo en el otro lado? ¿Por qué no nos cuentan a los lectores cosas que nos gustaría saber? ¿Por qué no le preguntan al Rey sobre su yerno?”.
El Universal tiene su sede en Barcelona, donde se desarrolla la novela, y Sanclemente sostiene que no ha pensado "en un diario en concreto sino en todos a la vez”. Este periódico de ficción lo está pasando muy mal. Ha suprimido el suplemento de libros porque no es rentable, ha sufrido un ERE, los profesionales están desmoralizados y hay tensión entre la edición escrita y la digital.
“Estamos al final de un modelo de prensa, pero cuando llegó la crisis, en 2008, ya estábamos al final de un modelo. Los medios no han sabido adaptarse al mundo digital, si por adaptarse se entiende rentabilizarlo. Vimos el cambio que venía pero muchos tiraron la toalla”.
“Cuando estaba acabando de escribir la novela cerró ADN y ya escrita cerró Público. Google rompió el escudo de Facebook y Facebook salió a bolsa. Tuve prisa por acabarla porque todo va muy rápido”.
El director del diario está desesperado. “Intenta salvar los muebles, pero lo que hay que hacer es invertir en los contenidos y eso no lo tienen muy claro los financieros”. Mónica Lago dice que hoy puede ser más creíble para la gente un rumor en la Red bien estructurado y dirigido que una doble página a color en un diario. “La publicidad no funciona en Internet, incluso estorba. Lo que ella propone es la comunicación persona a persona y que sean los propios usuarios quienes la transmitan. Por ejemplo, si una compañía eléctrica quiere hacer propaganda de una compañía de energía eólica, creará una tendencia apoyándose en los medioambientalistas. Las agencias de publicidad utilizan la información que nosotros mismos les damos en los buscadores”.
El Universal tiene una macro base de datos con millones de usuarios y un centenar de programadores que procesan los datos: “En la nube hay mucha información y hay que separar el grano de la paja”. La base de datos del diario tiene mucha documentación sobre el movimiento 15-M, que interesa a la CIA. “Lo del 15-M es ficción, pero casi siempre la ficción supera la realidad”.
Leire Castelló viaja a Nueva York en busca de información sobre el asesinato de Suárez y se topa con el brazo económico de la CIA, In-Q-Tel. Sanclemente describe minuciosamente cómo funciona. “Es un fondo de inversión sin ánimo de lucro, cuyos financiadores invierten grandes fortunas en compañía avanzadas en tecnología y en sistemas de información”. Todo con un solo destino: la seguridad de Estados Unidos.
Sanclemente explica sus fuentes en una nota al final del libro. La revista Wired  publicó varios reportajes en los que denunciaba la colaboración de la CIA, a través de In-Q-Tel, en la monitorización de los blogs y redes sociales de los ciudadanos para controlar y predecir acontecimientos futuros.
“Todo puede estar bajo control. La Red tienes grandes ventajas y también grandes inconvenientes, pero somos nosotros quienes les hemos dado información de forma gratuita. Hay mucha mierda, información no contrastada y ahí entra el buen periodismo, que contrasta con diversas fuentes a diferencia de un tuit que envía cualquiera. Por eso es imprescindible invertir en los contenidos”.

martes, 20 de diciembre de 2011

Post Prensa - Un Balance del Periodismo en el 2011


Foto IDL Reporteros
20 de diciembre de 2011
Fuente original Desde el Tercer Piso
Escrito por José Alejandro Godoy

Confirmando que ha sido un año bastante complicado, en muchos aspectos, para el ejercicio del periodismo en el Perú, ayer América Televisión despidió a su directora periodística, Laura Puertas. Una decisión poco comprensible desde el punto de vista comercial ya que, como indicaLa Mula:
Se supo que el viernes pasado, Laura Puertas había sido felicitada por su labor periodística; incluso se le había entregado una placa recordatoria “en reconocimiento por su valioso aporte en el proceso de reestructuración” del canal.
A lo Scrooge (en vísperas de Navidad) y 72 horas después de que el canal le diera una placa. Lindo ejemplo de empleadores. Con Laura Puertas, también se retira Raúl Tola, quien renunció al canal luego de esta noticia.
No ha sido el primer despido inexplicable en Montero Rosas. En plena Semana Santa, Patricia Montero y José Jara de Canal N fueron echados sin causa alguna aparente. Y lo mismo ocurrió, también antes de un feriado, con Rosa María Palacios, a quien no se renovó contrato señalándole que el canal haría “entretenimiento”.
En realidad, Puertas ya se había salvado de otras situaciones críticas. La primera surgió con la crisis de los Petroaudios en el 2008, cuando algunas cabezas rodaron en el grupo El Comercio. Mientras que hubieron otras durante el 2011 vinculadas a la cobertura de la campaña electoral, en el que el directorio acuso a Laura de “humanizar” al hoy presidente Ollanta Humala. En estas últimas ocasiones, Rosa María Palacios envió cartas al directorio para evitar el despido de Puertas. Mientras que Raúl Tola fue claro en su columna semanal en La República sobre las motivaciones políticas que rodearon a los despidos de Montero y Palacios. Ahora se entiende, en términos completos, todas las tensiones ocurridas en América durante el 2011. Y se trata del canal más importante del país, que este año salió de su proceso de reestructuración patrimonial.
No han sido los únicos casos de arbitrariedades contra la prensa. En lo que se refiere a juicios, el caso más absurdo fue el del periodista ucayalino Paul Garay, quien finalmente salió de prisión en octubre pasado luego de purgar cárcel por una información que nunca difundió. Casos como éstos evidencian muchos de los problemas que, fuera de Lima, existen para el buen ejercicio del periodismo: sanciones penales desmesuradas contra periodistas críticos, programas radiales o medios locales destinados exclusivamente al insulto, amenazas de muerte y asesinatos de hombres de prensa. Son cuestiones poco visibles en Lima, salvo para organizaciones como IPYS o en foros especializados.
También ha sido uno de los años que se ha discutido más sobre el rol del periodismo en varias coyunturas, así como sobre diversos temas que atañen a su ejercicio. Algunos tópicos interesantes han sido:
COBERTURA ELECTORAL: Aunque aún tengo pendiente de lectura el ensayo de Mariel García Llorens en Post Candidatos sobre este tema, existen algunas conclusiones preliminares que pueden señalarse. La excepción a la regla fue que los medios tomaran partido por algún candidato o en contra de alguno. Claro, no a la manera gringa, sino a la peruana, con la mezcla de información y opinión. Ello tuvo consecuencias serias en la cobertura, tanto en términos cuantitativos como cualitativos. Así como en los propios ciudadanos, algunos más críticos con lo que se les presentaba y otros que reclamaban que el medio o periodista en cuestión se parcialice con el candidato de su preferencia.
Aquí lo clave no es que un medio tome o no partido, sino que se garantice el derecho a la información para tomar una mejor decisión y a un mejor rigor periodístico. Un buen resumen, circunscrito a algunos medios, se encuentra en una presentación de Santiago Pedraglio.
PLURALIDAD INFORMATIVA: A partir de lo ocurrido en los medios televisivos del grupo El Comercio y del surgimiento del Grupo ATV con cinco canales consolidados (uno de ellos informativo), no han faltado voces que debatan el tema de la concentración mediática. Algunos para proponer alguna forma de control, sea amparados en la Constitución o en la creencia que todo conglomerado trae problemas. Otros para defender la idea de que, en el fondo, no importa la forma societaria, pero sí la defensa de la pluralidad informativa. Este debate se vio acrecentado por lo indicado en el plan de gobierno original del hoy presidente Humala, acerca del tema de los medios de comunicación.
Otros temas derivados son la concesión de las señales de la televisión digital, publicidad estatal, los permisos para radios comunitarias y la legislación para los medios de comunicación del Estado.
POLICIALES: El caso Ciro Castillo fue la telenovela mediática del año y el caso policial peor cubierto de los últimos tiempos. Desde la creación de hipótesis inverosímiles para justificar la tesis de un crimen, pasando por la publicación de mensajes de texto privados hasta las fotos e imágenes del cadáver fueron algunas de las prácticas deleznables. Claro, a ello debemos sumar la ausencia de interrogantes claves en la prensa sobre la inoperancia de la policía para hallar el cuerpo o de las instancias de auxilio ante la pérdida de dos personas en una zona altamente visitada por turistas.
COBERTURA DE CONFLICTOS SOCIALES: Se tiende a caer en dos extremos, ambos derivados de tomar partido por alguna de las partes. El primero, aquel que enfatiza en el carácter intrínsecamente positivo de las protestas, sin revisar con exhaustividad los intereses de los actores involucrados, así como los tejidos políticos y sociales de cada región del país. El segundo, es el comentado por Jacqueline Fowks y que volvió a verse en su esplendor en el caso Conga y también:
Este año, la desinformación sobre las demandas de Puno –contra la minería formal y la informal- que desatendidas por el gobierno y no cubiertas por los medios capitalinos llevaron a hechos violentos y extremos en junio último. De tal forma que la representación de quienes exigen respeto a sus derechos, o su agua, sus bienes o su vida, terminan apareciendo simplemente como ‘violentos’ porque les prestan atención solamente en el momento más extremo, cuando ya no saben a qué acudir para obtener alguna respuesta o solución. Y entonces el estereotipo de violentos se repite.
MEDIOS DIGITALES: Este año tres medios digitales tuvieron algunas coberturas destacadas. IDL - Reporteros tuvo dos grandes reportajes: la saga dedicada al tema de la pesca y las fallas en los controles sobre la cantidad de pescado realmente extraída en el país y el destape del caso Chehade. Mientras que INFOS, un portal del IPYS, marcó otro tipo de veta de investigación vinculada a temas de interés social, como las fallas en el transporte urbano limeño, la trata de personas o la violación sexual, entre otros. Ambos medios presentan información de gran calidad, pero adolecen de un problema a mediano plazo: dependencia del financiamiento de la cooperación internacional.
La Mula apostó por la cobertura en vivo y la presentación de temas y enfoques que no se tocaban en otros medios de comunicación. A ello sumó, desde la segunda vuelta electoral y con mayor énfasis en el segundo semestre del año, un canal vía Internet con espacios de distinto tipo (disclaimer, incluyendo al autor de este blog). Queda por ver si la compra por la RCP de la franquicia de la revista Poder alimentará un grado mayor de trabajo en periodismo de investigación que este portal requiere para su consolidación.
De otro lado, en varios foros sobre periodismo e internet se ha criticado al portal web del diario El Comercio, por su énfasis distinto en su cobertura al del medio impreso, a extremos tales que se priorizan noticias sobre farándula o “notas curiosas” que atraen a un fuerte segmento de lectores, pero que también pueden ahuyentar a otros que buscan otro tipo de información, más cercana a lo que ofrece el diario decano en el papel. Un debate pendiente entre el algoritmo para obtener más visitas y la necesidad de mantener una imagen de seriedad para un diario que marca pautas y últimas palabras en varios temas.
Se me quedan en el tintero algunos temas, como el cierre de CPN Radio (un espacio importante en el dial), la aparición de competencia fuerte en el cable en el rubro noticias (a N y Willax se sumaron este año RPP TV y ATV+), las contradicciones en medios cercanos al nuevo gobierno como La Primera, los alcances y límites de una aventura periodística basada en la mera venta de semanarios como la que tiene César Hildebrandt ya por más de un año, o el cuidado en el uso de fuentes como redes sociales (caso Perú.21 - Villarán) o investigaciones académicas (ver capítulo de Uceda en este libro) para construir una noticia o un reportaje de largo aliento.
Año intenso. Y que el próximo traiga menos juicios a periodistas por “quítame estas pajas”, menos despidos sin explicación (y menos gente que los intente justificar), una mejor conciencia sobre lo que hay que difundir (y lo que no se puede hacer), así como la necesidad de entender que, finalmente, el periodismo busca que el ciudadano tenga información para tomar mejor sus decisiones, desde un voto en una elección presidencial hasta la asistencia al cine o a un partido de fútbol. Buenas noches, buena suerte.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Ejecutivo de Facebook: “No importa dónde publiques, eres un periodista 24x7”


El Comercio


Vadim Lavrusik, director del Programa para Periodistas de la red social, asegura que las normas éticas no deben depender del soporte en el que se informe
Miércoles 07 de septiembre de 2011
periodismo, twitter, facebook, social media, vadim lavrusik



Antes de ingresar a la red social, Lavrusik ha laborado en Mashable y The New York Times. (Foto: http://fb.me/digitaljournalist)
Por Pedro Rivas Ugaz @privasu
A sus 25 años, Vadim Lavrusik trabaja en Facebook como director de suPrograma para Periodistas. Recientemente estuvo en Chile para participar del IX Seminario Periodismo de las nuevas plataformas digitales , organizado por el Grupo de Diarios de América (GDA).
En entrevista telefónica con El Comercio, Lavrusik conversó sobre lo que define como “periodismo social”, la distribución de noticias en las redes sociales, así como las normas que algunos medios imponen a sus periodistas sobre sus perfiles en estas plataformas web.
En una entrevista concedida a ElPais.com, hablas sobre periodismo social . ¿Cómo lo defines?
Es como un término gracioso. Gracioso, porque creo que los periodistas siempre han sido obviamente sociales pero lo defino específicamente en términos de cómo los periodistas utilizan distintas plataformas sociales para reportar historias y eso puede incluir un montón de facetas diferentes para verlas. Muchas personas hacen eso en diferentes niveles. La mayoría de periodistas las utiliza para encontrar fuentes – o para encontrar información – al básicamente buscar y explorar información a través de Facebook. Pero otros periodistas han dado un paso adelante al preguntarse “cómo puedo crear historias o contar experiencias usando la información que encuentro allí en una forma no tradicional”. Empiezas a ver más formas de historias que utilizan la información que ha sido publicada en medios sociales. Cuando hablo acerca de periodismo social, realmente es solo cualquier forma de historia o narración que involucre procesos de periodismo que han tomado lugar o utilicen medios sociales en el proceso.
¿Cuánto puede aportar el botón “Like” en la distribución de las noticias en internet?
En los últimos años, desde que lanzamos el botón “Me gusta”, el promedio de las organizaciones periodísticas ha incrementado 300% (su distribucion de contenido). Creo que mucho de esto es porque las webs periodísticas, al colocar el botón “Me gusta”, han hecho más fácil al usuario compartir la noticia a través de sus páginas de Facebook. Cada vez que puedas hacer algo fácil, que la gente puede hacer en la web, es probable que más personas lo utilicen o que más gente lo haga. Facebook continúa creciendo en términos de páginas vistas, muy rápido. Este año estamos creciendo en Latinoamérica y otras partes del mundo. Creo que como resultado de eso, los diarios que integren el botón “Me gusta” en su sitio van a seguir beneficiando de ese crecimiento continuo. Es algo que hemos visto con nuestros socios quienes lo han compartido. Ellos, desde hace año y medio, continúan viendo el incremento de tráfico proveniente de Facebook.
¿Es como si todos los lectores se transformaran en “community managers”?
En varios sentidos, sí.
Algunos creen que los periodistas se sienten más cercanos a Twitter que a Facebook como fuente de información. Tú dices que es una idea errónea ¿por qué?
Creo que es una idea errada porque es una generalización. No existe ningún estudio que diga que los periodistas prefieren uno sobre otro. Mi apuesta es que hay más periodistas en Facebook que en Twitter. La diferencia es que más periodistas utilizan Facebook de una manera personal. Un montón de usuarios se conecta con amigos y familia. Y en ese sentido – porque mucha gente lo utiliza de forma personal – (los periodistas) se sienten incómodos en usarlo para encontrar fuentes o para distribuir contenidos. Pero creo que es un reto para los periodistas separar lo personal de lo profesional y eso es algo que vamos a alcanzar pronto al lanzar más opciones que hagan más fácil usar Facebook para reportar.
Varias empresas periodísticas han impuesto reglas para ser consideradas por los periodistas al usar sus perfiles en redes sociales , ¿qué opinas?
Bueno es interesante. Algunas son más estrictas que otras, otras más abiertas. Lo que veo es que no importa dónde publiques creo que las mismas reglas éticas de guía se deben aplicar. El tipo de reglas con las que no concuerdo es con aquellas que separan y tratan diferente lo que se publica de la publicación de la web. Creo que no importa la plataforma, los periodistas deben aplicar las mismas reglas éticas. Siempre les digo a mis alumnos de periodismo en Columbia que no pienses como si publicaras en un micro blog o como si escribieras un mensaje de texto: tú estas publicando, es lo que estás haciendo, publicando contenido. No importa qué tan corta sea la información tienes que hacerlo con calidad porque eres periodista, ese sería mi consejo. Sé que algunas organizaciones periodísticas tienen un enfoque más estricto que otros, pero eso es realmente su decisión.
Algunas veces, los periodistas expresamos opinión en nuestras cuentas personales de Twitter y Facebook, ¿eso está bien, está mal?
Es engañoso ¿verdad?, porque de nuevo retomamos el tema de lo personal y lo profesional. Quiero decir, los problemas éticos han sido siempre así y puedes dar lineamientos en las organizaciones periodísticas o salas de noticias, pero cada periodista lo va a interpretar individualmente de una forma distinta. Yo siempre he intentado colocarme en esta situación en la que no importa donde publicas, tú eres un periodista “24×7”. Si es algo que no publicarías en la web periodística para la que trabajas, probablemente tengas que pensar nuevamente no publicarla en tus cuentas de la red social.