sábado, 26 de septiembre de 2009

ATV pasó Piola

Julito, el vivo
Pico TV
El Buho
Trome, 06 de agosto de 2009

Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos serán recordados como los mayores responsables de haber prostituido los medios de comunicación en el Perú. Inolvidables son las imágenes de Ernesto Schütz Landázuri en la salita del SIN, babeando ante los fajos de millones que 'Vladi' le ponía sobre la mesita, a cambio de manejar la línea editorial de Panamericana. Y, encima, pedía más plata, porque decía 'es un canalazo', sin darse cuenta que estaba siendo grabado.

Por eso el Perú entero condenó al empresario fabricante de papel higiénico, que luego debió fugar del país para no ir a la cárcel. Hoy, escudado en su ciudadanía, vive en Suiza a cuerpo de rey, y todavía abriendo negocios, como una exclusiva perfumería que lleva su nombre, seguramente con toda la plata que se llevó.

Similar suerte corrieron los Crousillat, que -según investigaciones- cobraron al menos 18 millones de dólares cuando dirigían América TV. Allí están los videos. A diferencia de Schütz, José Enrique y Pepe Crousillat sí terminaron en la cárcel, luego de ser extraditados de Argentina, adonde fugaron.

Y no nos olvidemos de los hermanos Winter, que también se fueron presos acusados de recibir 6 millones de dólares por vender la línea de Frecuencia Latina.

Por eso, ante estos escándalos, crece la figura de Julio Vera Abad, o simplemente 'Julito'. Creo que es el 'Maradona de los broadcasters' que tuvieron tratos con Montesinos, pues siempre salió ganador. Ni el escándalo lo alcanzó. Y eso que tiene su 'vladivideo': el del 12 de octubre de 1998, donde aparece recibiendo cinco fajos de billetes de Daniel Borobio, el publicista favorito del 'Doc', quien le promete darle entregas mensuales, a cambio de sacar de ATV a 'Chichi' Valenzuela y Luis Iberico. 'Julito' cumplió.

Ahora, anda feliz porque la Tercera Sala Anticorrupción archivó el proceso en su contra por encubrimiento en agravio del Estado. Fue el más vivo de todos. ¿Qué dirá finalmente la justicia? Apago el televisor.


Más sobre el tema:
ATV: Tratando de pasar desapercibido -agenciaperú.com 05/2002

El Periodismo Estará Siempre Expuesto

Amenazas a la prensa
Por: El Búho
Trome, 16 de septiembre de 2009

El periodismo, definitivamente, siempre estará amenazado. El hombre de prensa en una sociedad abierta, con libertad para desarrollar su trabajo, es un personaje incómodo para el poder y sus tentáculos.

Los periodistas de investigación son combatidos y en la época del fujimorismo eran atacados con 'excremento con ventilador' por los diarios basura de Montesinos-Bresani. Hablo de los verdaderos, no los 'mermeleros', a los que se refiere perfectamente Gustavo Gorriti en su último libro 'Petroaudios': aquellos a los que describe como peones de los 'verdaderos editores', los espías y hombres de negocios que les dan en bandeja 'los destapes', sobre empresas metidas en corrupción de funcionarios, para que los publiquen y lancen una 'bomba' que hunda a la corporación rival y dejar al 'periodista' como un 'gran investigador', cuando solo fue una pieza de un juego de intereses.

Pero no solo los auténticos investigadores reciben presiones, amenazas y juicios. Enrique Zileri exhibe como trofeo los juicios por 'difamación' de archiconocidos narcotraficantes, políticos corruptos y empresarios desfalcadores, a los que desnudó su revista.

Hoy cualquier individuo metido en algún escandalete farandulero, hasta delincuentes con prontuario, que son presentados por la misma policía, pretenden hacerle juicio al periodista que publicó una nota. Increíble, resulta que el hombre de prensa no puede opinar, porque al toque lo amenazan con demandarlo.

Ahora veo el caso de un personaje que opina mañana, tarde y noche en medios sobre un terrible drama familiar donde acusa a su propia hermana. Sin embargo, si una periodista critica su exposición mediática, no tiene la correa suficiente para saber aceptar la opinión de un comunicador y amenaza con enjuiciarla.

Por eso el congresista Valle Riestra, con mucho tino, ha presentado un proyecto de ley que despenaliza los delitos de difamación, para evitar que los hombres de prensa vayan a parar a la cárcel con delincuentes y narcotraficantes por querellas y se vean sus casos en el fuero civil, como sucede en los países civilizados. Sin embargo, varios 'otorongos' se oponen, como el humalista Víctor Mayorga, quien en el colmo dijo que el proyecto 'deja indefensa a la clase política' (sic). Apago el televisor.

martes, 22 de septiembre de 2009

Idioma, Lengua y el Castellano del Perú

April 23, 2009
Me tiemblan mis labios
El español andino en primera plana
Extraído del Blog La Peña Linguística
Escrito por Miguel Rodríguez Mondoñedo


Una de las tareas más difícil que un profesional del lenguaje enfrenta es tratar de convencer a sus semejantes de que una gramática no es una entidad divina que majestuosamente rige las expresiones de los mortales y cuyos secretos se revelan solo a través de alucinadas sacerdotisas que "hablan como lingüistas". El momento fundacional de la lingüística, el giro copernicano que creó la ciencia del lenguaje, es la realización de que la lengua no es más (ni menos) que aquello que los hablantes saben: la lengua habita única y exclusivamente en la mente de los hablantes; en ese sentido, aquello que los hablantes dicen es siempre y en todos los casos fruto de una regla.

No existen expresiones lingüísticas que sean el producto gramatical de una ignorancia o de una carencia. Es imposible hablar sin saber cómo hablar. La consecuencia de este asombroso descubrimiento---que algunos atribuyen al Barón de Humboldt, otros al profesor ginebrino Ferdinand de Saussure, otros al antropólogo norteamericano Franz Boas---es bastante clara: la noción de "correcto" o "incorrecto" no es relevante para describir el lenguaje. Nadie se puede atribuir la versión correcta del español, porque no existe tal versión.

El español es lo que sus hablantes hablan, nada más ni nada menos.En ciertas áreas del lenguaje, esto no es tan difícil de aceptar. ¿Podría alguien reclamar que es mejor llamar aguacate a la palta? ¿O papa a la patata? ¿O elote a la mazorca? Debido a que el léxico es un componente del lenguaje que se renueva con relativa facilidad (siempre se van creando nuevas palabras), los hablantes son más tolerantes con las diferencias léxicas entre diversas versiones del español. Las propiedades sintácticas, sin embargo, son más estables en las gramáticas particulares de los individuos y por tanto los cambios generan más rechazo.

Para algunos, por ejemplo, que un argentino diga Vos sabés en vez de Tú sabes es desesperante, y atribuyen tal variación a cierto desorden colectivo de personalidad. Otros, por ejemplo, se ríen cuando alguien dice ¿Qué tú dices, chico? imaginando que es signo de conducta estrafalaria. Ninguna de esas atribuciones está fundamentada, por supuesto. El voseo o la posición del sujeto en las preguntas obedecen reglas precisas que forman parte de la gramática de quienes usan esas construcciones y son tan legítimas como sus alternativas.

En ninguna parte, sin embargo, es tan feroz el rechazo a la diferencia como lo es en relación a las gramáticas producidas por contacto de lenguas o variedades de lengua. En estos casos hablamos de variedades adquisicionales, es decir, variedades que se forman durante el proceso de adquirir una lengua o una variedad de lengua. Muchos reaccionan con burla e indignación cuando ven que su amigo, pariente o jugador favorito regresa de Buenos Aires trayendo un dejo argentino.

Se escriben ríos de tinta para denunciar el uso de aplicar por postular, de email por correo electrónico, de similaridad por similitud, y un largo etc. Esa variación se atribuye inclusive a una impostura, a un descuido personal, a una pérdida de identidad; como en el caso anterior, esas atribuciones carecen por completo de fundamento: las variedades adquisicionales son también el fruto de las precisas reglas que gobiernan la gramática mental de sus usuarios.Y cuando ocurre la desafortunada situación de que el usuario de una variedad adquisicional pertenece a un grupo socialmente marginado, entonces el discurso de rechazo a la diferencia lingüística se convierte en el vehículo para encubrir el discurso discriminatorio.

Cuando algunos escuchan decir Del cóndor su pata, un empleo regular del doble posesivo en el español andino, no escatiman insulto alguno para denunciar una presunta ignorancia, una imaginaria deficiencia lingüística, y peor aun, una inventada falta de capacidad para desempeñar su trabajo. Lo que en verdad están haciendo, sin embargo, es utilizar un discurso cuyas premisas básicas han sido aceptadas socialmente (como el rechazo a la diferencia lingüística), para vehiculizar prejuicios y formas de discriminación que serían más difíciles de tragar si se presentaran libres de su camuflaje.Eso es precisamente lo que hace el Diario El Correo en su edición de hoy. Supuestamente denuncia faltas ortográficas y errores sintácticos---no he podido encontrar cuáles son, porque la fotografía de la portada no se pueden leer bien en su versión digital y no tengo la versión impresa a la mano, así que no puedo mencionarlas.

En verdad lo que hacen es dar rienda a sus prejuicios y aprovechar para ridiculizar a un adversario político. Gustavo Faverón (entre otros) ya desnuda este doble juego con suficiencia en su post. Aquí quiero añadir la advertencia de que no debemos limitarnos a rechazar el discurso discriminatorio. Tenemos la obligación de señalar también las carencias del discurso prescriptivo. Tenemos que asegurarnos de que el sentimiento de rechazo a la diferencia lingüística, del todo injustificado, no vuelva nunca más a ser limpio disfraz para la discriminación y o el ataque político. Y la única manera es comenzar eliminándolo en nosotros mismos, pensando sobre sus consecuencias y reflexionando sobre sus carencias.

¿Cuántas veces nos hemos burlado de un error de ortografía? ¿cuántas veces hemos pensado que alguien es ignorante porque dice haiga? ¿o que no sabe español porque dice oftar en vez de optar? Todas esas veces hemos construido un nicho más para que se esconda el discurso racista y discriminatorio.En esa tarea, nada más recomendable que este video preparado por varios lingüistas peruanos (el cual ya había comentado antes), que nos informan sobre la situación de los diversos castellanos del Perú---habría que recomendárselo al director de Correo:Por esas razones, propongo ahora un ejercicio de resignificación de la portada de Correo.

En vez de verla meramente como un acto gratuito de discriminación (que sin duda es) veámosla también como la huella de que algo extraordinario ha ocurrido: se escribe español andino en el Congreso de la República. No solamente el quechua (y el aymara, y el piro y...) requiere defensa y reinvindicación. También debemos reivindicar a los millones de usuarios de español andino, quienes sufren en forma constante burla y discriminación por su manera de hablar español.

Y peor aun, a diferencia del uso del quechua, rechazar el español andino, no se considera algo malo o negativo, sino que al contrario, quienes así se burlan incluso creen que están haciéndole un favor a los discriminados, quienes supuestamente "no saben hablar castellano". Eso es lo que tenemos que rechazar: la premisa de que los hablantes de español andino están "hablando mal". En ese sentido, la portada de Correo representa un hito: después de 500 años de estar formándose por el contacto entre el quechua y el español, el español andino aparece en primera plana por primera vez.

Es cierto, esa presencia viene acompañada de una interpretación negativa y prejuiciosa. Denunciemos y rechacemos el prejuicio, pero conservemos la noticia real: el español andino ha sacado la cabeza de los nichos de marginación y segregación a los que el discurso prescriptivo lo condenó, y ha puesto un pie en uno de los más visibles foros de la nación: el Congreso de la República. No es Supa quien no sabe; es el director de Correo, quien ignora por completo el verdadero significado de la notica que reporta: el español andino toma el lugar que legítimamente le corresponde, sin pedirle permiso a nadie---ese también es un mérito de Hilaria Supa.No es la única ocasión.

Hace unas semanas la actriz Magaly Solier, al recibir el Oso de Oro del Festival de Berlín por la película La teta asustada, empieza su agradecimiento con estas palabras (minuto 4:20): Estoy muy emocionada. Me tiemblan mis labios.Este también es un caso de doble posesivo, aunque más sutil, menos visible y por lo tanto con menos posibilidades de ser blanco de rechazo---en otras palabras, nadie se queja.



En español estándar, la expresión es Me tiemblan los labios, con el posesor representado por el pronombre me (esta es la construcción que los lingüistas llaman de posesor externo, porque el posesor está fuera del sintagma donde está lo poseído). Repetir el posesor dentro del sintagma que contiene lo poseído (Me tiemblan mis labios) es también una característica del español andino, del cual Magaly Solier es hablante.

La defensa del derecho de las personas a hablar su lengua no solamente incluye el derecho a hablar una lengua completamente diferente. También debe incluir el derecho a hablar en una variedad particular de una lengua, en este caso, el español andino. Es tan absurdo negarle a alguien hablar en quechua como negarle hablar en una variedad de contacto.Y así como el quechua está felizmente haciendo avances en el terreno oficial, la portada de Correo y el agradecimiento de Magaly Solier en Berlín son una muestra de que el español andino también avanza, incluso en medio de insultos, discriminación e incomprensión.

El director de Correo no se ha dado cuenta (aunque tampoco lo han hecho otros comentaristas que con justicia lo condenan) de que los hablantes de lenguas y variedades diferentes al español estándar están pasando por un proceso lento pero seguro de empoderamiento: la escena oficial (la televisión, el Congreso, los periódicos...) ya no puede seguir embalsando las diferencias lingüísticas. Estas emergen por su propia naturaleza y reclaman el lugar que les corresponde de pleno derecho: ser formas legítimas de expresión en todos los contextos.

Quizá sea el signo de un tiempo nuevo, un tiempo en el cual los peruanos nos reconciliemos y diluyamos de una vez por todas esa absurda dicotomía entre lo profundo y lo contemporáneo, sin perder el derecho a nuestras peculiaridades. Me tiemblan mis labios.

Los Castellanos del Perú

El Descabezamiento de Perú21

martes 18 de noviembre de 2008
“HEMOS VUELTO A LA NORMALIDAD”
Luis Pásara

Sesenta años después, la frase atribuida a Martín Adán, al enterarse del golpe de estado encabezado por el general Manuel Odría, vuelve a cobrar sentido. El descabezamiento de la experiencia de Perú. 21, liderada por Augusto Álvarez Rodrich, nos regresa a la normalidad del periodismo peruano.Perú.21 representaba en el país la avanzada de una definición moderna de la empresa periodística, bastante distinta a la tradicional.

El primer rasgo de esa definición consiste en concebir la empresa periodística como negocio autónomo; esto es, dejar de ser medio auxiliar o instrumento de apoyo de intereses políticos o económicos posicionados principalmente en otras esferas de actividades –agropecuarias, industriales, financieras o comerciales–, como es típico de la definición tradicional del negocio periodístico, que lo subordina a otros fines.

La razón de éxito de una empresa periodística como fue la conducida por Álvarez Rodrich está cifrada en su capacidad de competir eficientemente en la tarea de obtener, procesar y transmitir información objetiva y opinión plural, y no en la de respaldar eficazmente determinados intereses económicos o políticos.

Ese cometido requiere, conforme se ha probado en este caso, que la empresa periodística deje de ser una tarea familiar y, conforme exige la organización de una empresa moderna, a los efectos de reclutar personal y directivos se guíe por criterios basados en el mérito y las capacidades profesionales en periodismo.Esa opción de autonomía como negocio y de modernización como organización empresarial –que en varios países latinoamericanos ha ido produciendo el surgimiento de nuevos medios, la renovación completa de otros y el decaimiento o la desaparición de algunos tradicionales– no hubiera sido posible de no existir un contexto internacional que lo ha propiciado y, en ocasiones, forzado.

En todo el mundo, la comunicación se ha desarrollado de un modo espectacular en las últimas décadas y las empresas eficazmente dedicadas a este negocio han cobrado un peso que hace unas décadas hubiera sido inimaginable. La transformación tecnológica ha hecho posible la aparición, desde el mundo de la comunicación, de protagonistas de primera importancia: los medios de comunicación son parte de la noticia misma, en el sentido de que, en apreciable medida, los hechos sociales son tales o importan en la medida en que alcanzan lugar en los medios.

Esa evolución de la comunicación en el mundo ha inducido un proceso de cambio acelerado en los medios de comunicación latinoamericanos, que han debido transformarse para desarrollar el nuevo papel. En un contexto de crisis en otras instituciones, algunos de estos medios han asumido cierto protagonismo a través del desempeño de sus nuevas tareas y han logrado un respaldo ciudadano notablemente mayor al de otras actividades. Ése fue el caso de Perú.21.Y lo fue, pese a que la trayectoria del Perú, en las últimas décadas, ha conocido aires más bien malsanos.

El periodo de los medios de comunicación “parametrados”, en la década de los años setenta, y la siniestra innovación de la compra –o, más bien, el alquiler– de diarios, televisión y radio en los años noventa han dejado una huella profunda en la tradición de hacer periodismo. La corrupción periodística existió siempre, bajo forma de lunares y la denominación de “mermelada”, en la jerga del gremio.

Pero el sometimiento sistemático y permanente a los dictados del poder, mediante la publicidad, el chantaje o la coima directa, ha envilecido a los medios peruanos de una forma que carece de precedentes. Este encanallamiento no es sólo parte de nuestras vergüenzas históricas; dista de haber concluido. Lo demuestra tanto la línea editorial e informativa de algunos medios como lo recién ocurrido con Perú.21.Ciertamente, la decapitación de este diario no es el primer caso en el que una experiencia periodística resulta bruscamente interrumpida por decisión de quienes tienen el poder de hacerlo. Muchos hemos pasado por trances similares.

Lo distinto de Perú.21 con Augusto Álvarez Rodrich fue la solidez que alcanzó el producto, su afianzamiento en tiraje y publicidad, y el impacto que logró en términos de opinión pública. Para tales logros, en los cimientos del diario, prevaleció una notable pluralidad de opinión que, sin embargo, no fue contaminada por quienes defienden desfachatadamente la inmoralidad en los asuntos públicos. En eso, el director fue inflexible.La cancelación de la experiencia exitosa de Perú.21 corresponde a esa intolerancia de los que mandan, que se ha mostrado una y otra vez en la historia nacional para cercenar lo nuevo y lo distinto. Intolerancia con quien piensa de otra forma, con quien disiente de la verdad oficialmente proclamada, con aquél que se atreve a pensar que las cosas pueden ser encaminadas de una manera diferente a como son manejadas por los “de arriba”.

Es cínico decir, a falta de otra excusa, que la decapitación de Perú.21 se ha hecho en búsqueda de pluralidad. La verdad es exactamente la contraria.Precisamente, porque era exitoso, los que mandan decidieron que era hora de concluir con este esfuerzo. Si bien el final de esta experiencia es de lamentar, que un Perú.21, libre al informar y plural al opinar, haya subsistido algo más de seis años es de celebrar. Significa que, como empresa, en el Perú de hoy y pese a todo, un esfuerzo así es viable, sobre todo porque tiene audiencia. Y que sólo ha podido ser segado, como otros esfuerzos innovadores, por una decisión de los dueños, partícipes ahora de maniobras del poder que, por cierto, nada bueno traerán al país.
Publicado por Espacio Compartido

El Comercio y el legado de "Alejo" Miró Quesada

jueves 20 de noviembre de 2008
(HUEVOS DE ESTURIÓN)
ALEJO
Fernando Rospigliosi

Desde fines de los `90 hasta setiembre de este año, El Comercio estuvo dirigido por Alejandro Miró Quesada Cisneros, Alejo. En ese período, ese diario no solamente se modernizó periodísticamente, sino que fue creciendo y se convirtió en un grupo de medios de importancia decisiva en el país.

GRUPO EN EXPANSIÓN
Con el Trome ingresó al mundo popular y pronto se convirtió en el diario de mayor venta en el país. Perú.21 en casi siete años de existencia, fue un diario plural y crítico y también el de más venta en su categoría.

Canal N, que salió al aire a fines de la década pasada, fue la única pantalla democrática al final de la dictadura de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos, y jugó un papel muy importante en su caída. Luego, el grupo El Comercio adquirió la mayoría de las acciones de América TV, que es también un canal plural y el de mejores programas periodísticos en la señal abierta.En suma, desde el punto de vista empresarial, la gestión de Alejo fortaleció y expandió el grupo de una manera impresionante.

SIN ATADURAS CON EL PODER
El diario El Comercio, bajo la dirección de Alejo, sin salir de la tradicional moderación que lo caracteriza, fue encarrilándose en una línea liberal y firmemente democrática, enfrentándose al poder cuando era necesario. Por ejemplo, cuando publicó la denuncia realizada por la Unidad de Investigación que dirigía Ricardo Uceda, sobre las firmas falsas en el año 2000, parte del proceso fraudulento cocinado por Fujimori y Montesinos.

Se enfrentó también al poder del narcotráfico, con las investigaciones sobre Fernando Zevallos durante años. Y más recientemente, en lo referente la familia Sánchez Paredes.En el gobierno anterior, publicó una investigación que afectaba directamente a la cervecera Bavaria, un gigante en América Latina, que era además su socio en América TV.

El caso de presunta corrupción involucraba a Jaime Carbajal, el hombre del maletín, socio de Hernán Garrido Lecca y José Antonio Chang, el actual ministro de Educación. Y a funcionarios del gobierno de Alejandro Toledo. Hay pocos ejemplos en el mundo de un director que anteponga la investigación periodística a los intereses económicos del medio, como hizo en este caso Alejo Miró Quesada.Por cierto, el grupo El Comercio y Alejo Miró Quesada han sido objeto de críticas. Pero si se hace el balance de su mandato, no cabe duda alguna que desde el punto de vista periodístico y de la defensa de los valores de la democracia y de la libertad de expresión, fue excepcional.

Un ejemplo claro, no está demás remarcarlo, fue Perú.21, donde Augusto Álvarez Rodrich pudo trabajar con absoluta independencia y logró construir un diario ágil, plural y exitoso.

GOBIERNO INTOLERANTE
Todo eso ha sufrido un cambio radical ahora. Se han combinado las disputas familares y las presiones de un gobierno intolerante, que es inepto para gestionar el Estado en bien de los ciudadanos, pero tiene una extraordinaria habilidad para utilizar el poder con fines perversos.El grupo que tomo el control en El Comercio pronto ha deshecho lo anterior. Su vergonzoso comportamiento en el escándalo de corrupción desatado con lo “petroaudios” es sólo una muestra de ello.

“SERVIL AYAYERO DEL GOBIERNO”
Ahora El Comercio y Perú.21 están dirigidos, en la práctica, por Hugo Guerra y Martha Meier Miró Quesada. Esta última, que funge de ambientalista, fue la principal operadora de una maniobra que a fines de los `90 intentó hacer en El Comercio lo mismo que Fujimori y Montesinos le hicieron a Baruch Ivcher en Frecuencia Latina, utilizando a los hermanos Winter. Por fortuna, ese complot fracasó. Meier fue candidata del fujimorismo en su peor momento, luego que el corrupto gobierno se derrumbó.

Respecto a Guerra, Fernando Ampuero, jefe de la Unidad de Investigación de El Comercio, despedido por la actual administración, escribió:
“Imaginemos, por el contrario, al editor de un diario que debe afrontar casos de corrupción que involucran a funcionarios de gobierno. Imaginemos que ese editor, de quien sabemos que ha trabajado en los últimos años con ministros de Estado y hasta con el vicepresidente de la República del actual régimen, observa la paja y no la viga de un negociado. No digo que no haya que mirar la paja, que es también condenable. Digo solamente que la viga maestra, la
corrupción, debería captar mayor atención. Pero si en ese trance, invocando la decencia, el editor decide poner el énfasis en la paja y no en la viga, ¿qué pensará usted, suspicaz lector? Indudablemente concluirá que el editor de ese diario ha optado por ser un servil ayayero del gobierno de turno, por defender intereses ocultos y, lo peor de todo, por no cumplir con su deber de hacer buen periodismo.” (“El periodismo y la falsa decencia”, Caretas, 6.11.08).


SE SALIÓ CON LA SUYA
La nueva dirección del grupo El Comercio se ha entregado al gobierno. No lo hacen solamente o fundamentalmente por afinidades ideológicas o políticas. Igual lo hubieran hecho con Fujimori o alguien parecido.Lo hacen por intereses.

La línea de Alejo Miró Quesada, de un periodismo independiente en una perspectiva liberal y democrática, ha sido abandonada por completo.El gobierno se salió con la suya, esta vez.
Publicado por Espacio Compartido

El Comercio y los Audios incautados a Business Track

sábado 10 de enero de 2009
HUEVOS DE ESTURIÓN
El Comercio y el chuponeo
Fernando Rospigliosi

Los lectores de El Comercio deben estar anonadados. El periódico que se negó a publicar la investigación de corrupción en el gobierno que habían hecho sus periodistas y que despidió a Fernando Ampuero y Pablo O´Brien por insistir en que se publique la investigación y se denuncie la corrupción.

El diario que justificó esa mala jugada con el pueril argumento de que lo más importante en el Perú y el mundo eran los chuponeadores, que la corrupción gubernamental era irrelevante frente a ese delito monstruoso. ¿Qué hace cuando los chuponeadores, contra todo pronóstico, son atrapados? Publica en su primera plana del sábado 10: “Desaparecen 41 mil documentos de salud”. ¡Así es que ahora el chuponeo ya no es el problema más importante del Perú, al que dedicaron decenas de indignados editoriales, primeras planas, artículos y comentarios! Los documentos de salud son ahora la prioridad, sin duda.

En la primera plana de esa edición de El Comercio hay un pequeño titular: “Pieza clave en red clandestina. Detenida por 'chuponeo' hizo 75 viajes al extranjero”. Así es que la pieza clave, el elemento más importante a destacar, es la única civil detenida, una empleada de segundo orden. Lo importante no es la red de chuponeo dirigida e integrada por marinos en retiro y actividad utilizando los equipos y recursos de la Marina de Guerra del Perú. No. Eso ni se menciona.

En páginas interiores, El Comercio muestra con toda claridad hacia donde quiere orientar –mejor dicho, desorientar- la atención pública. El artículo de páginas interiores se titula: “Congreso investiga a clientes del chuponeo”. Y el editorial: “Quienes son los clientes de `chuponeadores´ corruptos”.Ahora el asunto ya no es el peor de los delitos que pueda cometer persona alguna, el chuponeo. Ahora que los chuponeadores han sido descubiertos, el problema son los clientes.El hecho que los chuponeadores sean marinos en retiro y actividad no puede ser ocultado a estas alturas. Pero es minimizado por El Comercio. Lo más importante no se resalta, sino se trata de difuminar entre otros muchos temas.

Ni que hablar del importantísimo hecho que el jefe de la banda, el contralmirante (r) Elías Manuel Ponce Feijoo es el hombre de confianza del vicepresidente de la república, congresista del Apra y hombre fuerte de la Marina de Guerra, el vicealmirante (r) Luis Giampietri. Sólo una pequeñísima mención para desmentir lo que es verdadero y todo el mundo sabe en la Marina de Guerra, en los servicios de inteligencia y Palacio de Gobierno.

Y que se está publicando profusamente en varios blogs.¿Por qué El Comercio quiere ahora disipar a los chuponeadores y trata de ocultar los vínculos de éstos con altos cargos y con la Marina?La respuesta es sencilla. El hombre fuerte de El Comercio, el mismo que dirigió la campaña para distraer a la opinión pública de la corrupción con el argumento de que el chuponeo era lo más importante, está estrechamente vinculado a los marinos. Y ahora que los han descubierto con las manos en la masa, trata de protegerlos.

Lo dijo en su momento el despedido jefe de la Unidad de Investigación de El Comercio, Fernando Ampuero, al referirse a la persona que jugo un papel decisivo en bloquear la investigación de corrupción, “ese editor, de quien sabemos que ha trabajado en los últimos años con ministros de Estado y hasta con el vicepresidente de la República del actual régimen”. (Caretas, “El periodismo y la falsa decencia”, 6.11.08).Ha trabajado con el vicepresidente de la República. Que casualidad.Ampuero concluye que “el editor de ese diario ha optado por ser un servil ayayero del gobierno de turno, por defender intereses ocultos y, lo peor de todo, por no cumplir con su deber de hacer buen periodismo.” Se refiere, por supuesto, a Hugo Guerra.

En síntesis, se negaron a publicar las investigaciones de corrupción con el cuento de que el chuponeo era lo más importante. Y cuando se descubre que los chuponeadores son marinos en actividad y en retiro, vinculados a altos cargos, resulta que lo substancial ya no son los chuponeadores, sino los que los contrataron. No hay que investigar a los chuponeadores, sus vínculos con la Marina de Guerra y personajes importantes del gobierno. No. Lo decisivo son los viajes al extranjero de la señorita fulana.

¡Qué vergüenza que el periódico más importante del país haya caído en esas manos y defienda “intereses ocultos”!
Publicado por Espacio Compartido

lunes, 21 de septiembre de 2009

La Libertad de Expresión y el Derecho a la Privacidad

LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y DELITOS CONTRA EL HONOR
El límite de los derechos
Por: Walter Gutiérrez*

El proyecto de despenalización de los delitos contra el honor (injuria, calumnia y difamación), que se discute en el Congreso, vuelve a abrir un viejo debate en el derecho sobre el conflicto entre la libertad de expresión y el derecho a la privacidad. El proyecto plantea que se amplíen aun más las libertades de información y expresión al punto que desaparezcan los llamados delitos de prensa y, en caso de excesos, estos serían sancionados únicamente con una reparación patrimonial en la vía civil.

Como se sabe, la libertad de expresión y la libertad de información en nuestro sistema son derechos reforzados, por tanto, objeto de una especial protección. De ahí que, en principio, estos derechos no pueden ser limitados por ningún medio quedando proscrita la denominada censura previa. Esto debido a que en la doctrina se considera que estos derechos no solo tienen un ámbito subjetivo que permite el desarrollo de la persona, sino que concurrentemente poseen un ámbito institucional, constituyéndose en base del sistema democrático. En línea con estas ideas la jurisprudencia extranjera ha señalado, refiriéndose a estos derechos, que sin ellos “quedarían vacíos de todo contenido otros derechos que la Constitución consagra, reducidas a formas hueras las instituciones representativas y absolutamente falseado el principio de legitimidad democrática”.

Por ello en nuestro sistema constitucional se establece que los excesos, que se cometan en el ejercicio de estos derechos, se sancionan mediante las denominadas “responsabilidades ulteriores” en lo civil o en lo penal. En otras palabras está radicalmente prohibido impedir la circulación de los medios; y, de cometerse abusos, estos deberán repararse con posterioridad. Así, nuestro derecho admite tolerar el costo social que el ejercicio de estos derechos puede implicar.

Ahora bien, las preguntas que surgen son: ¿conviene ampliar aun más estas libertades eliminando los delitos contra el honor? ¿Una extensión de estos derechos puede debilitar el derecho a la privacidad?

Sobre el primer punto diré que estoy de acuerdo, pero parcialmente; esto es, en eliminar los delitos contra el honor cuando se ejerza la libertad de expresión respecto de asuntos públicos, hombres públicos, actuaciones públicas; en una palabra, cuando se encuentre involucrado el interés público. Esto en razón de que, tal como lo sostiene la Corte Interamericana de Derechos Humanos, las personas que influyen en cuestiones de interés público se han expuesto voluntariamente a un escrutinio público más exigente y, consecuentemente, se ven expuestas a un mayor riesgo de sufrir críticas, ya que sus actividades salen del dominio de la esfera privada para insertarse en la esfera del debate público.

No sucede lo mismo con el hombre común y con los temas que no son de interés público. Sobre este punto hay que tener presente que en el mundo moderno, basado en la información y en la proliferación de medios que permiten su difusión, la privacidad es el último bastión, el último reducto de libertad del hombre. En consecuencia debe tenerse cuidado en desproteger este importantísimo derecho. Por muy valiosas que sean las libertades, nuestra Constitución no reconoce el ejercicio ilimitado de estas. Por tanto, la libertad de expresión y la libertad de información también tienen límites; estos límites están dados por el respeto a los derechos y a la reputación de los demás, la protección de la seguridad nacional, el orden público, tal como lo postula la propia Corte Interamericana de Derechos Humanos.

(*) Decano del Colegio de Abogados de Lima


El Comercio, 21 de septiembre de 2009

sábado, 19 de septiembre de 2009

¿Los Delitos contra el Honor, deben Despenalizarse?

César Hildebrandt
Columnista

El honor existe



Los delitos en contra del honor no deben despenalizarse.

Eso sería rendirle un homenaje tardío al gordo Augusto Bressani, a Pepe Olaya, al dúo Wolfenson Brothers. Sería también construir un obelisco de bosta para ese argentino inmortal llamado Héctor Faisal, importado por Vladimiro Montesinos para poner su talento rioplatense al servicio de la agencia de noticias Pezuña Press.

Si el honor se vuelve un asunto de cuánto hay, cómo es y qué me toca, entonces el honor es que no existe.

Y lo que pasa –para pesar de algunos de los proponentes y auspiciadores de la medida- es que el honor existe.

Una cosa es que no esté de moda y otra es que el honor no exista. Una cosa es que ya nadie se bata a duelo por él y otra cosa es que el honor sea un asunto de monedas y jueces tarifarios.

Claro, en un país donde el jefazo del Consejo de la Prensa Peruana se apellida Agois y es tan periodista como Kina Malpartida es filósofa, claro, digo, es normal que en un país así se dude de que el honor exista.

En todo caso, la mejor prueba de que el honor existe es que existe el deshonor. Y el deshonor es, hoy por hoy, la cosa más difundida y famosa en la política, las finanzas internacionales, los controles del Estado y los modos y usos de muchos gobernantes.

El putañero Berlusconi, por ejemplo, es un campo de concentración del deshonor. Si no existiera el PAN mexicano, se diría que Berlusconi habría monopolizado el deshonor. De igual modo que si Bush hijo no hubiese existido alguien podría decir que la estupidez del universo se hizo síntesis en Aznar.

“Un hombre deshonrado es peor que un hombre muerto” le hace decir Cervantes al Quijote. Y cuando Francisco I, el rey culto, cayó derrotado en Pavía peleando contra Carlos V, ¿qué dijo?

Pues dijo aquella célebre frase que muchos han repetido sin merecerla: “Todo se ha perdido menos el honor”.

Y cuando Napoleón Bonaparte quiso rendirle un homenaje a Henri La Tour d’Auvergne, el casi inverosímil héroe de la batalla de Salzbach, ¿qué hizo?

Pues ordenó que en cada regimiento su nombre fuera cantado por quien pasara lista y que un recluta respondiera: “¡Murió en el campo del honor!”

Y ahora, ese honor, que la Real Academia define en primera acepción como la “cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo”, pretenden algunos manosearlo al punto de que sea convertible en un fajo de billetes.

Y si el honor tintinea, pues entonces no es honor.

Y si el honor existe –y existe-, pues entonces quien trate de mancharlo a través de una calumnia no puede irse al bazar de las sentencias y comprarse una multa sustituta.

Porque una cosa es el periodismo y otra la mala leche y la industria sin humos de la extorsión y del sicariato impreso o electrónico.

Desde luego que no generalizo. Porque para juzgar asuntos de honor lo primero es determinar si el que ofende es una persona de honor. Los sin honor no pueden arrebatarle el honor a nadie. Por más odio que contengan y más inmundicias que publiquen.

En todo lo demás, el Código Penal debe seguir vigente.
La Primera, 19 de septiembre de 2009

Los Presos también Escriben

Juan Gargurevich
Columnista
Presos que escribieron libros

La publicidad que hizo el gobierno al presunto libro de Abimael Guzmán nos hace buscar en la historia a presos que escribieron libros de verdad. Y decimos “presunto” porque ese texto lo armaron Elena Yparraguirre, el abogado Crespo y quizá otros. El “Cachetón” ni siquiera lo ha visto, con seguridad.

Seguramente fue Marco Polo el primero que dictó un libro estando preso. Era el año de 1298 y compartía una celda en Génova con el escribano Rustichello de Pisa, a quien le contó sus aventuras en la lejana y asombrosa China.

Recordemos al gran Fray Luis de León, quien escribió sus mejores poemas en una celda de la Inquisición, donde estuvo por cinco largos años. Fue encarcelado en 1572 sin saber quién lo acusaba y de qué lo acusaban.

Y un amigo me anota que la primera parte del Quijote la compuso el inmortal Cervantes en la cárcel de Argamasilla del Alba. También que el Marqués de Sade encerrado en la Fortaleza de Vincennes en los años previos a la Revolución produjo allí parte de su escandalosa obra literaria.

Otro preso talentoso, Karl May, fue el creador inmortal de los personajes Old Shatterhand y su amigo indio Winnetou y es para los alemanes, dicen, lo que Verne para los franceses y Salgari para los italianos. Era ladrón y pasó años de su juventud en la cárcel y luego ya reformado, se hizo célebre y rico.

Adolfo Hitler, nada menos, empezó a redactar su texto principista en la prisión de Landsberg donde había sido recluido en el verano de 1924 por su primer y fallido golpe. Y el libro originalmente se llamaba “Cuatro años de lucha contra las mentiras, estupidez y cobardía” pero un hábil propagandista nazi lo redujo a “Mi Lucha”.

El fascismo persiguió y encarceló al gran marxista Antonio Gramsci, quien durante casi diez años llenó 33 cuadernos de apuntes que fueron rescatados antes de su muerte, en 1937, y no llegó a verlos publicados.

El franquismo persiguió encarnizadamente a los intelectuales de la República, como los poetas Miguel Hernández y Marcos Ana, que escribían en sus celdas. El primero murió en la cárcel y el segundo estuvo preso 23 años y logró salir con vida.

Seguramente ustedes recordarán a otros pero yo tengo un recuerdo especial de un famoso norteamericano Caryl Chessman, que estuvo 12 años en el célebre “pasillo de la muerte. Lo llamaban “el bandido de la luz roja”.

Los jóvenes periodistas de entonces seguíamos con atención la batalla de este hombre que luego de recibir una sentencia por asesinato, estudió abogacía en la cárcel para autodefenderse, escribió varios libros y batalló encarnizadamente para impedir su ejecución, que finalmente se produjo en 1960.


La Primera, 19 de septiembre de 2009

viernes, 18 de septiembre de 2009

El Comercio y los Petroaudios / Octubre 2008

»Oct. 23 2008
EL COMERCIO, EL PETROGATE Y HUGO GUERRA
Escrito por: Jose Alejandro Godoy


Hace un par de semanas Pepitas.com había dado un detalle bastante importante sobre el tema de la investigación de los Petroaudios:
Ahora bien. Lo cierto es que fue Fernando Rospigliosi quien finalmente difundió los audios, pero aquí también hay toda una historia que contar. Los famosos audios habrían pasado antes por varias manos: Inicialmente, los audios habrían sido entregados -hace unos 10 días- al grupo El Comercio. Pero, según nuestras fuentes, los directivos -luego de analizar el contenido y la trascendencia de los mismo- decidieron no publicarlo porque temían aparecer como los desestabilizadores del régimen. “Temían comprometer el techo del régimen”.

En boca de otra fuente pude corroborar esta información. Y, de hecho, El Comercio, cuando sacó la segunda tanda de audios, señaló lo siguiente:
Nuevas conversaciones reveladoras, que El Comercio ha venido examinando en las últimas semanas, agravan la situación de Rómulo León y Alberto Quimper, involucrados en el supuesto negociado de la concesión de lotes petrolíferos a favor de la empresa Discover Petroleum, que por el momento ha costado la cabeza del titular de Energía y Minas, Juan Valdivia, y la del presidente del directorio de Petro-Perú, César Gutiérrez.

Ello implica que El Comercio recién dio a conocer la información que tenía una vez que Fernando Rospigliosi la hizo pública en Cuarto Poder. Hoy Gustavo Gorriti cuenta la historia completa (vía Útero de Marita):
El contencioso central fue el escándalo de los petroaudios. La unidad de investigación de El Comercio tuvo los audios desde, por lo menos, mediados de septiembre pasado. Pese a la insistencia de la Unidad de Investigación de El Comercio por publicarlos, el diario no lo hizo.

Finalmente, como se sabe, los audios fueron difundidos por otros dos medios del grupo El Comercio: América TV y también por Peru21.
El grupo familiar que domina ahora El Comercio está en contra de que se haya utilizado audios obtenidos ilegalmente y se haya propalado información que, en su concepto, desestabilizó la gobernabilidad y provocó la caída de un gabinete.

De hecho, quienes hayan leído con cuidado los editoriales de El Comercio y Peru21 durante la última semana se habrán percatado de una polémica solapada entre ambos diarios respecto de los audios. Peru21 sostiene, mencionando los principios rectores del grupo editorial, que la revelación de la corrupción era lo más importante; mientras que El Comercio enfatiza el peligro del chuponeo.

La bronca, en realidad, tiene nombres y apellidos: Augusto Alvarez Rodrich, director de Perú.21, vs. Hugo Guerra, flamante editor de Opinión de El Comercio. Sobre Guerra, volvermos más adelante.
Lo cierto es que esto ha ocasionado investigaciones y bajas. De un lado, Caretas informa que la Unidad de Investigación de El Comercio es escudriñada por el director Francisco Miró Quesada, para saber si por allí se filtraron los audios (aunque todo indica que a cada medio llegaron paquetes distintos). Y la Unidad en cuestión ya sufrió una importante baja: Fernando Ampuero, jefe de la UI, dejó El Comercio.

Pues conocer esto deja en claro que:
1. La Unidad de Investigación dirigida por Ampuero venía trabajando el tema.
2. Francisco Miró Quesada paralizó la publicación de los audios.
3. Ante el peso de las evidencias presentadas por Fernando Rospigliosi, recién se animan a publicar lo investigado, principalmente, por Pablo O’Brien.
4. El nuevo director de El Comercio y su flamante editor de Opinión resultan ser más conservadores que “los Alejos” en tratamiento periodístico de la noticia. Siendo Álvarez Rodrich del mismo grupo editorial, pero en otro diario, supo tener mucho más claro cuáles eran las opciones que le permitían publicar, las cuales, a mi modo de ver, eran válidas.

Un comentario final, esta vez sobre Hugo Guerra. Resulta para mi bastante penoso el giro que ha dado a sus últimas columnas. Quizás el punto donde se fue más notorio su cambio fue en torno a la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Luego de haber defendido el trabajo de la CVR durante varios años, Guerra dedicó recientemente un artículo escrito casi en los mismos términos escritos por el Almirante Giampietri.

De hecho, defiende a este personaje de esta manera:
Entre tanto, tampoco es permisible que se reabran mañosamente casos ya esclarecidos como el del sofocamiento de la rebelión senderista en El Frontón para jaquear al presidente Alan García y al vicepresidente Luis Giampietri, siguiendo el plan desestabilizador de pedir su revocatoria y dar paso al caos político.

Pues la defensa de Giampietri - que, y eso Guerra lo sabe, no fue mencionado como responsable directo de lo del Frontón por la CVR - no es mera coincidencia. Hace unos meses, Guerra escribió un artículo defendiendo que se gaste tan igual que en Defensa como en Salud y Educación, algo que solo defienden los militares más arcaicos.

En dicho artículo, hace esta alusión:
Luego, es imperativo recuperar poderío aéreo con alta tecnología; modernizar y multiplicar la artillería; repotenciar la fuerza de submarinos; garantizar el suministro de armamento, municiones y combustible y garantizar el despliegue preventivo para compensar la asimetría con los vecinos. El financiamiento de esto debe salir del canon propuesto por el vicepresidente Giampietri; aunque también debe evaluarse la posibilidad de desarrollar una industria militar propia captando capitales privados que se escapan de la crisis financiera.

Se trata de la controvertida medida de Giampietri para crear un canon a favor de las Fuerzas Armadas. Algo que, curiosidades de la vida, también fue rechazado por Augusto Álvarez Rodrich.
La cercanía de Giampietri y Guerra se ha hecho más evidente aún a raíz del puesto del periodista como Director de Cátedra Perú, una entidad de la Universidad San Martín de Porres, que viene apoyando las actividades de la Cumbre de APEC, cuya organización es presidida por el Almirante.

Lo que me hace preguntar: ¿Cuál será la posición de El Comercio frente a las bravatas del Almirante?
Esta entrada fue escrita el Jueves, 23 de Octubre de 2008
Link original: Desde el Tercer Piso

Perú 21 ¡Te Me Caiste!

Lunes 24 de noviembre de 2008
21 SOLES Y EL PERÚ
Augusto Ortiz de Zevallos


Acabo de cancelar con el quiosco de mi barrio mi suscripción a Perú.21, que me costaba 21 emblemáticos soles al mes (30 veces 70 céntimos). Ese era el precio mínimo e irreemplazable de un valor mucho mayor, hoy perdido.La libertad de pensamiento, la laicidad, la inteligencia, la información, la opinión. También la irreverencia, el humor, la descreencia en pompas y boatos. Respetar al lector y no darle catecismos ni chismes ni banalidades perfumadas.

Desde la tarjeta roja de sus dueños a su director, este triste despropósito que ha pifeado el estadio entero porque sabe y huele a esos penales, tiros libres y off-sides regalados que los futboleros peruanos conocemos, PERU.21 es una parodia, de la que se han bajado casi todos los columnistas regulares. Yo he sido uno irregular, amateur y esporádico y quizá no me corresponda renunciar. Nunca cobré, nada me deben. Pero me bajo, porque además ya ni me podría leer. Ni yo mismo ni quienes me interesaba que me leyesen, los lectores del Perú.21 previo a este fantasma, que eran muchos y sumaban una apuesta por el Perú joven, nuevo, distinto, mestizo y plural.Lectoría que esta estupidez pierde y que nos devuelve al viejo sabor mediocre, rancio y pretencioso del periodismo feudal.

Fue el primer logro (y no solamente intento) de una lectoría plural en edades, nivel económico, procedencia, estilo de vida.Lo fue tanto que fue frenado para que no hiciera competencia a otros periódicos de su grupo, bastante más caros y vacíos. Todo esto, además de agredir nuestra inteligencia es por ello un absurdo empresarial. Habrá menos lectores, menos credibilidad.Solamente lo pueden explicar cuentas hechas en otros territorios de interés.

El nombre del diario desmantelado aludía evidentemente al siglo 21 en que deberíamos estar y al próximo centenario de nuestra independencia que así se anuncia mal (el anterior se celebró con fachadas de cartón piedra en la Plaza San Martín).Nos quedamos sin una herramienta importante para que haya cambios y no solamente escenografías. A ver más de lo mismo.

Solamente añado la nostalgia que hoy tuve de cuando hace más de cuarenta años, seguía semanalmente el ritual fascinante y sabio de la escultora Cristina Gálvez, a quien le llegaban por barco, con un mes puntual de atraso, los periódicos hebdomadarios que leía: El Nouvel Observateur y el Canard Enchainé.No leía ninguno peruano. Tampoco veía televisión. Prefería el oxígeno al aire enrarecido. Y así Cristina se enteraba un mes después de que habían llegado a la luna, por ejemplo. Pero ese mes de tardanza le daba décadas de adelanto en saber vivir, entender, crear y pensar.Que PERU 21 no descanse en paz. Que la libertad de pensar, informar y opinar tampoco.
Publicado por Espacio Compartido
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César Hildebrandt renuncia a RBC Televisión

César Hildebrandt
Columnista
Mi renuncia al 11

El miércoles 16 de septiembre del 2009, a las 6 y 30 de la tarde, recibí un correo electrónico del señor Ricardo Belmont. En él se me daban precisas indicaciones de cómo debía formatearse el programa “Hildebrandt a las 10”.

“Con relación al esquema de tu programa, Rafo te adelantó la síntesis de lo conversado conmigo dos semanas atrás, en la que acordamos empezar con las cinco noticias más importantes (a esto ponerle una gráfica) y dos entrevistas en el programa”, decía, entre otras cosas, la comunicación.

El congresista Belmont recibió ayer jueves, a las 11 de la mañana, la siguiente respuesta:

Sr. Ricardo Belmont
Ricardo:

Uso la vía del correo electrónico -y con los mismos destinatarios- porque es la vía que tú has usado. Para ir al grano: Tenías el compromiso, públicamente aceptado, de respetar la independencia y la autonomía del programa “Hildebrandt a las 10”.

Así lo reafirmaste en la entrevista que te hice hace poco en ese espacio.

Tu carta (o memo, o notificación, no sé cómo llamarla) de ayer es un incumplimiento absoluto de esa promesa pública.

No soy tu empleado y menos tu intérprete y todavía menos tu ujier. Soy un periodista independiente que ha sorteado durante años presiones, intentos de sujeción y propuestas más o menos indecentes.

En el contrato que firmamos no hay ninguna cláusula que establezca que tú dictas el
esquema del programa y yo obedezco. Tu carta de ayer parece dirigida a algunos
de tus ávidos subordinados. ¿No te habrás equivocado de destinatario?

¿Así que debo poner cinco noticias y dos entrevistas? ¿Y qué es “a esto
ponerle una gráfica”? ¿Será una gráfica en 3D, animada, o estática y bidimensional?

¿El próximo paso será que, tal como me lo insinuaste hace dos semanas por teléfono, deba entrevistar a quienes tú “escojas” en el Congreso? ¿O deberé rendirle un homenaje permanente a tu amigo Luis Alva Castro? ¿O tendré que convertir el programa en un anexo de tu proyecto político de hacer de RBC “el canal de los congresistas”?

¿Y quiénes decidirán qué se pone en los cintillos? ¿Se traducirán de Fox News, ese canal que admiras? ¿O provendrán del departamento de prensa que hace meses aboliste?

Estoy estupefacto. Supongo que has supuesto que mi acatamiento sería inmediato. Lo que es inmediato es mi rechazo a tu actitud. Y mi renuncia va, desde luego, con ese
rechazo.

Posdata: En relación al rating, tengo que recordarte que mi programa es, a pesar de estar producido por cinco personas, el más visto de tu refundada parrilla (más visto, por supuesto, que el del sacerdote Oviedo). En relación a tu pregunta específica sobre el Canal 5, te diré que no tengo ninguna oferta de trabajo de Canal 5 ni de nadie. Lo que sacó Perú 21 es absolutamente falso. No me voy a otro canal, pues. Me voy a la calle. Pero la calle, siendo dura, es muchísima mejor opción que la que tú pretendes que padezca.

Muchos saludos,
César Hildebrandt Pérez Treviño
La Primera, 18 de septiembre de 2009

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Prensa en Sudamérica: Clarinada de Alerta

UNA ALERTA QUE LLEGA DESDE EUROPA
La prensa amenazada
Por: Ernesto Velit Granda
Analista político


La prensa europea de los últimos días alerta sobre lo que ella llama “peligro contra la libertad de prensa en los países bolivarianos”, y refuerza esta denuncia señalando las acciones precisas tomadas contra los medios de información por parte de los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

Sería irresponsable, simpatías aparte, dejar pasar de largo esta clarinada europea contra las amenazas a una de las libertades tradicionalmente reprimidas en América Latina.

La defensa de la libertad de información es tarea irrenunciable de cualquier sociedad que se precie de civilizada. Es característica democrática y testimonio de dignidad.

Los diarios, alguien lo dijo, son la democracia impresa de cada mañana, son pruebas de un plebiscito cotidiano y nos recuerdan el derecho que tenemos a la información.

Pero hoy día, se sostiene también la necesidad de cambiar paradigmas en lo que significa la construcción de la opinión pública a través de los medios. El progreso de la tecnología no garantiza la calidad de la información ni la seguridad de que se está ayudando al ciudadano en la toma de decisiones.

Decíamos, a propósito, que “el derecho a una información veraz califica a una sociedad democrática y es tarea de quien ejerce el periodismo” (El Comercio, 13/5/09).

Tener y mantener una sociedad bien informada es obligación que compromete a los periodistas y a los medios de información, principalmente. Y creemos, que con el mismo énfasis con que se reclama el respeto a las autoridades legítimamente elegidas y se rechazan aventuras golpistas, debemos hacerlo por el respeto a la libertad de información en todo el hemisferio.

Colocarle camisa de fuerza a la libre emisión del pensamiento, califica a un gobierno como autoritario y proclive a la dictadura. Fue estimulante la movilización regional contra las bases militares norteamericanas en Colombia, nadie la consideró una intromisión. Opinar y protestar contra la represión a la prensa es motivo mucho mayor para convocar el rechazo regional.

Una prensa libre es la mejor manera que el Estado tiene de vincularse con el ciudadano, lo contrario significa que el gobierno solo quiere oír su voz.

La posibilidad del disenso, decía Voltaire, fomenta la auténtica participación política.

La libertad de expresión y la libertad de información, guardan entre sí una relación dialéctica que tiene mucho que ver con nuestra concepción del mundo. Cuando los gobiernos ejercen violencia contra las instituciones que garantizan la democracia, se muestran más como un adversario que como un actor social y político. En la región, los niveles de cultura política así como los de organización popular son demasiado precarios para enfrentar el abuso y el atropello que vienen desde el poder.

El caso de la denuncia de la prensa europea, contra la libertad de información en los países bolivarianos, también advierte que para contener la protesta se podría instaurar una metodología de represión de consecuencias imprevisibles.

La censura de prensa así como la manipulación de la información se yerguen como amenazas inminentes en la región, movilizar la opinión pública del continente es contribuir al ejercicio irrestricto de las libertades y a la vigencia inaplazable de la democracia. Un desafío que la prensa libre debe asumir.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Yoani Sánchez y los controles tecnológicos en Cuba

Septiembre 2009
Los saltos tecnológicos
Los controles del Estado cubano puede ser capaz de disminuir las comunicaciones, pero no puede ahogarlos.

Yoani Sánchez
Revista Poder - Miami



Hoy en día es muy común ver a la gente por las calles de La Habana llevando un iPhone moderno o la última versión de un teléfono móvil de Motorola. En la mayoría de los casos, dicha tecnología es un regalo de un turista o de un pariente en el extranjero. Propietarios son visibles trotando con ellos, unidos a sus caderas o desfilando con ellos en la mano. La ironía es que muchos de estos sofisticados teléfonos móviles ni siquiera funcionan, y los propietarios, por supuesto, no pueden pagar el alto costo en moneda de cambio del servicio celular.

Sin embargo, es importante para los propietarios el demostrar que están manteniendo el ritmo de la modernidad y que han dejado detrás la tecnología medieval, que nos ha sumergido en décadas. Esos fueron los años oscuros en que nos enteramos de la existencia de algunos de esos artilugios mucho tiempo después de que existían en los mercados convencionales.

Tenemos una marcada predilección por los circuitos y las luces poco. El apetito por los artefactos electrónicos es estimulada precisamente por la escasez de materiales y el control que el Estado ha ejercido sobre su distribución en la isla. Afortunadamente, siempre hemos sido capaces de recurrir al mercado negro, donde todo está disponible, desde los ordenadores con todos los accesorios para antenas parabólicas que facilitan lo prohibido: ver la televisión desde el Norte. Fue justo dentro de estas redes de distribución ilegal que las grabadoras de vídeo (prohibidas de entrar en el país) comenzó a circular el mercado subterráneo.

Posteriormente, de manos de estos vendedores "informales" llegaron los hornos de microondas en primer lugar, y luego ventiladores y calentadores de agua. En la década de 1980, siendo el orgulloso propietario de un aparato podías ser un joven muy popular entre sus amigos e incluso podría ser accesible a la chica más hermosa en el aula. Tener algo para conectar con el interruptor eléctrico, ya sea para rizar el cabello o el pan tostado, marcó la diferencia entre los que sólo tenían acceso al mercado racionado y los que utilizan el ingenio para escapar de las rutas establecidas.

En esta isla, con más de 11 millones de habitantes, hay sólo 950.000 líneas fijas de teléfono y de 630.000 ordenadores. Una mayor parte de ellos pertenecen a los centros estatales y están ubicados en la sede provincial. Los métodos de comunicación siguen siendo, para muchos cubanos, tan rústico como lo fueron durante la era del colonialismo español: Un vecino da de gritos desde el porche a otro que vive a media cuadra y le dice a él o ella que debe venir corriendo porque una llamada se ha recibido que parece ser urgente.

El dentista en la casa de enfrente paga por una extensión conectada a la casa de la viejita por la calle con la mitad del dinero que gana en su clínica. Mientras tanto, en un pueblo perdido en las montañas, un joven de trenes de palomas mensajeras para comunicarse con su novia, que vive en la llanura. Para cada uno de ellos, el sueño de ser capaz de levantar un auricular y llamar a cualquier lugar se ha convertido, después de tanto tiempo, en una fantasía dolorosa.

Pero al final, es de estas limitaciones que han llevado a los límites de la inventiva cubana. Después de todo, es raro encontrar a un compatriota que no sabe cómo reparar una licuadora, inserte un disco en un PC o desactivar una ducha eléctrica. Sin las prácticas de estos "ingenieros" que no habría sido capaz de extender la vida de los objetos cuyas partes son muy difíciles de reemplazar. Claro, hay quienes toman las reparaciones y la invención hasta el extremo de crear: Los aficionados a los motores arreglan las máquina de lavar, pintan sus televisores en blanco y negro para darles un aspecto más moderno. Cuando se trata de transmitir información, noticias y programas de censura, la creatividad de nuevo da un salto de gigante y las soluciones aparecen. En una memoria USB de bajo costo, las páginas Web son transportados por alguien que ha dedicado unos minutos de copia de su conexión en el trabajo. Luego pasan de mano en mano y llegan a aquellos que nunca se han sentado ante una pantalla conectada a la red de redes.

De la misma manera ilegal en el que una vez utilizó un radio de onda corta, un secador de pelo o una grabadora para escuchar el último álbum de The Beatles prohibido, hoy tenemos acceso a las nuevas tecnologías. De hecho, no me sorprendería saber que algunos con su tecnología inteligente joven ya han creado un mecanismo para poner fin al monopolio del Estado sobre el acceso a Internet.


martes, 23 de junio de 2009

Necesario Cambios en Delitos de Difamación

24 octubre 2008
Magaly y Niemoeller
Como urge eliminar la pena de cárcel por el delito de difamación, algo desproporcionado y peligroso, me puse a revisar el proyecto de Valle-Riestra, que promueve despenalizarla y sólo dejar como posible defensa frente a ella una acción civil. Mi impresión es que Valle-Riestra, como es su costumbre, ha elegido el camino más brillante jurídicamente y el más complicado en términos prácticos, pues necesita cambiar la Constitución. Eso es muy engorroso, ya que demanda una gran cantidad de votos y su ratificación en dos legislaturas consecutivas. Y es muy remoto que se apruebe porque los congresistas -salvo Valle-Riestra y el colega Mulder, muy preocupados por esto- suelen querer muy poco a los periodistas. Por ejemplo, esta Casa Editora llamó al congresista Eguren, quien preside la Comisión de Justicia, para sondearlo al respecto, y nos contestó con un huraño gruñido que este tema no es prioritario.
Por eso es mucho más fácil que vayamos directamente a nuestro Código Penal y le quitemos -vía ley ordinaria- la pena de cárcel a la difamación, tal como ya sucede con la injuria y la calumnia, y que quede, como estos dos delitos, sólo con multas y trabajos comunitarios.
Es que la mayoría de periodistas no se ha dado cuenta, al margen de simpatías o antipatías, que la sentencia a Magaly nos abre los ojos sobre una espada de Damocles que tenemos todos encima. No se han percatado de que Toledo flexibilizó en mayo de 2006 los requisitos para ir a la cárcel al reducir de cuatro años a un año el límite para aplicar esta pena a los primarios, amén de darle más discrecionalidad a los jueces en aplicarla.
Esto se dio con la intención de combatir el crimen menor (robo de celulares, escaperos, ladrones de autopartes, etc.) y nos fregó de paso. Con esto -y con el precedente de Magaly- la libertad de prensa está en muy serio peligro.
Felizmente que a Fujimori no se le ocurrió. Con ello, Montesinos hubiera metido preso a Zileri por tildarlo de Rasputín en Caretas, lo que igual le supuso una sentencia abusiva. Y al igual que en el Congreso, los periodistas no solemos ser especialmente simpáticos en el Poder Judicial. Discrepo de varios colegas que me han comentado que Magaly ya se merecía un estatequieto por sus excesos y que sólo critican a la jueza por haberle dado unos desmesurados cincos meses en lugar de unos diez días. Un periodista no debe estar ni una hora preso por ese supuesto. Es tan primitivo como cortarle la mano a un ladrón para castigarlo.
Ojalá que la propia Magaly -y otras Casas Editoras- se una a esta campaña. Recuerden la reflexión del pastor protestante Niemoeller: ... primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío. Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante. Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie a quien decir nada....
Extraído del antíguo Blog de Aldo Mariátegui, 24 de Octubre de 2009

Sobre Magaly y sus Excesos

17 octubre 2008
Suelten a Magaly y Ney
Esta exagerada detención de Magaly Medina reafirma mi creencia de que los delitos de injuria, difamación y calumnia no deben acarrear pérdida de la libertad, sino la aplicación de multas y/o trabajos comunitarios. O deberían verse únicamente en el fuero civil.
Encarcelar a alguien por esto es muy primitivo y tercermundista, ya estamos casi como esas sociedades que le cortan la mano al ladrón o lapidan a la adúltera. Además, el TC ya estableció un precedente, por el cual entre el derecho a la libertad de expresión y el derecho al honor se debe optar por el primero, cosa que parece que esta jueza desconocía.
Mi solidaridad con los detenidos y espero que esta vergüenza se resuelva pronto. Hasta donde tengo entendido, Javier Valle-Riestra tiene por allí un proyecto de ley al respecto y sería bueno que el Congreso o la ministra de Justicia Fernández lo recojan de una vez por todas.
Otra cosa que es lamentable y circense es esa costumbre policial de enmarrocar a los detenidos sin medir su peligrosidad. Que le coloquen esposas a Quimper y su compinche Arias Schreiber, un par de viejos físicamente inofensivos, o a Magaly y Ney es absurdo e innecesariamente humillante.
Me recuerda las penosas épocas de Velasco, cuando enmarrocaban a los ex ministros acciopopulistas o a los periodistas críticos. Sobre Magaly y sus excesos, lo que también creo es que deberíamos tener aquí algo similar a la muy protectora legislación chilena sobre la privacidad personal. Allá fue célebre el caso del juez Calvo en el año 2005, que fue grabado furtivamente por cuatro periodistas de Chilevisión que habían descubierto que era un homosexual oculto que frecuentaba saunas gay en sus horas libres y que por ello consideraban que no debía examinar el espinoso caso Spiniak (una red de pedofilia y coprofagia que funcionaba en un gimnasio pituco). La justicia chilena no sólo mantuvo a Calvo en su puesto -y su esposa lo respaldó hasta el final- sino que sancionó, con excesiva severidad, a los que invadieron su privacidad.
Allá en Chile no puedes meterte así nomás a perturbar vidas ajenas. Es como esto de los chuponeos. En mi opinión, sólo deberían ser válidos como prueba judicial y aireados públicamente en casos extremos, como narcotráfico, homicidio, golpismo, corrupción o terrorismo, pero no por cualquier cosa, ya que eso estimula su proliferación.
La privacidad personal debería ser algo sagrado. Da pena ver que hemos vuelto a las épocas paranoicas en que ya nadie quiere hablar nada delicado por teléfono o le están sacando la batería a los celulares porque dicen que pueden funcionar como micrófonos cuando están apagados.
- Yehude Simon sigue actuando desastrosamente como Premier. ¡Cómo se le ocurre anunciar que se van a ir dos ministros más! ¡Cómo se le ocurre enfrentarse públicamente a su ministro de Economía! ¡Cómo se le ocurre visitar en primer lugar a Patria Roja, un grupúsculo que sacó 0.27%, unos míseros 34 mil votos en las elecciones del 2006! ¡Cómo se le ocurre plantear un desacertado concurso público para el cargo de Contralor (receta infalible para que no se presente nadie capaz)! Hasta el momento demuestra que le queda inmenso el puesto.
Extraído del primer blog de Aldo Mariátegui , 17 de octubre de 2008