sábado, 20 de marzo de 2010

Tiempos difíciles 2.0

20 Marzo 2010
by Diario de IQT

Existen momentos en que se trza una línea que separa la justicia del abuso. Existen momento en que un derecho -real y concreto – se convierte en un arma que puede ser usada de modo exagerado y excesivo.

Armando Massé, presidente de la ultimamente muy ubicua y envalentonada APDAYC (Asociación Peruana de Autores y Compositores) se equivoca cuando demanda al creador de Utero.pe, Marco Sifuentes, por difamación debido a alguna de sus columnas en Perú21.Y se equivoca claramente porque desconoce un principio básico que garantiza el sistema constitucional y legal a cualquier ciudadano peruano: la libertad de opinión.

Estoy seguro que Massé cree con sinceridad que Sifuentes ha cometido una infamia escandalosa al escribir un texto titulado “Corsarios y Piratas” (que,además, fue publicado el 26 de julio del año pasado, es decir casi 8 meses antes de la denuncia). Quiero extraer de ella los supuestos parrafos agraviantes (el texto es de Sifuentes, por cierto y por si algunos no se dan cuenta o no quieren darse cuenta):

” Como todos sabemos, y muchos hemos sufrido, APDAYC tiene un poder inusitado. Inspectores de este gremio interrumpen matrimonios, bautizos y hasta cumpleaños para exigir el pago de derechos de autor. También, siguiendo el ejemplo de sus símiles internacionales que protegen los intereses de la industria del entretenimiento en el primer mundo, han llegado al absurdo de cobrarle una tarifa a cantantes que interpretan sus propias composiciones. Si una bodeguera pone un televisor para distraerse mientras atiende a sus clientes, también le debe dinero a APDAYC. Etcétera.

Pues bien. APDAYC ha elaborado un Tarifario para el Entorno Digital (verlo en http://www.apdayc.org.pe/2009/entorno.html) que, en cristiano, detalla cuánta plata le debemos todos a la entidad que preside ejecutivamente Armando Massé. Sí, todos: si pusiste un clip musical de YouTube en tu blog o tu cuenta de Facebook le debes algunos cientos de dólares a APDAYC.

A los chicos de APDAYC les gusta decir que todas estas violaciones al sentido común más elemental están amparadas por la ley. Sin embargo, su asociación está violando la Ley de Derecho de Autor, específicamente el artículo 146 del DL 822, que ordena, acerca de entes como APDAYC: “Dichas entidades (…) no podrán ejercer ninguna actividad de carácter político, religioso o ajena a su propia función.”

El problema es que APDAYC sí ejece varias actividades ajenas a su propia función. Por ejemplo, ha comprado parte del accionariado de la disquera IEMPSA, es decir, ya es parte del negocio discográfico. Además, en una reciente entrevista en Radio Capital, Armando Massé admitió que su institución ha comprado seis radios en provincias. Así, nuestros amigos de APDAYC se constituyen en juez y parte del negocio del entretenimiento. Estas irregularidades han puesto al APDAYC en la mira de la Comisión de Derechos de Autor de Indecopi, que ya nombró un auditor para investigar estos casos (…)

(…)Especulemos: Si García quiere ajustar o, como ya hemos visto, apropiarse de un canal de televisión manda a la Sunat. Pero si los blogs empiezan a resultar un problema, ¿a quién podría llamar el presidente? La Sunat, no; los blogs no le deben millones al fisco. ¿Entonces? La salvación del régimen podría ser APDAYC, un gupo de gente que, como hemos visto, se arrogan el derecho de avasallar a cualquiera que haya cometido el delito de compartir música por Internet (o sea, a todos nosotros, los piratas).

Hace trescientos años, decíamos, a los que podían pisotear a cualquiera con tal de servir al régimen de turno se les llamaba corsarios. En el siglo XXI, en el Perú, podrían tener un nombre más inocente: Asociación Peruana de Autores y Compositores“

De lo que podemos colegir, Sifuentes no se ha metido en la esfera privada de Masse, tampoco ha generado ningún infundio ni ha falseado datos que ataquen el buen nombre del buen Massé. Sifuentes ha expresado una opinión. Y por esa opinión ha sido demandado.

Una cosa muy clara es imputar a alguien hechos falsos a través de medio público y otra, completamente diferente es expresar una opinión, discrepante, vehemente hasta hostil si se quiere, pero opinión al fin y al cabo, sobre la actuación pública de una persona pública. Creo que el señor Massé aún no se ha querido dar cuenta de su esfera: por más intocable que uno pretende ser, es objeto de escrutinio público y crítica, positiva o negativa por dicha actuación.

Aquél es un grave precedente, el cual lamentablemente no es inédito en el Perú, pues anteriormente José Alejandro Godoy, otro blogger y difusor a través de TICs, fue demandado por linkear (sí, linkear) una información de otro medio.

Mis sensaciones sobre el asunto Massé-Sifuentes son variadas. Por un lado, estoy convencido que hay un enorme desfase generacional que hace que personajes veteranos como Mufarech o Massé trastabillen con roche a la hora de asumir causas contra comunicadores 2.0. El caso del link por el que fue demandado Godoy es un claro síntoma de que los verdugos no entienden y probablemente no quieran entender cómo funciona el sistema de difusión en internet. Probablemente le hables de links, de hipertexto, tags y posts y les de un mareo. Pero es completamente necesario si uno desea entender, debe conocer o, por lo menos hacer el intento.

En el caso de Massé está claro que no entiende cómo funciona el sistema de uso y difusión gratuita de producción musical o audiovisual en el ciberespacio, y más bien lo busca punibilizar a toda costa, sin tener en cuenta que existe un lado real y económico. De ello se puede extraer lecciones muy importantes sobre cómo la tecnología va a incrementar el uso, por ejemplo, de las descargas, al punto tal que habrá un momento en que estas serán una herramienta principal de acceso a los contenido artísticos y musicales que supuestamente se pretende defender. Escribe El Morsa:

Muerto el soporte físico (soporte magnético -cintas, cassettes-, y prontamente los discos ópticos -cd’s, dvd’s), la circulación de bienes culturales se dará sobre la transmisión y descarga digital. En Estados Unidos, por ejemplo, la tienda iTunes de Apple se alista para vender películas por internet (es decir, que se descarguen por internet). Aquí es casi seguro que en los próximos meses veamos que las cabinas públicas serán también lugares de venta de música: “Trae tu llavero memoria USB, y descarga toda la música del Grupo Néctar por una luca”. No es nada difícil de imaginar. Mientras tanto, INDECOPI sigue peleando porque no se vendan discos en El Hueco.

Pero también es cierto que nuestra ley sobre derechos de autor y uso de la web 2.0, como señala Godoy, va camino al anquilosamiento:

Así como el avance de la impresa y el surgimiento de la economía de mercado fueron los hechos que produjeron que los Estados reconocieran la existencia de los derechos de autor (tanto morales – es decir, el reconocimiento por la autoría – como patrimoniales – el derecho a explotar la obra o a disponer de ella con un fin económico), la tecnología ha puesto a prueba la forma como se vienen concibiendo los derechos de autor, sobre todo, en cuanto al aspecto lucrativo.

Internet nos ha puesto al alcance, de diversos modos, el acceso a diversas manifestaciones artísticas. Y de otro lado, los costos de reproducción y copiado de las mismas se han reducido sustancialmente. Esta libertad de acceso ha hecho que la forma de entender diversas industrias culturales, sobre todo en el campo de la música, comience a variar, sobre todo, en lo que respecta al giro del negocio.

El Morsa es muy claro en un post bacán sobre el tema. Pero se me ocurre además alguna opinión sobre el omnímodo poder que ha empezado a tomar la APDAYC a través de la figura del sñor Massé. Yo siento que siempre existe una línea intermedia y el autoritarismo no es manejable cuando estás en una empresa que pretende recuperar la confianza de los autores y compositores. Honestamente, siento que la APDAYC se ha empezado a comportar como un monstruo que amenaza a todo aquél quese quiera interponer en su camino. Mildemonios lo retrata claramente:

En el tema de APDAYC pasa lo mismo que pasa con la otras muchas instituciones en el Perú: Tienen poder porque les dejan. Se quejan de que solamente les pagan con pollo, se quejan de que son unos abusivos, etc, etc. Sin embargo, nadie los obliga a ser socios de APDAYC. Es una organización libre a la que un autor o compositor se inscribe porque quiere. Y la verdad es que tiene tan mala imagen, que si yo viviese de mi música lo dudaría mucho antes de inscribirme con ellos.

Por ejemplo, aquí la lista de artistas en el género rock y balada que están inscritos en APDAYC. Supongo que es una lista parcial, porque dudo mucho que sean el bastión de la defensa de los derechos de los músicos con una lista de apenas de once rockeros. Pero ok, digamos que ésa es la lista. Léanla y memorícenla. Porque estos son los señores que le dan el poder al señor demandante de hacer todo lo que los usuarios se quejan.

Si gente de APDAYC entra a una bodega y multa al bodeguero por el pecado de escuchar música mientras trabaja, es porque estos señores se lo están permitiendo indirectamente. Señor Julio Andrade, ¿en serio estás ok con eso? Y señor Pedro Suarez-Vértiz. Tú siempre sonriente y buena gente, ¿tú normal con que le metan un juicio al amigo de todos Ocram indirectamente en tu nombre?

El señor Massé no se demora nunca en decir que él hace lo que hace en calidad de presidente de una institución que tiene un estatuto y que está sujeto a las reglas y a las leyes, etc, etc. Sin embargo, en un programa en radio y en vivo decide cambiar el accionar de la asociación, al anunciar ante la insistencia del organizador de un concierto benéfico que está bien, ya no pagues el fee a APDAYC. Te lo regalo la mitad como institución y la otra mitad como Armando Massé. ¿Entonces? ¿En qué estábamos? ¿Él es el que decide o no?

Esto deja ver que la asociación en cuestión no cuenta una institucionalidad muy sólida que digamos y que las cosas se deciden unipersonalmente. Dime, Pierina Less, tú tan hip y tan in que eres, ¿normal con eso? Porque son ustedes los que están permitiendo que este causa haga lo que hace.

Y claro, mientras agrupaciones de consumidores se juntan en asociaciones como el No Soy Delincuente y académicos discuten sobre el asunto en foros como éste sobre derechos de autor en la era digital, ustedes socios de APDAYC son los primeros en la lista de los que permiten esta clase de jugadas. Y la próxima vez que a un taxista le caigan encima por escuchar música mientras trabaja o que sancionen a una profesora de un kindergarten por cantarle cumpleaños feliz a una niñita que aún ni puede tararear la canción, pónganse una mano al hombro.

Ese es precio de vivir en medio de un país que permite que una institución bienintencionada que trata de mejorar la vida sea manejada de forma autoritaria y por demás punitiva, además que mide con varas totalmente diferentes, de acuerdo a su propios intereses. Atacando, acosando, persiguiendo al consumidor; meciendo y dorando la píldora a los artistas, varios de los cuales no reciben ni cobran los derechos de autor que presuntamente recauda APDAYC. Al margen de los ahora denunciados, (que son circunstanciales y coyunturales) es evidente que existe una representación abusiva que raya con la tozudez, pero también una agresión contra las libertades -las verdaderas, las que no atacan, las que no destruyen honras o generar perjuicio personal o social. El mundo 2.0 Sólo por eso – y sólo por eso – estas denuncias deberían ser tomadas con pinzas y generar un rechazo inmediato.

.from → Paco Bardales

domingo, 14 de marzo de 2010

Libertad de expresión

La República
Dom, 14/03/2010
Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

En defensa de un valor supremo de una sociedad libre.

El problema central no es el indulto –ayer revocado ante el ‘ampay’– de José Enrique Crousillat sino su uso como arma para mellar la libertad de expresión en el país.

El indulto fue criticado en su momento –al menos por esta columna– como un hecho vergonzoso pero que, finalmente, constituía una prerrogativa presidencial por la que, en todo caso, Alan García daría cuenta ante la historia. Hasta la vida social movida del indultado pasaba ‘piola’ porque todos sabían que su salud frágil era un cuentazo más de un gobierno que tiene, en general, ‘mejor prensa’ que el de Alejandro Toledo.

El problema reventó con la denuncia contra América TV pues descubrió el fustán a lo que el propio presidente insinuó desde la firma del indulto: que era instrumento para influir en ese medio y advertirle al resto de ‘las reglas’ de la próxima elección.

Entonces cobraron coherencia las acciones que el gobierno y sus aliados realizaron desde antes de que Aurelio Pastor fuera ministro: modificar el derecho concursal, cambio de jueces o indulto forzado sin pagar la reparación. Es ridículo, por ello, que algunos todavía se pregunten quién engañó al presidente.

La libertad de expresión –algo mucho más relevante que la libertad de Crousillat– está amenazada aunque el gobierno suelte a sus pitbulls políticos a negarlo con ladridos graciosos como los del ministro de Ofensa. A diferencia de lo que se pregona, este gobierno no tiene las manos limpias en este terreno. Una expresión es el cierre arbitrario de radio La Voz de Bagua.

Otra es la prédica del presidente García a los propietarios de los medios de comunicación de que él encarna la gobernabilidad y la perspectiva de la nación y de que, por tanto, criticarlo a él produce desestabilización social. Que, a lo más, se puede denunciar a los payasos de este circo pero nunca a su dueño.

No todos los medios lo aceptaron, pero algunos lamentablemente sí. Un entusiasta de ese enfoque fue, hasta hace poco, el directorio del grupo El Comercio, el cual tomó varias medidas para asegurarse de ello y ahora, ante la amenaza del gobierno, ha tenido –con razón– una posición dura frente al mismo.

El problema del cambio es que deja la impresión de que la defensa de la libertad de expresión, la autonomía periodística y la crítica al gobierno recién surge cuando peligra su interés comercial. A pesar de ello, su posición actual es legítima y debe defenderse –como lo ha hecho esta columna– con firmeza.

La libertad de expresión constituye un valor supremo de una sociedad libre y democrática que se debe proteger a toda costa frente a la amenaza del gobierno e, incluso, de algunos periodistas fanáticos de la ‘versión oficial’ y hasta de algunos propietarios de medios que a veces olvidan que el periodismo independiente debe ser, siempre, un contrapeso al poder político y económico.

sábado, 13 de marzo de 2010

“Pornografía informativa”, una especialidad

Por Juan Gargurevich
Extraído del blog Historia de periodistas y de periódicos
13 Marzo 2010

“¿De veras necesitamos saber cuántas veces lo violó? ¿Dónde y cuándo? ¿Cómo disolvía el otro los cuerpos en ácido? ¿A qué olía? ¿Cómo quedó el reguero de sangre tras la balacera?” . En estas interrogantes queda bien definida lo que el colombiano Javier María Restrepo llamó “Pornografía Informativa” y que ha removido hace poco el diario El País en una estupenda crónica de Gabriela Warkentin.

Si se fijan, esta especialidad viene practicándose con mayor entusiasmo cada día en nuestra prensa pero, sobre todo, en la televisión, cuyos informativos prefieren los detalles cruentos a la exposición simple. Y si no hay imágenes, para eso están los actores.

En resumen, esta especialidad consiste en dar los detalles, reales o imaginarios, de los llamados Hechos de Sangre, tales como asesinatos, suicidios, atropellos y cualquier otra variable que a ustedes se les ocurra, incluyendo las violaciones.

La interrogante que viene al caso es: ¿era necesario contar así las cosas y llevar los relatos a extremos? ¿Eso es buen periodismo?

Y de la especialidad no se libra nadie. Recordemos, por ejemplo, los excesos fotográficos de nuestro principal semanario en el caso de Miriam Fefer, aquella que se presume fue mandada a matar por su propia hija. No vacilaron en exhibir en varias ediciones el cadáver, la ropa sangrienta, insistiendo en detalles.

Y para buena parte del periodismo tenemos casos recientes, como la muerte de la cantante folklórica Alicia Delgado, que manchó de sangre a varios cotidianos y por muchos días. Recordemos también los detalles con que se contó la trágica muerte de una empresaria abogada que fue hallada en la maletera de su auto y luego se supo que su hija había urdido el crimen, etc.

¿O será que en el fondo de todos nosotros se acurruca un sádico que disfruta viendo o imaginando como sufren los demás? Leamos esta descripción de nuestro viejo periodismo:

“…Se arrodilló, presentó la cabeza… Luego que el fatal hierro la dividió del cuerpo, la mostró el ejecutor en los cuatro ángulos del tablado. Gente del populacho, vendida a los tiranos para vitorear su triunfo, aplaudió entonces, como ya lo había hecho delante de la misma Soberana cuando se dio la sentencia, y cuando la conducían al suplicio, para que así no faltase ningún género de insulto. Apenas espiró, subieron al cadalso tres mozos y empaparon pañuelos en su sangre…”.

Así y con muchos detalles más, contó la “Gazeta de Lima” del viernes 11 de abril de 1794 la ejecución de María Antonia de Lorena, Archiduquesa de Austria, etc. relato que se publicó en Lima con retraso notable pues fue descuartizada en octubre de 1793.

Y dejamos para otro día el gusto con que contaron la muerte de Marat a manos de Carlota Corday…

Pornografía informativa

Por Mario Campos
Extraído del blog Campos de Batalla de El Universal de México
05-marzo-2010

El término se lo escuché al Maestro en ética Javier Darío Restrepo, uno de los referentes obligados en estos temas, y lo empleó para referirse al exceso de detalles en la cobertura de los actos de violencia ligados al crimen organizado. La selección de palabras es tan buena que no requiere mucha explicación: en la pornografía informativa los detalles se magnifican, se destacan algunos aspectos en particular sobre el conjunto de la situación y se hace de la noticia una puesta en escena.

Los ejemplos los podríamos poner todos: fotografías a cuerpos mutilados en las primeras planas de diarios de interés general, crónicas detalladas de la forma en la que fueron torturadas personas secuestradas por los narcos.

Pero no son los únicos casos. Esta misma semana escuchamos los testimonios de los hijos de Marcial Maciel. La información termina por construir el retrato de un hombre poderoso que nunca fue castigado por el Estado. El tema, sin duda, tiene su dosis de importancia. Pero en verdad ¿era necesario saber qué tipo de abuso sexual cometía?, ¿a qué prácticas los forzaba? ¿No es esa otra variante de pornografía informativa?

Porque en este caso, como en otros, la pregunta que hay que hacerse es si ese nivel de detalles contribuye a una mejor comprensión del tema. O si por el contrario, como señala el propio Javier Darío Restrepo, alimenta el sensacionalismo entendido como aquella información que tiene como fin la estimulación de los sentidos -y de los sentimientos- y no de la razón.

Porque no hay duda que al escuchar cómo abusaban de un menor - y no sólo el hecho en sí- sentimos enojo, indignación y repudio por el implicado. Lo que no está claro es que esa narración explique ni el papel de las redes de poder ni la dimensión del fenómeno del abuso sexual infantil que tristemente tiene como campo central los hogares.

Son preguntas pertinentes que como audiencia debemos hacernos a la hora de encontrar contenidos de esta naturaleza. No se trata de censura sino de encontrar los límites para saber qué es necesario reportar y con qué detalle.

La pornografía informativa es claro que tiene un mercado. Los periódicos tabloides lo saben y lo han explotado durante años. No obstante si lo que queremos es alimentar la comprensión de los fenómenos y no el morbo estaría bien reflexionar sobre estos matices, que cuando se trata de la dignidad de las personas, protagonistas de las notas o público lector, televidente o radioescucha- no es cosa menor.

martes, 9 de marzo de 2010

¿Golpes al maestro Kapuscinski?

La República
07 de marzo de 2010

Artur Domoslawski publica polémica. Biografía sobre reportero polaco, En Kapuscinski non fiction lanza acusaciones, pero dice que solo se trata de mirar como humano al periodista.

Agencias y redacción

¿El discípulo golpea al maestro? Así podría entenderse la reciente biografía que acaba de publicar el periodista Artur Domoslawski sobre Ryszard Kapuscinski, considerado como el mejor reportero del siglo XX.

Días atrás, incluso antes de que Kapuscinski Non Fiction –así se llama la biografía– apareciera en las librerías, se desató una polémica que hasta ahora perdura. El biógrafo, discípulo y amigo durante los últimos nueve años de vida de Kapuscinski, señaló que en la obra del periodista había literatura, es decir, invención. Insinuaba que el reconocido cronista había maquillado la realidad para que esta no estropeara la “belleza” de sus crónicas. Pero no solo eso: acusó que el autor de El imperio había colaborado con la dictadura comunista polaca en los años sesenta y con los golpistas comunistas de Angola.

Otra acusación grave con que embistió Domoslawski es la de que muchos encuentros con personalidades que narra Kapuscinski son pura leyenda. Señala, por ejemplo, un encuentro con el Che Guevara. Según el biógrafo, lo que hizo el reportero fue recorrer la ruta boliviana del guerrillero argentino y dejó creer que tuvo realmente un encuentro,

La viuda del cronista, Alicja Kapuscinski, intentó por todos los modos impedir la publicación de la biografía, incluso a través de los tribunales, pero no pudo.

Pero Artur Domoslawski, reportero de Gazeta Wyborcza, no la tiene fácil. Cuando anunció el libro, y ahora que circula solo en Polonia, han surgido voces que discrepan de la citada biografía. Hay también quienes reconocen que sí hay que conocer por dentro a los héroes, y asimismo quienes señalan que Kapuscinski, como todo ser humano, no era perfecto.

Nuestro compatriota Julio Villanueva Chang, fundador de la revista Etiqueta negra –en la que se publicaron algunas crónicas del autor de Ébano-, entrevistó para El País a Domoslawski. El biógrafo insiste en sus afirmaciones.

Entre otros motivos para realizar la biografía, le dice a Villanueva, es que él no se explicaba cómo Kapuscinski hizo su carrera de gran reportero en un sistema no democrático, si para ello era suficiente tener el talento de reportero y de escritor. Domoslawski se pregunta: “¿O era necesario tener otros talentos como el de un negociador político, el saber convivir con gente extraña y el de tener un buen olfato?”.

Y se hace otras preguntas, una suerte de estocadas al maestro: “¿Nos dijo siempre toda la verdad de lo que había sucedido y de lo que había sido testigo?, ¿o cruzó las fronteras de la ficción vendiendo lo que hacía como periodismo?”.

Dada su condición de amigo de su biografiado, y al hallar cosas nada favorables sobre Kapuscinski, tuvo el dilema de seguir o dejar el trabajo.

“Con el tiempo –afirma a Villanueva– interioricé todo eso y empecé a dejar de mirar a Kapuscinski como un mito. Se trataba solo de mirarlo como a un ser humano”.

Villanueva no se guardó la pregunta sobre las críticas que le han llovido, como la de ser acusado de oportunista por escribir esta biografía.

“No acepto este tipo de acusación. Creo que quien lea mi libro se dará cuenta de que la biografía fue escrita con una enorme simpatía. Kapuscinski me fascina. En primer lugar, porque ayudó a un entendimiento universal de los mecanismos del poder.

Kapuscinski no cree que el poder trate del progreso y del bien de la gente, cree que el poder trata solo del poder, y punto. A pesar de toda su desilusión sobre las revoluciones que vio, fue un simpatizante de los cambios radicales. En segundo lugar, Kapuscinski nos propuso otra lectura sobre los desafíos del mundo de hoy desde la perspectiva de los excluidos: dio voz a los que nadie escucha y habló en nombre de ellos”.

La defensa

En la Jornada de México, Martin Pollack, traductor al alemán de la obra del cronista, se ha negado a traducir la biografía. Ha dicho que contiene muchas suposiciones. El biógrafo quiere comprometer a Kapuscinski, ha sentenciado.

En Polonia, el reconocido escritor Andrej Stasiuk ha publicado en Gazeta Wyborcza un artículo en defensa de Kapuscinski. Asegura que héroes sin mácula solo existen en los cuentos de hadas.
Datos
Ryszard Kapuscinski. Nació en Pinsk en 1932 y murió en Varsovia el 2007. Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2003. Ha publicado, entre otros libros, El Imperio, Libro con reseña, Desde África y Ébano.Artur Domoslawski. Reportero de Gazeta Wyborcza de Polonia. Fue amigo de Kapuscinski durante sus últimos nueve años de vida.









lunes, 8 de marzo de 2010

Unidad de Investigación de La República cumple 20 años


UI: 20 años de trayectoria


Domingo 07 de marzo de 2010
La República
Por Carlos Castro

En febrero de 1990, cinco meses antes de que Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos se instalaran en el poder, se fundó la Unidad de Investigación de La República a iniciativa de Ángel Páez y con el respaldo de Gustavo Mohme Llona. Una decisión premonitoria frente a lo que se conocería después: la corrupción y los crímenes del fujimontesinismo. La fundación de la UI ocurrió en una época en la que el Perú era atravesado por dos lacras, la violencia terrorista y la corrupción. Esta semana, en un acto sencillo, con presencia de nuestro director, de los miembros de la UI y editores, recordamos sus 20 años.

La UI es hoy uno de los equipos periodísticos de mayor reconocimiento en su campo, dentro y fuera del país. La CVR en su informe resalta el papel de la UI de La República y de la prensa independiente. Un núcleo en el que también estuvieron las revistas Caretas y SÍ, y que reveló cómo el narcotráfico y los traficantes de armas se infiltraron en el régimen de AFF y corrompieron a los militares y a las instituciones. Todo ello organizado desde el SIN de Montesinos con la venia de Fujimori.

El expediente que sirvió para extraditar y procesar a Alberto Fujimori se sustenta en gran parte en las investigaciones que desarrolló este diario y su unidad. Gustavo Mohme Llona, director-fundador de La República, fue el primer periodista en denunciar en su columna, en noviembre de 1991, cuatro días después del hecho, que la matanza de Barrios Altos había sido ejecutada por un escuadrón de la muerte. Las investigaciones de Páez y de Edmundo Cruz y de los periodistas de la UI y otras áreas del diario confirmaron después la aseveración de nuestro desaparecido director. Este diario fue el primero también en denunciar, dos días después del hecho, el secuestro de un profesor y de nueve estudiantes de La Cantuta.

Pero la UI señaló además que las matanzas de Barrios Altos, La Cantuta y otras habían sido ejecutadas por el grupo paramilitar Colina, armado y protegido por AFF y Montesinos.

La historia de la UI tiene otros hitos. Reveló en los 90 la verdadera identidad del narcotraficante más poderoso de la época, Demetrio Chávez Peñaherrera, “Vaticano”, quien en represalia asesinó a Adolfo Isuiza, crimen por el cual nunca ha sido juzgado.

Fue la UI la que destapó la corrupción en la compra de los aviones de guerra MIG-29 y Sukhoi-25 a Bielorrusia, el único caso en el que un presidente, Alberto Fujimori, aceptó por escrito que su asesor, Vladimiro Montesinos, cobró una coima. Fue la UI la que reveló la compra de las líneas editoriales de los canales 4 y 2 y nuestro diario –entonces ya bajo la conducción de Gustavo Mohme Seminario– publicó los contratos con los cuales Montesinos se comprometía a pagar los millones de dólares a los Crousillat y Winters. Otras investigaciones importantes fueron la participación y el financiamiento del SIN en la campaña reeleccionista de Fujimori y que se graficó con los “vladipolos”, el espionaje telefónico, la compra de la prensa chicha, la compra de los congresistas tránsfugas, el destape de la falsa operación “Siberia”, el pago de la coima de US$ 16 millones de dólares de Fujimori a Montesinos, la operación “Diablo”, montada por una empresa privada de seguridad (Forza) con la complicidad de marinos que después aparecieron involucrados en los “petroaudios”.

El espacio es corto. Solo quisiera agregar que el régimen fujimorista, en un acto de cobardía, lanzó en respuesta una campaña de difamación e intentó acabar con las vidas de Mohme Llona, Páez y Cruz. A ellos, a los periodistas que pasaron por la UI y a los que continúan va nuestro homenaje.

sábado, 6 de marzo de 2010

Ese mal periodismo chileno


6 Marzo 2010
Extraído de Historia de periodistas y periódicos

El periodista hispano-chileno Amaro Gómez Pablos parecía un exaltado Clark Kent a punto de defender los supermercados privados. Micrófono en mano, llevaba las cámaras a los lugares de saqueo y desorden, imponiendo con su casi histeria reporteril un tono y elección de cobertura del terremoto que los demás medios no tardaron en seguir.

Así y durante horas, los medios masivos chilenos se apropiaron del relato de la catástrofe convirtiéndolo en noticias de Interés Humano combinadas con violencia de pillaje.

Pero eso no era la única manera de apreciar lo que pasaba en Chile, como lo demostraban en paralelo, y sin el escándalo mediático masivo, las emisoras de radio y en especial las famosas Comunitarias. Una vez más quedó demostrado que la radio es imbatible como medio de información y cohesión en una emergencia que implique a muchas personas, como fue el caso chileno.

En Concepción la Radio Bio Bio salió al aire apenas pudo para lanzar pedidos de auxilio y de búsqueda de desaparecidos, en reacción largamente más rápida y eficaz que los medios estatales. Y en Santiago la primera estación que escuchamos por Internet fue Radio Tierra que entró en cadena para su “Noticiero Ciudadano” enlazado con Radiolaneta de Valparaíso y otras.

Todos esperaban que llegara la señal de “Picaflor Rojo”, la radio comunitaria de la isla Robinson Crusoe pero parece que los daños fueron tantos que no ha podido transmitir hasta ahora.

Las diferencias de puntos de vista fueron notables. Mientras los “masivos” cubrían el pillaje con lugares comunes trabajados por un periodismo que cada día apuesta más por la violencia, las Comunitarias también informaron pero adelantaron interrogantes sobre el fracaso de los planes de emergencia del Estado, las razones de las caídas de edificios nuevos en el propio Santiago, la tardanza en el diagnóstico, la comunicación telefónica colapsada, las titubeos en sacar al Ejército a defender a la sociedad civil, la reticencia a recibir ayuda internacional, etc.

Y se preguntaron también sobre la quiebra del control social, resaltando que muchos de los saqueadores eran gente “de cuello y corbata”.

La radio Comunitaria sigue entonces siendo un medio privilegiado para saber lo que realmente está pasando en Chile porque los medios privados, luego de la escandalosa andanada de imágenes de violencia de los primeros días han aceptado el llamado oficial al sosiego noticioso, pasando a contemplar lo que debieron hacer desde el primer momento, esto es, a los damnificados pero desde la entrega de ayuda y las historias dramáticas. Los temas de fondo, como las graves responsabilidades que han quedado expuestas, serán para después.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Un libro cuestiona la veracidad de un maestro del periodismo


EL RECONOCIDO POLACO RYSZARD KAPUSCINSKI
Una biografía afirma que el periodista inventaba hechos o los "coloreaba".
Por: Juan Manuel Bordón
Diario El Clarín

La polémica biografía sobre Ryszard Kapuscinski que saldrá a la venta esta semana en Polonia, Kapuscinski no-ficción, arranca con una frase tomada de García Márquez. "Todo el mundo tiene tres vidas: la pública, la privada y la secreta". A tres años de su muerte, la imagen pública de Kapuscinski es la de un referente del periodismo del siglo XX , la de un escritor comprometido con la justicia y un maestro del oficio. Sin embargo, el libro que ha escrito Artur Domoslawski, considerado uno de sus discípulos, lo muestra bajo una nueva luz: la de un gran escritor a secas, dispuesto a retorcer la verdad, inventar encuentros, escenas y testimonios con tal de dar con relatos potentes.

Según apuntan en el blog Bacacay, dedicado a la literatura polaca, en Polonia han aparecido otras tres biografías sobre Kapuscinski tras su muerte. Las tres, crónicas que dan lustre a su leyenda sin mayores cuestionamientos. Todo lo contrario a Kapuscinski no-ficción, un libro que hurga en su relación con los servicios secretos polacos, sus licencias en relación con la verdad de lo que cuenta e incluso en sus relaciones extramatrimoniales, lo que ya le valió al biógrafo acusaciones de amarillista.

Como su maestro, Domoslawski se especializó en temas latinoamericanos. Al parecer, el libro fue un encargo de la editorial Wydawnictwo Znak y el autor tuvo acceso a los archivos personales de Kapuscinski para su investigación. Sin embargo, cuando presentó el manuscrito empezaron los problemas. Primero, porque el editor de esa casa, Jerzy Illg, se negó a publicar "un libro como ese" -agencia AP dixit-, que deshonraba su amistad personal con Ryszard. Segundo, porque una vez que el libro de seiscientas páginas fue aprobado por otra editorial, Swiat Ksiazki, la viuda le inició una demanda por difamación e intentó frenar su aparición. El juzgado la rechazó porque fue la propia viuda quien le dio acceso a Domoslawski a los archivos personales de su marido.

Uno de los puntos polémicos de Kapuscinski no-ficción es cuando se habla de su supuesta labor de espía, aunque el propio biógrafo le quita peso al asunto señalando que cuando Kapuscinski comenzó a trabajar como corresponsal, era imposible salir del país sin firmar un acta de colaboración con los servicios de inteligencia. Sin embargo, la principal acusación de Domoslawski es que en muchos de sus reportajes, los escritos de Kapuscinski cruzan la difusa línea que divide la literatura de ficción del periodismo, "colorean" y exageran los hechos.

En algunos casos, los pasajes a los que se refiere son como metáforas brillantes. Por ejemplo cuando cuenta, en una crónica sobre las matanzas de Idi Amin en Uganda, que los peces engordaron mucho en esos meses porque se comían los cadáveres que arrojaban al lago Victoria. Pero un ejemplo distinto es su libro El Emperador, una cróncia sobre la vida en la corte del emperador etíope Haile Selassie (1892/1975), donde Kapuscinski pone en boca de los personajes ideas y expresiones que nunca pudieron haber dicho. "Despretigiar ese libro como una invención es una tontería", le dijo Domoslawski al diario chileno El Mercurio, "no servirá como manual de periodismo pero sí para entender cómo funciona el poder".

Según cree Jaime Abello, director de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, de la que Kapusckinski fue docente, la discusión sobre la biografía tiene mucho que ver con las discusiones que despertaba la obra de Kapuscinski. "No sé si llegó a inventar entrevistas o hechos y puede que el discurso narrativo utilice técnicas cercanas a la ficción, creo que era un tipo muy honrado y cuidadoso. Pero sus libros están construidos sobre memorias de su experiencia de reportera, había una rememoración y bien sabemos que las cosas no son siempre como se recuerdan".

Periodismo asi nomás, al paso…

Extraído de Historias de periodistas y periódicos
Por Juan Gargurevich
2 Marzo 2010

“¡Exactitud, exactitud!” dicen que rugía en la redacción el célebre Pulitzer. La intolerancia frente al error es la clave de la credibilidad del periodismo.

Pero estamos en el Perú, donde todo se relaja y consiente, incluyendo la ruptura de la Regla de Oro que dice que los datos, los hechos que se cuentan en la Nota Informativa deben ser exactos, precisos.

Gracias al Lumbago reuní hace poco las informaciones de nueve diarios sobre un mismo tema, un crimen pasional en apariencia poco trascendente, ordinario, sin nadie que reclame por la verdad. Y encontré versiones distintas.

¿Cómo fue posible tanta diferencia? Simplemente los coleguitas no fueron a la Comisaría a leer el Parte Policial. Aquí los textos:

Trome: “Un exrecluso de 20 años, cegado por los celos enfermizos, habría asesinado de un balazo en la frente a su conviviente, en San Martín de Porres”.

Ajá: “De un balazo en la boca fue asesinada una joven por su pareja, hijo de un ex policía, quien tras perpetrar el cobarde crimen fugó de la habitación donde vivía con la víctima, en San Martín de Porres”.

Extra: “De manera despiadada y brutal un exrecluso dio muerte a su agraciada conviviente al descerrajarle un balazo en la cabeza tras una acalorada discusión en la habitación que alquilaban, en San Martín de Porres”.

El Men: “El cadáver de una mujer fue encontrado en el segundo piso de una vivienda ubicada en el jirón Pasco 3711, en San Martín de Porres”.

Peru21: “Terrible crimen. Presa de los celos, un hombre mató a golpes a su conviviente en la vivienda que ambos compartían en San Martín de Porres, luego de lo cual huyó”.

La República: “La golpearon y le dispararon un balazo en la cabeza. La estudiante Gisela Cornejo, de 20 años de edad, fue hallada muerta en la vivienda que compartía con su pareja”.

La Primera: “Eran las 11 de la noche cuando el vecindario fue alarmado por los gritos desesperados de dos muchachas que nunca imaginaron encontrar muerta a su amiga Gisela Cornejo (18) quien habría sido asesinada por su pareja, según las primeras pesquisas policiales”.

El Chino: “En un arranque de celos, un desquiciado sujeto asesinó de un disparo en la cabeza a su joven conviviente de tan solo dieciocho años de edad, en San Martín de Porres.

¿Y El Comercio, nuestro diario de referencia? Leamos esta exquisita muestra de ponderación y cautela, quizá redactada por el encargado de Sociales:

“Hallan cadáver con huellas de golpes. El cuerpo sin vida de una mujer fue hallado la noche del sábado en la vivienda ubicada en el Jr. Pasco 3711, San Martín de Porres. Fuentes policiales indicaron que el cadáver presentaba evidencias de golpes y una herida en la cabeza, causada aparentemente por bala o algún objeto contundente. Trascendió que la joven, cuyo cuerpo fue hallado por dos de sus amigas, habría sido asesinada por su pareja”.

Poco les faltó para decir que estaba “presuntamente muerta”.

lunes, 1 de marzo de 2010

César Hildebrandt, Vuelve

César Hildebrandt, el polémico  periodista alejado de la televisión peruana, anuncia su regreso con un semanario impreso. Y para ello recarga energías en el calor de su hogar. La nueva apuesta periodística del cuajado hombre de prensa se adelanta al proyecto que tiene el periodista Juan Carlos Tafur (ex director de Correo) quien también proyecta sacar en los proximos meses un semanario similar al de Hildebrandt y con parecidas características como su confección en papel periódico y el precio de tres soles. Un entretenido reportaje del programa DíaD de ATV. 28 de febrero de 2010





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sábado, 20 de febrero de 2010

Kapuscinsky, el “agente secreto”


La Primera
20 de febrero de 2010
Juan Gargurevich

El nombre de Richard Kapuscinsky, tal como en la película “La vida de los otros”, figura entre los informantes de los servicios secretos de Polonia de los tiempos comunistas que hoy son abominados.

Es historia, es verdad y por eso la biografía que se publicará en estos días sobre el gran periodista se titula precisamente “Kapuscinsky No Ficción”. Ha sido escrita por un colega suyo, Domoslawsky, quien alega que los datos referentes a su colaboración con las autoridades rojas y prosoviéticas figuran en los archivos del “Instituto de memoria Nacional”.

Pero su viuda Alicja, no quiere que se publiquen esos datos seguramente porque considera que se mancharía su memoria, etc. y ha planteado una interdicción judicial para que tal texto no circule.

Pero ¿acaso esos datos mancharán la memoria del formidable reportero Kapuscinsky?

Nada más ridículo. El periodista dejó tal legado de sabiduría, valores y experiencia que no habrá dato que empañe su memoria y su pensamiento plasmado en los 19 libros que publicó, las lecciones que dictó y el ejemplo que nos obsequió.

Los propios polacos habían ya reconocido antes que los corresponsales de la agencia de noticias gubernamental “Polish Press” (PP) enviaban copia de sus informes a las autoridades correspondientes. Todo el mundo sabía que los corresponsales de los países detrás de la Cortina actuaban también de informantes de sus gobiernos. Era una cuestión ineludible; era así, más allá de creer si estaba bien o mal.

Richard Kapuscinsky estuvo en Lima en 1969 en el tiempo en que la Revolución de la Fuerza Armada con Velasco a la cabeza parecía tomar rumbo socialista. Y acompañó a nuestro amigo Efraín Ruiz Caro a varias expropiaciones de haciendas en el Cusco, entusiasmándose con los Andes y el proceso aunque debió interrumpir su viaje porque un soroche imbatible lo obligó a bajar a Lima.

¿Informaría el reportero sobre la Revolución Peruana? ¿Contaría que ésta era una revolución que se desdibujaba porque los generales decían que hasta ahí nomás atemorizados por el rumbo que tomaban las cosas?

Ojalá conozcamos algún día los despachos y crónicas que envió sobre su experiencia en el Perú. Y que su familia no se preocupe: nos importa un pepino que se haya descubierto que sus despachos los hacía con copia.

Nadie se ha escandalizado con, por ejemplo, Gunter Grass y su experiencia juvenil hitleriana o que, sin ir muy lejos, más de un importante escritor peruano fue militante de la Juventud Comunista.

A éstos, como a Richard Kapuscinsky, los juzgaremos por lo escrito.

Patricia y Augusto

La Primera
20 de febrero de 2010
Por César Hildebrandt

No sé qué tendrá que pasar en RPP para que Patricia del Río y Augusto Álvarez Rodrich presenten su renuncia o digan algo (o susurren alguito, o se incomoden un poco).

Y es que lo que está haciendo Raúl Vargas con esa emisora es sencillamente indigno de llamarse prensa.

Como las encuestas señalan que la popularidad de Alan García está -a nivel nacional- por los suelos, Vargas ha decidido servir de pulidor del régimen.

¿Que el modelo no llega a todos?

Pues allí está Vargas para preguntarle al director del programa Juntos las preguntas que sólo le harían en el “Melody” y las repreguntas que sólo le haría su santa abuelita.

-¿Vamos bien, pero podemos ir mejor? –pregunta Vargas.

-Hemos aprendido y claro que vamos a mejorar –le responde el burócrata locuaz.

¿Que en Essalud matan y rebanan y sierran y no pasa nada?

Pues allí está Vargas, en su papel de Jabba the Hutt del palacio de Pizarro, haciéndole “al ingeniero Fernando Barrios”, el director de Essalud y el que paga la publicidad y abona muertos y heridos por cada servicio prestado, la entrevista más horizontal que uno pueda imaginar “con ocasión de inaugurarse este gran hospital de Chiclayo-Oeste, el Luis Heysen Incháustegui”.

¿Que Luis Alva Castro es un monigote con el pelo teñido por Miss Clairol cuyas dos últimas hazañas son haberse enredado con un patrocinio de quince mil dólares a Fabiola de la Cuba y con un aumento de connotaciones delictivas a sus secretarias?

Pues allí va Vargas, en su papel de Chino de la Esquina, diciendo a los millones de oyentes de RPP que él conoce a Alva Castro “por sus preocupaciones filosóficas” y por “su vocación editorial y literaria” (cuando Alva Castro es a la literatura lo que Chemo del Solar al éxito y a la filosofía lo que los ácaros al finado gliptodonte).

Y va enseguida una entrevista que podría ser más útil que un dedo en la garganta a la hora de librarse de un contenido estomacal incómodo.

O sea que Nava, Mirtha y el jefe de todos los capos deben haberse sentado con Vargas y deben haberle dicho que la estabilidad del gobierno y la legitimidad del sistema dependen de RPP y de esta nueva campaña de planchado y pintura.

Y Vargas ha llegado a un arreglo conveniente. Total, si estuvo a punto de viajar a México como embajador de Alan García –y no lo hizo porque Manuel Delgado Parker se lo pidió y le aumentó el sueldo-, ¿por qué no va a oficiar de cataplasma de este contuso gobierno?

Da vergüenza ajena escuchar la agonía de este Vargas. Porque no sólo es un asunto de contenido.

La voz de Vargas era grave y muchas veces noticiosa. Ahora se ha hecho meliflua, zalamera, coqueta bajo cuerda.

Antes sus bajos continuos respaldaban una melodía que iba al son del día y tenía el eco vibrante del directo en directo. Hoy la voz de Vargas parece la de Pedro (también Vargas) cuando cantaba boleros para señoras en un cabaré.

Vargas fue nuestro Wálter Cronkite radial. Hoy es una melopea de Radio Nacional tomada por la Apdayc.

Si Radio Incahuasi –la que Haya usaba para mandar a insultar a sus enemigos- estuviese en el dial, la sacarían del aire por hacerle competencia desleal a la RPP de Vargas.

Pero, bien, el problema ya no es Vargas, que ha decidido ser, como en el viejo icono de la RCA Victor, la voz del amo y jugar a la cocinita con su amigo Alan García.

El problema para mí, lo que me pone tenso y confundido como oyente y colega es no tener una respuesta para la siguiente pregunta: ¿por qué Augusto y Patricia no se ponen en sus trece, pierden el miedo escénico y hacen, sin miedo, las preguntas que (estoy seguro) quieren hacer?

Está muy bien que don Raúl Vargas quiera terminar sus días de radio como lo está haciendo –si Macera bailó con Fujimori, ¡imagínense!-, pero está mal que lo haga en compañía de dos periodistas respetables.

Patricia, Augusto: ¿pueden ustedes hacer algo? Los estamos viendo y escuchando.

martes, 16 de febrero de 2010

“Venezuela es zona de desastre”

La República
14 de febrero de 2010
Entrevistador del canal de noticias Globovisión y presidente del Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela, William Echeverría tiene una multitud de razones para ser un hombre de prensa crítico del gobierno de Hugo Chávez. Esta semana llegó al Perú para explicar cómo el “socialismo del siglo XXI” está acabando con las libertades ciudadanas y la democracia en su país.

Por Raúl Mendoza

¿Qué tan difícil es hacer periodismo independiente o de oposición en la Venezuela de Hugo Chávez?

–Es tan difícil que hemos declarado a Venezuela como ‘zona de desastre’ de la libertad de expresión y del ejercicio del periodismo. Es una iniciativa del Colegio de Periodistas de Venezuela junto al Sindicato de Trabajadores de la Prensa y el Círculo de Reporteros Gráficos. Con ellos hemos creado la Alianza por la Libertad de Expresión. Esta alianza también está conformada por ONGs, directores y estudiantes de las escuelas de periodismo; organizaciones de derechos humanos y otros sectores.

–¿Cómo se da la presión del gobierno?

–Hay muchas iniciativas que atentan contra la libertad de expresión. El cierre de Radio Caracas Televisión, por ejemplo, la emisora de mayor audiencia. Se argumentó que se venció la concesión para su funcionamiento. El tema es que era una estación crítica, independiente. Luego la emisora se va al cable y por segunda vez la sacan del aire. Hay un ensañamiento contra la libertad de expresión.

–¿Y eso también ha pasado con otros medios de comunicación?

–Claro, 32 emisoras de radio fueron cerradas por el gobierno de Hugo Chávez, algo inédito en América Latina. Y otras 200 emisoras de radio han sido amenazadas.

–¿De qué forma?

–Diciendo que van a revisar las concesiones o sus papeles. Siempre utilizan el argumento legal. Siempre se recurre a un corset jurídico que ha armado el gobierno para limitar y regular la libertad de expresión en Venezuela. Eso se traduce en una gran autocensura. Si a ti te dicen ‘te voy a cerrar’ y cierran 34 emisoras y 200 están amenazadas, ¿qué haces?

–¿Cómo se practica entonces el periodismo independiente o el de investigación? ¿Cómo hacen para conseguir información relevante?

–Por eso hemos declarado la libertad de expresión en Venezuela como ‘zona de desastre’. No hay acceso a información pública. Un ministro no recibe a un periodista de un medio privado. Se ha hecho esfuerzos, incluso con el IPYS, solicitando información necesaria para algunos reportajes y no hay respuesta. El argumento del gobierno es que los periodistas en el 2002 participamos del golpe de Estado que lo sacó temporalmente del poder. A diferencia del periodismo impreso donde se puede investigar citando fuentes confiables, en radio y televisión es imposible hacer periodismo de investigación. Está cerrada la oficina de prensa del Parlamento, la del Cuerpo de Investigaciones Judiciales y los periodistas independientes no tienen acceso al Palacio de Miraflores y menos al presidente.

–¿No van ni a las conferencias de prensa?

–No son convocados. Las ruedas de prensa del jefe del Estado son para los corresponsales internacionales. Las cámaras de la televisión independiente no tienen acceso al hemiciclo del Parlamento. Solo hay una emisora, para saber qué pasa ahí, en el telecable. Algo que solo pasa en Cuba.

–¿Hay una estadística de agresiones a periodistas críticos?

–De acuerdo con la ONG venezolana Espacio Público y la Comisión Nacional de Protección de Periodistas creada por el Colegio de Periodistas de Venezuela, el gobierno lidera las agresiones contra la libertad de expresión. Los principales agresores son, después de la Policía y la Fuerza Armada, la Comisión de Telecomunicaciones y el organismo recaudador de impuestos. La modalidad de mayor incidencia es la agresión física, seguida de la intimidación y la amenaza a los trabajadores de la comunicación. Entre el año 2002 y 2008 hubo 1,300 casos de violación a la libertad de expresión.

–Pasando al plano político, usted ha dicho que el gobierno chavista es “una aplanadora que avanza por etapas”. Explíqueme eso…

–Este gobierno neototalitario busca ir poco a poco quitando el oxígeno democrático e ir acorralando a la disidencia. El presidente Chávez se ha declarado marxista y ha hablado de la disolución de las instituciones burguesas. Eso significa que aquellas instituciones que generan valores son cercadas por el gobierno: escuelas, liceos, universidades, medios de comunicación. Avanza sobre ellas aplicando leyes aprobadas por un Congreso que no representa al país, porque hay una sola tendencia allí presente.

–¿Venezuela vive bajo una dictadura?

–Es una ‘democradura’. El gobierno arremete contra el Estado de Derecho y la Constitución, pero basado en leyes. Se reviste de legalidad, y es democracia y dictadura al mismo tiempo. Se puede hablar en los medios, pero no sabes las consecuencias de hacerlo. Hay presiones sobre los anunciantes si eres un factor crítico. Este proceso político es apadrinado por Fidel Castro.

–¿Y dónde está la oposición?

–Allí entra otro tema. Obviamente hace falta un proyecto de país. Es decir, ¿cuál es la alternativa que los aspirantes a la toma del poder por la vía democrática y cívica van a ofrecer al país? Hay un vacío enorme por parte de quienes pueden ser los factores alternos al proyecto de Chávez.

–¿La gente no se da cuenta de que va camino a la dictadura cuando Chávez dice “hemos cumplido 11 años y vamos a estar 11 años más”? ¿O cuando sale a pasear y ve un edificio histórico y dice “exprópiese”?

–Acuérdate que acaba de producirse una devaluación de más del 100% en Venezuela y eso le genera un ingreso sustancial de dinero, que va a ser usado en las elecciones parlamentarias de setiembre. Ese dinero se va a lanzar a la calle para distraer la situación económica que vivimos. Pero hay cambios graves, como la racionalización del suministro eléctrico. Algo paradójico porque somos una potencia energética y ayudamos a otros países con petróleo y gasolina a bajo precio. Es increíble que tengamos hoy un plan de emergencia donde se limita el consumo de energía eléctrica. Hay racionamientos en el interior del país.

Eso se está sintiendo y de aquí a las elecciones de setiembre puede generar un cambio de la percepción que ha tenido el venezolano común sobre la gestión del presidente.

–¿Sienten que Chavez dilapida los dineros que ingresan por el petróleo?

–Para administrar una nación se necesita conocimiento o rodearse de asesores que puedan administrar los recursos. Mira, 9 mil millones de dólares han entrado al país por petróleo. Deberíamos estar en situación parecida al Perú, o Colombia o Chile, que está a punto de ser un país desarrollado.

–Tarde o temprano Chávez va a caer...

–Lo que puedo decir es que el camino es la vía democrática, la protesta cívica, que además se va a materializar el próximo 26 de setiembre en elecciones donde los venezolanos debemos salir en masa para aniquilar los índices de abstención. Ese es nuestro recurso, la utilización de métodos no violentos de lucha. Ese es el camino de la protesta en Venezuela.

Lo malo y lo bueno

–¿En su caso ha sentido los ataques en carne propia?

–Tengo un espacio de entrevistas en Globovisión y fui uno de los afectados por el cierre de las 32 radios. Hoy, por criticar al gobierno, recibo agresiones a diario de un programa del canal estatal. Me descalifican, me dicen contrarrevolucionario, apátrida, pitiyanqui. Todas las descalificaciones que usa el jefe de Estado, las usa contra mí el moderador de un programa de televisión. Y a ese programa llama el presidente para anunciar decisiones importantes. Entonces, de alguna forma, avala los insultos de ese programa contra quienes piensan distinto.

–¿Qué rescata del chavismo? ¿Por qué lo apoyan?

–Claro que sí. Las misiones sociales por ejemplo. Hay misiones educativas, de salud; es decir el presidente Chávez se ha conectado con un electorado que antes solo era tomado en cuenta cada vez que se acercaba una elección. Se ha conectado con los sectores populares y ha creado una esperanza. Pero han pasado 11 años y esa esperanza comienza a trastabillar. Sin embargo, ha puesto el tema en la agenda, porque el tema social va a estar adherido, presente en quienes aspiren al gobierno en Venezuela en los próximos años.

jueves, 11 de febrero de 2010

“Cambio” ha muerto

La Primera
Por César Hildebrandt

En Colombia existía, desde 1994, una revista importantísima llamada “Cambio”.

La publicación pertenecía al grupo editorial “El Tiempo”, cuyo accionista mayoritario es, desde el año 2007, el potente grupo español Planeta, fundado en 1949 en Barcelona y dueño de “Antena 3”, pionera en TV basura, la radio “Onda Cero”, cachorra del PP, el diario gratuito “ADN”, y la única publicación que está a la derecha del “ABC”, o sea “La Razón”.

Planeta, que tiene intereses en 25 países, tiene el 55 por ciento de las acciones de la llamada “Casa Editorial El Tiempo” y el 40 por ciento del canal televisivo bogotano “City TV”, que es parte del mismo paquete.

La legendaria familia Santos tiene el resto de las acciones. Entre esos Santos están el vicepresidente de la república Francisco Santos y el ex ministro Juan Manuel Santos.

“Cambio” se distinguió en los últimos tiempos por descubrir una serie de enjuagues y hediondeces del gobierno de Álvaro Uribe. Su gran virtud fue la cantidad de datos que aportaba, lo riguroso de sus investigaciones, la seriedad y el pluralismo de sus búsquedas.

Entre otros temas, “Cambio” destapó el asunto de los subsidios enormes a agricultores ricos –en Santa Marta una suma multimillonaria en ayuda gubernamental fue a parar a manos de cuatro familias-, la farsa detrás de los cambios en el sector salud, la ilegitimidad de la segunda reelección uribista, el feo asunto de la “parapolítica” –la alianza de los paramilitares derechistas y un sector del gobierno-, o el grandioso asunto de la corrupción generalizada, un fenómeno que la revista, en octubre pasado, calculó en unos 2,024 millones de dólares anuales de pérdida para el erario nacional (cuatro billones de pesos Colombianos al cambio actual): una mancha de caciquismo maloliente que cubre los 32 departamentos del país y que incluye a jueces, diputados, miembros del Ejecutivo, directivos de los organismos públicos.

En fin, que “Cambio” hacía la tarea que no hacía “El Tiempo”, su casa matriz -considerado el diario más importante de Colombia- y que habían dejado de hacer la mayoría de los medios de comunicación de este país, que la derecha peruana pone siempre como ejemplo, desde sus iletradas columnas, de libertad y sentido común.

Pues bien, el “Grupo Planeta” y la familia Santos han decidido cerrar la revista “Cambio”.

Y esto que “Cambio” tenía una circulación, oficialmente anunciada, de 133,684 ejemplares y una “lecturabilidad”, como se dice tan horriblemente en Colombia, de 233,600 lectores.

Aun así, el muy fariseo señor Luis Fernando Santos, presidente del grupo “El Tiempo”, ha anunciado que el cierre de “Cambio” se debe a un supuesto fracaso comercial.

“A partir de ahora, la revista dejará de salir semanalmente, será un mensuario que se ocupará de temas más livianos”, dijo este Santos sin aureola pero con muchísimo poder.

Lo que no dijo es que la mayor presión vino del grupo “Planeta”, deseoso de hacerse con una nueva frecuencia de televisión que entrará en subasta en los próximos días, y de los círculos oligárquicos más próximos al uribismo duro. La mezcla de siempre: negocios a cambio de cabezas de periodistas.

Al promediar la semana pasada se dijo que “Cambio” saldría hasta fines de febrero, pero este lunes pasado tanto el director, Rodrigo Pardo, como la editora general, María Elvira Samper, fueron obligados a dejar sus oficinas y a echar a la basura el material que ya habían preparado.

La BBC de Londres escribió una larga y emotiva crónica, que contenía estas palabras:

“Ante el anuncio, Pardo y Samper fueron despedidos en medio de una salva de aplausos por decenas de periodistas y empleados de la Casa editorial El Tiempo, que improvisaron una calle de honor...Hubo besos, abrazos y lágrimas, le dijo una periodista del diario El Tiempo a BBC Mundo. Y añadió: Estamos muy tristes por el mensaje que significa el cierre de la revista para el periodismo Colombiano”.

La familia Santos tiene mucha influencia en la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). ¿Dirá algo la SIP sobre este atentado? ¿O volverá a decir, entre líneas, que las empresas pueden hacer lo que les dé la gana y que los periodistas son plumíferos que se contratan en la calle?

Y aquí, ¿protestarán por esta medida vergonzosa los que hablan y se desgañitan y se sueltan los moños sólo por lo que sucede en Venezuela?

La libertad de prensa ha sufrido un severo golpe con el cierre de “Cambio”. Colombia ya no será la misma sin ese semanario.

El liberalismo asustado aplica ahora en tierras Colombianas la fórmula aplicada con éxito en el Perú: a la televisión se la administra por el chantaje político, a la prensa radial se la manipula por la extorsión publicitaria, a la prensa escrita o se la controla o se la asusta o se la estrangula (y esto que en nuestro medio “Cambio” no tiene parecido manifiesto con ninguna publicación).

La fórmula funcionará hasta que la gente, asqueada, encuentre otros cauces para informarse y otras maneras para oponerse. Y hasta que los periodistas de esta región lo permitamos.

viernes, 5 de febrero de 2010

Periodistas peruanos y sus vivencias en Haití

El conglomerado de blogs llamado "La Mula" conversó con algunos periodistas y fotógrafos peruanos que estuvieron en Haití pocos días después del terremoto. Miguel Bellido, Jaime Cordero, de El Comercio, y Martín Pauca, de Peru 21, cuentan sus experiencias en este video a la vez que muestran la otra cara de Haití, una mirada desde la cual podemos abordar el desastre ocurrido y vislumbrar un futuro de reconstrucción. Tal como lo relatan estos periodistas, la esperanza por la vida fue la que los mantuvo en pie aferrados a la delicada y dura labor de mostrar la magnitud de la tragedia.

martes, 2 de febrero de 2010

¿Periodismo asesino?

Historia de Periodistas
5 Marzo 2005 Por Juan Gargurevich

El periodismo ¿puede ser “autor intelectual”?

Conocíamos varias versiones sobre la infame asesinato del talentoso líder aprista Rodrigo Franco, en 1987, pero francamente no se nos había ocurrido que se acusara al diario El Comercio de ser el autor intelectual.

No es un rumor. El conocido periodista César Campos ha hecho la afirmación en días pasados en una serie sobre el tema titulada “Los últimos días de Rodrigo Franco” publicada en Expreso, a toda página, en tres jornadas. Y allí, el primer día, al lado de las ilustraciones Campos escribe: “La implacable campaña de El Comercio contra Rodrigo Franco lo presentó como un funcionario corrupto y perverso. De ello tomó nota Sendero Luminoso”.

La idea es que Abimael Guzmán al pronunciar la terrible frase: “Hemos aniquilado un parásito burócrata sumamente peligroso” había tomado del diario de La Rifa la idea, la inspiración para señalar como objetivo prioritario al economista y, repetimos ”aniquilarlo”.

Pero ¿puede efectivamente un diario impulsar un asesinato? ¿Una campaña contra un personaje puede llevar a un asesino a considerar necesaria la eliminación del alguien en beneficio de intereses presuntamente superiores?Nuestro periodismo está lleno de leyendas al respecto. En 1872, por ejemplo, el presidente Balta fue derrocado y asesinado por los hermanos Gutiérrez en uno de los episodios más dramáticos de la historia peruana y la opinión pública no pudo expresarse porque los diarios estaban clausurados (entre ellos El Comercio, por Balta). Pero José Antonio Miró Quesada utilizó la imprenta de su periódico “South Pacific Times” y lanzó desde el Callao 20 mil copias de una edición especial conteniendo una enérgica protesta parlamentaria.

Aquella hoja, dice su biógrafo Aurelio Miró Quesada, contribuyó “poderosamente a levantar los ánimos, tan quebrantados por los revolucionarios, y a robustecer los sentimientos en defensa del orden y la ley y en contra de la arrogante y tempestuosa usurpación de los Gutiérrez”.

Dos de los hermanos fueron linchados y colgados de las torres de la Catedral en las horas siguientes en una reacción que se incentivó cuando se supo del asesinato del presidente Balta.

Poco más de diez años después un nuevo magnicidio sacudiría al país. Al infortunado Balta lo sucedió Manuel Pardo, que soportó ataques periodísticos terribles y excesivos como aquella famosa edición del semanario que los canillitas vocearon como “¡La Mascarada, con el asesinato del presidente Pardo!!”en 1874.

La revista tenía una gran caricatura en la carátula que mostraba a Pardo ataviado de romano, como Julio César y con una leyenda que decía “La Historia es un Espejo don la Humanidad halla Consejo” y detrás, un opositor esgrimía el puñal asesino, parodiando a Bruto.

Cuatro años más tarde Manuel Pardo fue muerto a tiros por un sargento en una oscura conspiración que nunca fue bien aclarada pero los hombres de su tiempo afirmaron que había sido inspirada por aquella caricatura que reclamaba como solución la muerte del gran político civilista.

En el caso de Rodrigo Franco nos parece excesiva la relación que hace el periodista Campos –de filiación aprista, por lo menos en aquel año 87- porque era una época en que el gobierno aprista cometía un error tras otro, dando tumbos, desprestigiándose y estaba en general en la mira del periodismo, que le reclamaba rectificaciones. En el caso de ENCI la responsabilidad política era en todo caso del cuestionadísimo Remigio Morales Bermúdez y no de Franco, un técnico del partido.

Fue un crimen brutal, sin justificación y hasta hoy, sin explicación clara. La versión de que fue elegido por Abimael Guzmán como ejemplo, etc. no suena convincente, existiendo incluso una serie de versiones que no nos atrevemos siquiera a mencionar.

La interrogante inicial persistirá sin embargo: ¿puede la letra impresa ser tan poderosa como para incitar a matar a alguien?

lunes, 1 de febrero de 2010

Laurence Lessig: "El periodismo es un bien público y necesita financiación institucional"

El profesor de Harvard propone la tecnología como herramienta de fiscalización política

ROSA J. CANO - Sao Paulo
30/01/2010
El País

Padre de las licencias creative commons, alternativa al copyright menos restrictiva y adaptada por cada autor, entusiasmó en Campus Party con su concepción de la cultura. "Brasil es el país más importante del mundo para el futuro de la cultura digital", dijo como aperitivo de muchas más píldoras que escandalizarían a muchos dirigentes de la cultura española.

En Brasil es muy diferente, el Secretario Ejecutivo del Ministerio de Cultura de Brasil, Alfredo Manevy, propone una reforma de su ley completamente opuesta a la que se baraja en España. "Nuestro copyright es antiguo y cerrado. Claro que queremos defender los derechos de autor, porque no es sólo una cuestión moral, sino también económica, pero sí vemos internet como un derecho básico; como la luz y el agua. Nuestra intención es debatir, sin prisa, pero aprobar una ley que dé acceso a todos los brasileños y se permita la copia privada", insiste este ministro interino con aire hippie.

Añade que, lo contrario sería un paso atrás: "En la Universidad hay libros agotados que hacen falta pero es ilegal copiar. En un país de 200 millones de habitantes los libros salen con una tirada de 5000 ejemplares. En Brasil el 90% de la población no va a la bibliotecas, cines y teatros. Con internet sí podrán conocer la cultura. En los últimos años se ha creado una clase media con más de 40 millones de habitantes. No los podemos traicionar cerrándoles las puertas. Esto no es un país de 40 millones de piratas, sino de gente con ganas de conocer".

El joven ministro se mostraba tajante: "El camino no es cerrar la tecnología sino cambiar la gestión económica. Hay un flujo de dinero bajo la red que los intermediarios del pasado no nos dejan ver. Hay que mirar el conjunto, no el ombligo".

Con políticos con esta implicación en la red, es normal que Laurence Lessig se sienta como en casa y vaya un paso más allá en sus ideas, si ha conseguido que muchos artistas publique sus obras con algunas cláusulas que les permiten compartir, ¿por qué no hacer lo propio con los laboratorios médicos? Todavía no se ha adentrado en este campo, pero no parece que lo descarte: "Una de las cosas grotescas del sistema de sanidad que propone Obama es que no se contempla una bajada del precio de los medicamentos. Eso sólo lo han conseguido parcialmente Brasil e India".

Una vez popularizadas las licencias copyleft se propone un nuevo reto: fiscalizar la transparencia política haciendo uso de la tecnología. "Las donaciones que esperan una votación favorable a cambio no se pueden considerar como tales. Se está haciendo mucho daño a las instituciones y nos vamos dar cuenta cuando sea demasiado tarde" se lamentaba.

Una primer paso para esta transparencia pasa por la liberación de datos. Las acciones de Open Government son cada vez más comunes. Con la llegada de Barack Obama, la Casa Blanca pasó a crear contenidos en Creative Commons para ayudar a difundir sus vídeos, fotos y discursos, siempre que no se haga negocio con ello. En su opinión, esta medida se queda corta: "Sólo es un paso, faltan más. Los gobiernos son lentos pero el dinero influye en la política, tendría que poner mecanismos de control porque afecta a la sociedad lo que decida en ecología, salud o educación".

Poco amigo de los conservadores de Estados Unidos no se pudo aguantar al preguntar por su opinión en la guerra entre News Corp. y Google. La compañía de Rupert Murdoch no quiere que las noticias de sus medios aparezcan en el buscador más conocido. "Personalmente, me encantaría que Fox News dejase de aparecer en los resultados cuando hago una búsqueda. Creí que Google lo dejaría pasar, sin embargo, se han involucrado y es algo justo. El nuevo periodismo es un reto del siglo XXI", insistía, "¿Cómo vamos a saber si los periodistas hacen bien su trabajo si no se les da sustento?".

En su defensa de los valores democráticos apoyó la idea de dar financiación pública e institucional a los medios, "porque hacen una labor social. Sin los medios libres y con periodistas formados no se entiende la democracia".