lunes, 21 de septiembre de 2009

La Libertad de Expresión y el Derecho a la Privacidad

LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y DELITOS CONTRA EL HONOR
El límite de los derechos
Por: Walter Gutiérrez*

El proyecto de despenalización de los delitos contra el honor (injuria, calumnia y difamación), que se discute en el Congreso, vuelve a abrir un viejo debate en el derecho sobre el conflicto entre la libertad de expresión y el derecho a la privacidad. El proyecto plantea que se amplíen aun más las libertades de información y expresión al punto que desaparezcan los llamados delitos de prensa y, en caso de excesos, estos serían sancionados únicamente con una reparación patrimonial en la vía civil.

Como se sabe, la libertad de expresión y la libertad de información en nuestro sistema son derechos reforzados, por tanto, objeto de una especial protección. De ahí que, en principio, estos derechos no pueden ser limitados por ningún medio quedando proscrita la denominada censura previa. Esto debido a que en la doctrina se considera que estos derechos no solo tienen un ámbito subjetivo que permite el desarrollo de la persona, sino que concurrentemente poseen un ámbito institucional, constituyéndose en base del sistema democrático. En línea con estas ideas la jurisprudencia extranjera ha señalado, refiriéndose a estos derechos, que sin ellos “quedarían vacíos de todo contenido otros derechos que la Constitución consagra, reducidas a formas hueras las instituciones representativas y absolutamente falseado el principio de legitimidad democrática”.

Por ello en nuestro sistema constitucional se establece que los excesos, que se cometan en el ejercicio de estos derechos, se sancionan mediante las denominadas “responsabilidades ulteriores” en lo civil o en lo penal. En otras palabras está radicalmente prohibido impedir la circulación de los medios; y, de cometerse abusos, estos deberán repararse con posterioridad. Así, nuestro derecho admite tolerar el costo social que el ejercicio de estos derechos puede implicar.

Ahora bien, las preguntas que surgen son: ¿conviene ampliar aun más estas libertades eliminando los delitos contra el honor? ¿Una extensión de estos derechos puede debilitar el derecho a la privacidad?

Sobre el primer punto diré que estoy de acuerdo, pero parcialmente; esto es, en eliminar los delitos contra el honor cuando se ejerza la libertad de expresión respecto de asuntos públicos, hombres públicos, actuaciones públicas; en una palabra, cuando se encuentre involucrado el interés público. Esto en razón de que, tal como lo sostiene la Corte Interamericana de Derechos Humanos, las personas que influyen en cuestiones de interés público se han expuesto voluntariamente a un escrutinio público más exigente y, consecuentemente, se ven expuestas a un mayor riesgo de sufrir críticas, ya que sus actividades salen del dominio de la esfera privada para insertarse en la esfera del debate público.

No sucede lo mismo con el hombre común y con los temas que no son de interés público. Sobre este punto hay que tener presente que en el mundo moderno, basado en la información y en la proliferación de medios que permiten su difusión, la privacidad es el último bastión, el último reducto de libertad del hombre. En consecuencia debe tenerse cuidado en desproteger este importantísimo derecho. Por muy valiosas que sean las libertades, nuestra Constitución no reconoce el ejercicio ilimitado de estas. Por tanto, la libertad de expresión y la libertad de información también tienen límites; estos límites están dados por el respeto a los derechos y a la reputación de los demás, la protección de la seguridad nacional, el orden público, tal como lo postula la propia Corte Interamericana de Derechos Humanos.

(*) Decano del Colegio de Abogados de Lima


El Comercio, 21 de septiembre de 2009

sábado, 19 de septiembre de 2009

¿Los Delitos contra el Honor, deben Despenalizarse?

César Hildebrandt
Columnista

El honor existe



Los delitos en contra del honor no deben despenalizarse.

Eso sería rendirle un homenaje tardío al gordo Augusto Bressani, a Pepe Olaya, al dúo Wolfenson Brothers. Sería también construir un obelisco de bosta para ese argentino inmortal llamado Héctor Faisal, importado por Vladimiro Montesinos para poner su talento rioplatense al servicio de la agencia de noticias Pezuña Press.

Si el honor se vuelve un asunto de cuánto hay, cómo es y qué me toca, entonces el honor es que no existe.

Y lo que pasa –para pesar de algunos de los proponentes y auspiciadores de la medida- es que el honor existe.

Una cosa es que no esté de moda y otra es que el honor no exista. Una cosa es que ya nadie se bata a duelo por él y otra cosa es que el honor sea un asunto de monedas y jueces tarifarios.

Claro, en un país donde el jefazo del Consejo de la Prensa Peruana se apellida Agois y es tan periodista como Kina Malpartida es filósofa, claro, digo, es normal que en un país así se dude de que el honor exista.

En todo caso, la mejor prueba de que el honor existe es que existe el deshonor. Y el deshonor es, hoy por hoy, la cosa más difundida y famosa en la política, las finanzas internacionales, los controles del Estado y los modos y usos de muchos gobernantes.

El putañero Berlusconi, por ejemplo, es un campo de concentración del deshonor. Si no existiera el PAN mexicano, se diría que Berlusconi habría monopolizado el deshonor. De igual modo que si Bush hijo no hubiese existido alguien podría decir que la estupidez del universo se hizo síntesis en Aznar.

“Un hombre deshonrado es peor que un hombre muerto” le hace decir Cervantes al Quijote. Y cuando Francisco I, el rey culto, cayó derrotado en Pavía peleando contra Carlos V, ¿qué dijo?

Pues dijo aquella célebre frase que muchos han repetido sin merecerla: “Todo se ha perdido menos el honor”.

Y cuando Napoleón Bonaparte quiso rendirle un homenaje a Henri La Tour d’Auvergne, el casi inverosímil héroe de la batalla de Salzbach, ¿qué hizo?

Pues ordenó que en cada regimiento su nombre fuera cantado por quien pasara lista y que un recluta respondiera: “¡Murió en el campo del honor!”

Y ahora, ese honor, que la Real Academia define en primera acepción como la “cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo”, pretenden algunos manosearlo al punto de que sea convertible en un fajo de billetes.

Y si el honor tintinea, pues entonces no es honor.

Y si el honor existe –y existe-, pues entonces quien trate de mancharlo a través de una calumnia no puede irse al bazar de las sentencias y comprarse una multa sustituta.

Porque una cosa es el periodismo y otra la mala leche y la industria sin humos de la extorsión y del sicariato impreso o electrónico.

Desde luego que no generalizo. Porque para juzgar asuntos de honor lo primero es determinar si el que ofende es una persona de honor. Los sin honor no pueden arrebatarle el honor a nadie. Por más odio que contengan y más inmundicias que publiquen.

En todo lo demás, el Código Penal debe seguir vigente.
La Primera, 19 de septiembre de 2009

Los Presos también Escriben

Juan Gargurevich
Columnista
Presos que escribieron libros

La publicidad que hizo el gobierno al presunto libro de Abimael Guzmán nos hace buscar en la historia a presos que escribieron libros de verdad. Y decimos “presunto” porque ese texto lo armaron Elena Yparraguirre, el abogado Crespo y quizá otros. El “Cachetón” ni siquiera lo ha visto, con seguridad.

Seguramente fue Marco Polo el primero que dictó un libro estando preso. Era el año de 1298 y compartía una celda en Génova con el escribano Rustichello de Pisa, a quien le contó sus aventuras en la lejana y asombrosa China.

Recordemos al gran Fray Luis de León, quien escribió sus mejores poemas en una celda de la Inquisición, donde estuvo por cinco largos años. Fue encarcelado en 1572 sin saber quién lo acusaba y de qué lo acusaban.

Y un amigo me anota que la primera parte del Quijote la compuso el inmortal Cervantes en la cárcel de Argamasilla del Alba. También que el Marqués de Sade encerrado en la Fortaleza de Vincennes en los años previos a la Revolución produjo allí parte de su escandalosa obra literaria.

Otro preso talentoso, Karl May, fue el creador inmortal de los personajes Old Shatterhand y su amigo indio Winnetou y es para los alemanes, dicen, lo que Verne para los franceses y Salgari para los italianos. Era ladrón y pasó años de su juventud en la cárcel y luego ya reformado, se hizo célebre y rico.

Adolfo Hitler, nada menos, empezó a redactar su texto principista en la prisión de Landsberg donde había sido recluido en el verano de 1924 por su primer y fallido golpe. Y el libro originalmente se llamaba “Cuatro años de lucha contra las mentiras, estupidez y cobardía” pero un hábil propagandista nazi lo redujo a “Mi Lucha”.

El fascismo persiguió y encarceló al gran marxista Antonio Gramsci, quien durante casi diez años llenó 33 cuadernos de apuntes que fueron rescatados antes de su muerte, en 1937, y no llegó a verlos publicados.

El franquismo persiguió encarnizadamente a los intelectuales de la República, como los poetas Miguel Hernández y Marcos Ana, que escribían en sus celdas. El primero murió en la cárcel y el segundo estuvo preso 23 años y logró salir con vida.

Seguramente ustedes recordarán a otros pero yo tengo un recuerdo especial de un famoso norteamericano Caryl Chessman, que estuvo 12 años en el célebre “pasillo de la muerte. Lo llamaban “el bandido de la luz roja”.

Los jóvenes periodistas de entonces seguíamos con atención la batalla de este hombre que luego de recibir una sentencia por asesinato, estudió abogacía en la cárcel para autodefenderse, escribió varios libros y batalló encarnizadamente para impedir su ejecución, que finalmente se produjo en 1960.


La Primera, 19 de septiembre de 2009

viernes, 18 de septiembre de 2009

El Comercio y los Petroaudios / Octubre 2008

»Oct. 23 2008
EL COMERCIO, EL PETROGATE Y HUGO GUERRA
Escrito por: Jose Alejandro Godoy


Hace un par de semanas Pepitas.com había dado un detalle bastante importante sobre el tema de la investigación de los Petroaudios:
Ahora bien. Lo cierto es que fue Fernando Rospigliosi quien finalmente difundió los audios, pero aquí también hay toda una historia que contar. Los famosos audios habrían pasado antes por varias manos: Inicialmente, los audios habrían sido entregados -hace unos 10 días- al grupo El Comercio. Pero, según nuestras fuentes, los directivos -luego de analizar el contenido y la trascendencia de los mismo- decidieron no publicarlo porque temían aparecer como los desestabilizadores del régimen. “Temían comprometer el techo del régimen”.

En boca de otra fuente pude corroborar esta información. Y, de hecho, El Comercio, cuando sacó la segunda tanda de audios, señaló lo siguiente:
Nuevas conversaciones reveladoras, que El Comercio ha venido examinando en las últimas semanas, agravan la situación de Rómulo León y Alberto Quimper, involucrados en el supuesto negociado de la concesión de lotes petrolíferos a favor de la empresa Discover Petroleum, que por el momento ha costado la cabeza del titular de Energía y Minas, Juan Valdivia, y la del presidente del directorio de Petro-Perú, César Gutiérrez.

Ello implica que El Comercio recién dio a conocer la información que tenía una vez que Fernando Rospigliosi la hizo pública en Cuarto Poder. Hoy Gustavo Gorriti cuenta la historia completa (vía Útero de Marita):
El contencioso central fue el escándalo de los petroaudios. La unidad de investigación de El Comercio tuvo los audios desde, por lo menos, mediados de septiembre pasado. Pese a la insistencia de la Unidad de Investigación de El Comercio por publicarlos, el diario no lo hizo.

Finalmente, como se sabe, los audios fueron difundidos por otros dos medios del grupo El Comercio: América TV y también por Peru21.
El grupo familiar que domina ahora El Comercio está en contra de que se haya utilizado audios obtenidos ilegalmente y se haya propalado información que, en su concepto, desestabilizó la gobernabilidad y provocó la caída de un gabinete.

De hecho, quienes hayan leído con cuidado los editoriales de El Comercio y Peru21 durante la última semana se habrán percatado de una polémica solapada entre ambos diarios respecto de los audios. Peru21 sostiene, mencionando los principios rectores del grupo editorial, que la revelación de la corrupción era lo más importante; mientras que El Comercio enfatiza el peligro del chuponeo.

La bronca, en realidad, tiene nombres y apellidos: Augusto Alvarez Rodrich, director de Perú.21, vs. Hugo Guerra, flamante editor de Opinión de El Comercio. Sobre Guerra, volvermos más adelante.
Lo cierto es que esto ha ocasionado investigaciones y bajas. De un lado, Caretas informa que la Unidad de Investigación de El Comercio es escudriñada por el director Francisco Miró Quesada, para saber si por allí se filtraron los audios (aunque todo indica que a cada medio llegaron paquetes distintos). Y la Unidad en cuestión ya sufrió una importante baja: Fernando Ampuero, jefe de la UI, dejó El Comercio.

Pues conocer esto deja en claro que:
1. La Unidad de Investigación dirigida por Ampuero venía trabajando el tema.
2. Francisco Miró Quesada paralizó la publicación de los audios.
3. Ante el peso de las evidencias presentadas por Fernando Rospigliosi, recién se animan a publicar lo investigado, principalmente, por Pablo O’Brien.
4. El nuevo director de El Comercio y su flamante editor de Opinión resultan ser más conservadores que “los Alejos” en tratamiento periodístico de la noticia. Siendo Álvarez Rodrich del mismo grupo editorial, pero en otro diario, supo tener mucho más claro cuáles eran las opciones que le permitían publicar, las cuales, a mi modo de ver, eran válidas.

Un comentario final, esta vez sobre Hugo Guerra. Resulta para mi bastante penoso el giro que ha dado a sus últimas columnas. Quizás el punto donde se fue más notorio su cambio fue en torno a la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Luego de haber defendido el trabajo de la CVR durante varios años, Guerra dedicó recientemente un artículo escrito casi en los mismos términos escritos por el Almirante Giampietri.

De hecho, defiende a este personaje de esta manera:
Entre tanto, tampoco es permisible que se reabran mañosamente casos ya esclarecidos como el del sofocamiento de la rebelión senderista en El Frontón para jaquear al presidente Alan García y al vicepresidente Luis Giampietri, siguiendo el plan desestabilizador de pedir su revocatoria y dar paso al caos político.

Pues la defensa de Giampietri - que, y eso Guerra lo sabe, no fue mencionado como responsable directo de lo del Frontón por la CVR - no es mera coincidencia. Hace unos meses, Guerra escribió un artículo defendiendo que se gaste tan igual que en Defensa como en Salud y Educación, algo que solo defienden los militares más arcaicos.

En dicho artículo, hace esta alusión:
Luego, es imperativo recuperar poderío aéreo con alta tecnología; modernizar y multiplicar la artillería; repotenciar la fuerza de submarinos; garantizar el suministro de armamento, municiones y combustible y garantizar el despliegue preventivo para compensar la asimetría con los vecinos. El financiamiento de esto debe salir del canon propuesto por el vicepresidente Giampietri; aunque también debe evaluarse la posibilidad de desarrollar una industria militar propia captando capitales privados que se escapan de la crisis financiera.

Se trata de la controvertida medida de Giampietri para crear un canon a favor de las Fuerzas Armadas. Algo que, curiosidades de la vida, también fue rechazado por Augusto Álvarez Rodrich.
La cercanía de Giampietri y Guerra se ha hecho más evidente aún a raíz del puesto del periodista como Director de Cátedra Perú, una entidad de la Universidad San Martín de Porres, que viene apoyando las actividades de la Cumbre de APEC, cuya organización es presidida por el Almirante.

Lo que me hace preguntar: ¿Cuál será la posición de El Comercio frente a las bravatas del Almirante?
Esta entrada fue escrita el Jueves, 23 de Octubre de 2008
Link original: Desde el Tercer Piso

Perú 21 ¡Te Me Caiste!

Lunes 24 de noviembre de 2008
21 SOLES Y EL PERÚ
Augusto Ortiz de Zevallos


Acabo de cancelar con el quiosco de mi barrio mi suscripción a Perú.21, que me costaba 21 emblemáticos soles al mes (30 veces 70 céntimos). Ese era el precio mínimo e irreemplazable de un valor mucho mayor, hoy perdido.La libertad de pensamiento, la laicidad, la inteligencia, la información, la opinión. También la irreverencia, el humor, la descreencia en pompas y boatos. Respetar al lector y no darle catecismos ni chismes ni banalidades perfumadas.

Desde la tarjeta roja de sus dueños a su director, este triste despropósito que ha pifeado el estadio entero porque sabe y huele a esos penales, tiros libres y off-sides regalados que los futboleros peruanos conocemos, PERU.21 es una parodia, de la que se han bajado casi todos los columnistas regulares. Yo he sido uno irregular, amateur y esporádico y quizá no me corresponda renunciar. Nunca cobré, nada me deben. Pero me bajo, porque además ya ni me podría leer. Ni yo mismo ni quienes me interesaba que me leyesen, los lectores del Perú.21 previo a este fantasma, que eran muchos y sumaban una apuesta por el Perú joven, nuevo, distinto, mestizo y plural.Lectoría que esta estupidez pierde y que nos devuelve al viejo sabor mediocre, rancio y pretencioso del periodismo feudal.

Fue el primer logro (y no solamente intento) de una lectoría plural en edades, nivel económico, procedencia, estilo de vida.Lo fue tanto que fue frenado para que no hiciera competencia a otros periódicos de su grupo, bastante más caros y vacíos. Todo esto, además de agredir nuestra inteligencia es por ello un absurdo empresarial. Habrá menos lectores, menos credibilidad.Solamente lo pueden explicar cuentas hechas en otros territorios de interés.

El nombre del diario desmantelado aludía evidentemente al siglo 21 en que deberíamos estar y al próximo centenario de nuestra independencia que así se anuncia mal (el anterior se celebró con fachadas de cartón piedra en la Plaza San Martín).Nos quedamos sin una herramienta importante para que haya cambios y no solamente escenografías. A ver más de lo mismo.

Solamente añado la nostalgia que hoy tuve de cuando hace más de cuarenta años, seguía semanalmente el ritual fascinante y sabio de la escultora Cristina Gálvez, a quien le llegaban por barco, con un mes puntual de atraso, los periódicos hebdomadarios que leía: El Nouvel Observateur y el Canard Enchainé.No leía ninguno peruano. Tampoco veía televisión. Prefería el oxígeno al aire enrarecido. Y así Cristina se enteraba un mes después de que habían llegado a la luna, por ejemplo. Pero ese mes de tardanza le daba décadas de adelanto en saber vivir, entender, crear y pensar.Que PERU 21 no descanse en paz. Que la libertad de pensar, informar y opinar tampoco.
Publicado por Espacio Compartido
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César Hildebrandt renuncia a RBC Televisión

César Hildebrandt
Columnista
Mi renuncia al 11

El miércoles 16 de septiembre del 2009, a las 6 y 30 de la tarde, recibí un correo electrónico del señor Ricardo Belmont. En él se me daban precisas indicaciones de cómo debía formatearse el programa “Hildebrandt a las 10”.

“Con relación al esquema de tu programa, Rafo te adelantó la síntesis de lo conversado conmigo dos semanas atrás, en la que acordamos empezar con las cinco noticias más importantes (a esto ponerle una gráfica) y dos entrevistas en el programa”, decía, entre otras cosas, la comunicación.

El congresista Belmont recibió ayer jueves, a las 11 de la mañana, la siguiente respuesta:

Sr. Ricardo Belmont
Ricardo:

Uso la vía del correo electrónico -y con los mismos destinatarios- porque es la vía que tú has usado. Para ir al grano: Tenías el compromiso, públicamente aceptado, de respetar la independencia y la autonomía del programa “Hildebrandt a las 10”.

Así lo reafirmaste en la entrevista que te hice hace poco en ese espacio.

Tu carta (o memo, o notificación, no sé cómo llamarla) de ayer es un incumplimiento absoluto de esa promesa pública.

No soy tu empleado y menos tu intérprete y todavía menos tu ujier. Soy un periodista independiente que ha sorteado durante años presiones, intentos de sujeción y propuestas más o menos indecentes.

En el contrato que firmamos no hay ninguna cláusula que establezca que tú dictas el
esquema del programa y yo obedezco. Tu carta de ayer parece dirigida a algunos
de tus ávidos subordinados. ¿No te habrás equivocado de destinatario?

¿Así que debo poner cinco noticias y dos entrevistas? ¿Y qué es “a esto
ponerle una gráfica”? ¿Será una gráfica en 3D, animada, o estática y bidimensional?

¿El próximo paso será que, tal como me lo insinuaste hace dos semanas por teléfono, deba entrevistar a quienes tú “escojas” en el Congreso? ¿O deberé rendirle un homenaje permanente a tu amigo Luis Alva Castro? ¿O tendré que convertir el programa en un anexo de tu proyecto político de hacer de RBC “el canal de los congresistas”?

¿Y quiénes decidirán qué se pone en los cintillos? ¿Se traducirán de Fox News, ese canal que admiras? ¿O provendrán del departamento de prensa que hace meses aboliste?

Estoy estupefacto. Supongo que has supuesto que mi acatamiento sería inmediato. Lo que es inmediato es mi rechazo a tu actitud. Y mi renuncia va, desde luego, con ese
rechazo.

Posdata: En relación al rating, tengo que recordarte que mi programa es, a pesar de estar producido por cinco personas, el más visto de tu refundada parrilla (más visto, por supuesto, que el del sacerdote Oviedo). En relación a tu pregunta específica sobre el Canal 5, te diré que no tengo ninguna oferta de trabajo de Canal 5 ni de nadie. Lo que sacó Perú 21 es absolutamente falso. No me voy a otro canal, pues. Me voy a la calle. Pero la calle, siendo dura, es muchísima mejor opción que la que tú pretendes que padezca.

Muchos saludos,
César Hildebrandt Pérez Treviño
La Primera, 18 de septiembre de 2009

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Prensa en Sudamérica: Clarinada de Alerta

UNA ALERTA QUE LLEGA DESDE EUROPA
La prensa amenazada
Por: Ernesto Velit Granda
Analista político


La prensa europea de los últimos días alerta sobre lo que ella llama “peligro contra la libertad de prensa en los países bolivarianos”, y refuerza esta denuncia señalando las acciones precisas tomadas contra los medios de información por parte de los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

Sería irresponsable, simpatías aparte, dejar pasar de largo esta clarinada europea contra las amenazas a una de las libertades tradicionalmente reprimidas en América Latina.

La defensa de la libertad de información es tarea irrenunciable de cualquier sociedad que se precie de civilizada. Es característica democrática y testimonio de dignidad.

Los diarios, alguien lo dijo, son la democracia impresa de cada mañana, son pruebas de un plebiscito cotidiano y nos recuerdan el derecho que tenemos a la información.

Pero hoy día, se sostiene también la necesidad de cambiar paradigmas en lo que significa la construcción de la opinión pública a través de los medios. El progreso de la tecnología no garantiza la calidad de la información ni la seguridad de que se está ayudando al ciudadano en la toma de decisiones.

Decíamos, a propósito, que “el derecho a una información veraz califica a una sociedad democrática y es tarea de quien ejerce el periodismo” (El Comercio, 13/5/09).

Tener y mantener una sociedad bien informada es obligación que compromete a los periodistas y a los medios de información, principalmente. Y creemos, que con el mismo énfasis con que se reclama el respeto a las autoridades legítimamente elegidas y se rechazan aventuras golpistas, debemos hacerlo por el respeto a la libertad de información en todo el hemisferio.

Colocarle camisa de fuerza a la libre emisión del pensamiento, califica a un gobierno como autoritario y proclive a la dictadura. Fue estimulante la movilización regional contra las bases militares norteamericanas en Colombia, nadie la consideró una intromisión. Opinar y protestar contra la represión a la prensa es motivo mucho mayor para convocar el rechazo regional.

Una prensa libre es la mejor manera que el Estado tiene de vincularse con el ciudadano, lo contrario significa que el gobierno solo quiere oír su voz.

La posibilidad del disenso, decía Voltaire, fomenta la auténtica participación política.

La libertad de expresión y la libertad de información, guardan entre sí una relación dialéctica que tiene mucho que ver con nuestra concepción del mundo. Cuando los gobiernos ejercen violencia contra las instituciones que garantizan la democracia, se muestran más como un adversario que como un actor social y político. En la región, los niveles de cultura política así como los de organización popular son demasiado precarios para enfrentar el abuso y el atropello que vienen desde el poder.

El caso de la denuncia de la prensa europea, contra la libertad de información en los países bolivarianos, también advierte que para contener la protesta se podría instaurar una metodología de represión de consecuencias imprevisibles.

La censura de prensa así como la manipulación de la información se yerguen como amenazas inminentes en la región, movilizar la opinión pública del continente es contribuir al ejercicio irrestricto de las libertades y a la vigencia inaplazable de la democracia. Un desafío que la prensa libre debe asumir.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Yoani Sánchez y los controles tecnológicos en Cuba

Septiembre 2009
Los saltos tecnológicos
Los controles del Estado cubano puede ser capaz de disminuir las comunicaciones, pero no puede ahogarlos.

Yoani Sánchez
Revista Poder - Miami



Hoy en día es muy común ver a la gente por las calles de La Habana llevando un iPhone moderno o la última versión de un teléfono móvil de Motorola. En la mayoría de los casos, dicha tecnología es un regalo de un turista o de un pariente en el extranjero. Propietarios son visibles trotando con ellos, unidos a sus caderas o desfilando con ellos en la mano. La ironía es que muchos de estos sofisticados teléfonos móviles ni siquiera funcionan, y los propietarios, por supuesto, no pueden pagar el alto costo en moneda de cambio del servicio celular.

Sin embargo, es importante para los propietarios el demostrar que están manteniendo el ritmo de la modernidad y que han dejado detrás la tecnología medieval, que nos ha sumergido en décadas. Esos fueron los años oscuros en que nos enteramos de la existencia de algunos de esos artilugios mucho tiempo después de que existían en los mercados convencionales.

Tenemos una marcada predilección por los circuitos y las luces poco. El apetito por los artefactos electrónicos es estimulada precisamente por la escasez de materiales y el control que el Estado ha ejercido sobre su distribución en la isla. Afortunadamente, siempre hemos sido capaces de recurrir al mercado negro, donde todo está disponible, desde los ordenadores con todos los accesorios para antenas parabólicas que facilitan lo prohibido: ver la televisión desde el Norte. Fue justo dentro de estas redes de distribución ilegal que las grabadoras de vídeo (prohibidas de entrar en el país) comenzó a circular el mercado subterráneo.

Posteriormente, de manos de estos vendedores "informales" llegaron los hornos de microondas en primer lugar, y luego ventiladores y calentadores de agua. En la década de 1980, siendo el orgulloso propietario de un aparato podías ser un joven muy popular entre sus amigos e incluso podría ser accesible a la chica más hermosa en el aula. Tener algo para conectar con el interruptor eléctrico, ya sea para rizar el cabello o el pan tostado, marcó la diferencia entre los que sólo tenían acceso al mercado racionado y los que utilizan el ingenio para escapar de las rutas establecidas.

En esta isla, con más de 11 millones de habitantes, hay sólo 950.000 líneas fijas de teléfono y de 630.000 ordenadores. Una mayor parte de ellos pertenecen a los centros estatales y están ubicados en la sede provincial. Los métodos de comunicación siguen siendo, para muchos cubanos, tan rústico como lo fueron durante la era del colonialismo español: Un vecino da de gritos desde el porche a otro que vive a media cuadra y le dice a él o ella que debe venir corriendo porque una llamada se ha recibido que parece ser urgente.

El dentista en la casa de enfrente paga por una extensión conectada a la casa de la viejita por la calle con la mitad del dinero que gana en su clínica. Mientras tanto, en un pueblo perdido en las montañas, un joven de trenes de palomas mensajeras para comunicarse con su novia, que vive en la llanura. Para cada uno de ellos, el sueño de ser capaz de levantar un auricular y llamar a cualquier lugar se ha convertido, después de tanto tiempo, en una fantasía dolorosa.

Pero al final, es de estas limitaciones que han llevado a los límites de la inventiva cubana. Después de todo, es raro encontrar a un compatriota que no sabe cómo reparar una licuadora, inserte un disco en un PC o desactivar una ducha eléctrica. Sin las prácticas de estos "ingenieros" que no habría sido capaz de extender la vida de los objetos cuyas partes son muy difíciles de reemplazar. Claro, hay quienes toman las reparaciones y la invención hasta el extremo de crear: Los aficionados a los motores arreglan las máquina de lavar, pintan sus televisores en blanco y negro para darles un aspecto más moderno. Cuando se trata de transmitir información, noticias y programas de censura, la creatividad de nuevo da un salto de gigante y las soluciones aparecen. En una memoria USB de bajo costo, las páginas Web son transportados por alguien que ha dedicado unos minutos de copia de su conexión en el trabajo. Luego pasan de mano en mano y llegan a aquellos que nunca se han sentado ante una pantalla conectada a la red de redes.

De la misma manera ilegal en el que una vez utilizó un radio de onda corta, un secador de pelo o una grabadora para escuchar el último álbum de The Beatles prohibido, hoy tenemos acceso a las nuevas tecnologías. De hecho, no me sorprendería saber que algunos con su tecnología inteligente joven ya han creado un mecanismo para poner fin al monopolio del Estado sobre el acceso a Internet.


martes, 23 de junio de 2009

Necesario Cambios en Delitos de Difamación

24 octubre 2008
Magaly y Niemoeller
Como urge eliminar la pena de cárcel por el delito de difamación, algo desproporcionado y peligroso, me puse a revisar el proyecto de Valle-Riestra, que promueve despenalizarla y sólo dejar como posible defensa frente a ella una acción civil. Mi impresión es que Valle-Riestra, como es su costumbre, ha elegido el camino más brillante jurídicamente y el más complicado en términos prácticos, pues necesita cambiar la Constitución. Eso es muy engorroso, ya que demanda una gran cantidad de votos y su ratificación en dos legislaturas consecutivas. Y es muy remoto que se apruebe porque los congresistas -salvo Valle-Riestra y el colega Mulder, muy preocupados por esto- suelen querer muy poco a los periodistas. Por ejemplo, esta Casa Editora llamó al congresista Eguren, quien preside la Comisión de Justicia, para sondearlo al respecto, y nos contestó con un huraño gruñido que este tema no es prioritario.
Por eso es mucho más fácil que vayamos directamente a nuestro Código Penal y le quitemos -vía ley ordinaria- la pena de cárcel a la difamación, tal como ya sucede con la injuria y la calumnia, y que quede, como estos dos delitos, sólo con multas y trabajos comunitarios.
Es que la mayoría de periodistas no se ha dado cuenta, al margen de simpatías o antipatías, que la sentencia a Magaly nos abre los ojos sobre una espada de Damocles que tenemos todos encima. No se han percatado de que Toledo flexibilizó en mayo de 2006 los requisitos para ir a la cárcel al reducir de cuatro años a un año el límite para aplicar esta pena a los primarios, amén de darle más discrecionalidad a los jueces en aplicarla.
Esto se dio con la intención de combatir el crimen menor (robo de celulares, escaperos, ladrones de autopartes, etc.) y nos fregó de paso. Con esto -y con el precedente de Magaly- la libertad de prensa está en muy serio peligro.
Felizmente que a Fujimori no se le ocurrió. Con ello, Montesinos hubiera metido preso a Zileri por tildarlo de Rasputín en Caretas, lo que igual le supuso una sentencia abusiva. Y al igual que en el Congreso, los periodistas no solemos ser especialmente simpáticos en el Poder Judicial. Discrepo de varios colegas que me han comentado que Magaly ya se merecía un estatequieto por sus excesos y que sólo critican a la jueza por haberle dado unos desmesurados cincos meses en lugar de unos diez días. Un periodista no debe estar ni una hora preso por ese supuesto. Es tan primitivo como cortarle la mano a un ladrón para castigarlo.
Ojalá que la propia Magaly -y otras Casas Editoras- se una a esta campaña. Recuerden la reflexión del pastor protestante Niemoeller: ... primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío. Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante. Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie a quien decir nada....
Extraído del antíguo Blog de Aldo Mariátegui, 24 de Octubre de 2009

Sobre Magaly y sus Excesos

17 octubre 2008
Suelten a Magaly y Ney
Esta exagerada detención de Magaly Medina reafirma mi creencia de que los delitos de injuria, difamación y calumnia no deben acarrear pérdida de la libertad, sino la aplicación de multas y/o trabajos comunitarios. O deberían verse únicamente en el fuero civil.
Encarcelar a alguien por esto es muy primitivo y tercermundista, ya estamos casi como esas sociedades que le cortan la mano al ladrón o lapidan a la adúltera. Además, el TC ya estableció un precedente, por el cual entre el derecho a la libertad de expresión y el derecho al honor se debe optar por el primero, cosa que parece que esta jueza desconocía.
Mi solidaridad con los detenidos y espero que esta vergüenza se resuelva pronto. Hasta donde tengo entendido, Javier Valle-Riestra tiene por allí un proyecto de ley al respecto y sería bueno que el Congreso o la ministra de Justicia Fernández lo recojan de una vez por todas.
Otra cosa que es lamentable y circense es esa costumbre policial de enmarrocar a los detenidos sin medir su peligrosidad. Que le coloquen esposas a Quimper y su compinche Arias Schreiber, un par de viejos físicamente inofensivos, o a Magaly y Ney es absurdo e innecesariamente humillante.
Me recuerda las penosas épocas de Velasco, cuando enmarrocaban a los ex ministros acciopopulistas o a los periodistas críticos. Sobre Magaly y sus excesos, lo que también creo es que deberíamos tener aquí algo similar a la muy protectora legislación chilena sobre la privacidad personal. Allá fue célebre el caso del juez Calvo en el año 2005, que fue grabado furtivamente por cuatro periodistas de Chilevisión que habían descubierto que era un homosexual oculto que frecuentaba saunas gay en sus horas libres y que por ello consideraban que no debía examinar el espinoso caso Spiniak (una red de pedofilia y coprofagia que funcionaba en un gimnasio pituco). La justicia chilena no sólo mantuvo a Calvo en su puesto -y su esposa lo respaldó hasta el final- sino que sancionó, con excesiva severidad, a los que invadieron su privacidad.
Allá en Chile no puedes meterte así nomás a perturbar vidas ajenas. Es como esto de los chuponeos. En mi opinión, sólo deberían ser válidos como prueba judicial y aireados públicamente en casos extremos, como narcotráfico, homicidio, golpismo, corrupción o terrorismo, pero no por cualquier cosa, ya que eso estimula su proliferación.
La privacidad personal debería ser algo sagrado. Da pena ver que hemos vuelto a las épocas paranoicas en que ya nadie quiere hablar nada delicado por teléfono o le están sacando la batería a los celulares porque dicen que pueden funcionar como micrófonos cuando están apagados.
- Yehude Simon sigue actuando desastrosamente como Premier. ¡Cómo se le ocurre anunciar que se van a ir dos ministros más! ¡Cómo se le ocurre enfrentarse públicamente a su ministro de Economía! ¡Cómo se le ocurre visitar en primer lugar a Patria Roja, un grupúsculo que sacó 0.27%, unos míseros 34 mil votos en las elecciones del 2006! ¡Cómo se le ocurre plantear un desacertado concurso público para el cargo de Contralor (receta infalible para que no se presente nadie capaz)! Hasta el momento demuestra que le queda inmenso el puesto.
Extraído del primer blog de Aldo Mariátegui , 17 de octubre de 2008

lunes, 3 de noviembre de 2008

LA MALDITA TERNURA DE BETO


Octubre 2008
20/LUNES

ESTIMADA ENEMIGA
Carta abierta para una estrella que tocó tierra
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Magaly :
Tu desgracia nos dio el rating más alto de toda nuestra historia: quince puntos. Para ti, que estás tan acostumbrada a las grandes cifras seguramente sonará a poquita cosa pero para nosotros constituye una modesta victoria. ¿Quince puntos a la medianoche? Olvídate. Motivo suficiente para salir a chupar hasta morir a algún lugar muy público, libres ya de ese miedo pueblerino a que algún agazapado camarógrafo tuyo nos ampaye para que luego tú nos condenes sin piedad al paredón. Libres de delirios de persecución. Libres de lunas polarizadas, libres de sobresaltos, libres de paranoias…pero mejor dejemos de estar hablando tanto de la libertad.
Tu desgracia –fíjate qué ironía- fue lo mejor que le pudo haber pasado a nuestro programa. ¿Te has puesto a pensar en qué salvajes son las extrañas reglas que gobiernan nuestra existencia televisiva? Tu vergüenza, tu humillación pública, tu calvario fueron para nosotros un vigoroso reconstituyente, un cóctel vitamínico, una auténtica inyección de vitalidad: catapultaron las cifras de nuestra sintonía hasta picos de 30 puntos en el sector AB que, como bien sabes, es el público que más le interesa a los anunciantes porque es el que compra más, porque es el que más tiene. No serías el personaje más poderoso de la tele sin él.
La gente que –desde hace 11 años- te sigue fielmente, noche tras noche, puedes apostarlo, fue la misma gente que nos sintonizó, la que asistió al desmenuce detallado de tu inexorable desbarrancamiento: tu sólido AB, por supuesto, tu público devoto –para no decir cautivo que sonaría a mofa- esa misma hinchada tuya que a las 11 de la noche corrió esta vez a abarrotar nuestras tribunas y no pareció condolerse demasiado de que ahora la indefensa y temblorosa cristiana a la que tocaba el turno de ser el bocado de las fieras fueras tú. Sonará un poquito ruin pero tú sabes que es la verdad, la verdacita pura y dura: tu tragedia vende, Magaly. Y vende que da miedo, como pan caliente, Aquella noche, tu personal infierno se convirtió en la mejor alternativa de entretenimiento para miles de familias peruanas. Pero no me malentiendas. No es nada personal. La farándula es así. Tú y yo somos periodistas y nos entendemos. Así es nuestro trabajo y tú lo sabes. Así es Chollywood. Tú eres una persona pública. Y ya se sabe que todo, absolutamente todo lo que le pase a las personas públicas es noticia. No sabemos hacer otra cosa: nos limitamos a mostrarle al público la realidad, por más triste o cruda u horrenda que parezca, nos limitamos a hablarle con pruebas, con testimonios, con imágenes. Y si no les gusta lo que ven pues… son todos libres de usar el poder del control remoto, ¿no es verdad?
Pero nadie cambió de canal para no verte llorar. Todos te vimos. Nadie hizo zapping mientras, con un abismo creciéndote en el pecho y las manos crispadas, cruelmente esposadas, intentabas disimular la inminencia del llanto camino de esa ominosa soledad que apenas te abría sus pesadas puertas. Nadie cambió de canal en señal de compasión o solidaridad contigo. Al contrario, al verte así se quedaron todos fascinados, hechizados, alelados, pegados, recontra pegados, cual si se tratara de la escena cumbre de la mejor telenovela brasileña. Tus lágrimas fueron del más completo agrado de nuestra exigente audiencia. Tu desesperación fue su solaz, su éxtasis, su vacilón. ¿Suena monstruoso? Son gajes del oficio, colega. Yo no inventé las reglas. Es así como funciona este negocio: bien lo dice la inmortal sentencia de Santa Mónica Adaro: Business son business, remember?
Tu pesadilla ha terminado convirtiéndose en el escandalete del año. Tu dolor y el de tu familia son hoy el chismecito de moda, el temita obligado de todas las sobremesas, de todas las tertulias de café, eres la comidilla favorita de la temporada. Tu encierro vende montañas de periódicos, genera jugosos dividendos para todos, hace –en suma- mucho bien. Tanto que hasta nos ha hecho desear en secreto, culposamente, que tu martirio se prolongue muchas semanas, muchos meses. Que dure hasta que la gente se aburra y bostece y se canse de la monotonía de verte desangrándote al infinito y nos exija una nueva víctima en su menú. No nos odies si, en secreto, deseamos que tu pena dure, por lo menos, hasta que el canal nos renueve el contrato por un año más. Si –con tu ayuda- las cifras de audiencia siguen así, quizá hasta nos ligue un buen aumento.
Bueno, basta. Ya estuvo suave. A estas alturas ya te habrás dado perfecta cuenta de lo que te estoy tratando de decir: no celebré tu crucifixión como tú alguna vez celebraste la mía en medio de globos, pica-pica y serpentinas, No me reí a carcajadas. No di de brincos. No propuse un brindis. No bailé el tao-tao. No aplaudí. Pero para serte absolutamente franco, tampoco me eché a llorar ovillado -como un feto en un rincón- como sí recuerdo haberlo hecho las innumerables veces en que complaciste tu ego a fuerza de hacerme mierda ante todo el país y de exigir para mí, golpeando la mesa, muchísimos años de cárcel. Y así como siempre supiste que Paolo Guerrero no se amaneció juergueándose, que Déborah de Souza no era una vil estafadora, que Claudia Cisneros jamás destruyó ningún hogar, que César Ritter se defendió porque ordenaste que lo provocaran adrede, que Pietro Sibille no acuchilló a su vecino ni vendió nunca pasta básica, que a Yesabella la sembraste con Lalito Arancibia, el fumón de la cuadra de Ney en Salamanca al que luego tuviste que esconder de la prensa en Puerto Palmeras y que la famosa trampa del Tenchy Ugaz llegó hasta Trujillo con pasaje pagado por ustedes, llevada de la manito por tus fieles chacales….así como, en el fondo de tu improbable corazón sabes todo eso, sabías perfectamente que estabas mintiendo cuando tu boquita letal me acusaba de ser una amenaza para los niños. Sabías –porque eras mi amiga- que no soy violador ni depravado sino apenas gay.
Y lo sabías porque yo mismo te lo había contado. Porque eras mi amiga y yo te lo había confiado décadas atrás como lo hice siempre con mis amigos. Sabías que yo había decidido que mi madre –enferma, además- no lo supiera, porque temía que nunca lo iba a comprender y quería ahorrarle ese sufrimiento inútil que tú –no sé con qué derecho- decidiste infligirle tergiversándolo todo, ensuciándolo del modo más infame, agravándolo al máximo, elevando su aturdimiento y su confusión a la millonésima potencia. Ahora que mi mamá ya murió, (y yo deseo que eso no te ocurra estando lejos de su lado como hoy estás), no esperarás que te lo agradezca: me sacaste del closet a patadas para arrojarme de cabeza al desagüe. ¿Sabes cuánto tarda uno en sacarse esa mugre de encima? ¿Cuánto hay que esperar para que ese olor –y ese dolor- se disipen y puedas volver a salir a la calle sin que la gente te escupa por algo que nunca hiciste? ¿Sabes cuánto hay que esperar para poder volver a vivir en paz? No lo sabes. Te lo cuento: Años, décadas, una vida y, a veces, más. La vida entera a veces no alcanza para curarse, para pararse, para limpiar lo que a ti te toma un par de minutos enmierdar.
Un consejo: no trates de convertirte en un símbolo de la libertad de prensa porque sabes, de sobra, que no lo eres. Eres el símbolo de muchas otras cosas, pero de eso no. Nadie te está amordazando ni censurando, nadie te está usando de cortina de humo ni hay ninguna mano negra detrás de tu caso como tratan de hacerte creer tus ayayeros solitarios: esos tragicómicos figurettis que ahora salen a defenderte con una pasión tan genuina como la que anima a ese par de náufragos fujimoristas, tan amiguitos de tu Nakasaki o a esa lamentable portátil barraconera y tebeciana que te lanza porras por cinco luquitas para tener con qué fumar. ¿Quiénes son tus amigos ahora? ¿Alex Otiniano, Monique Pardo, Lúcar, Pajarito? Abre los ojos. ¿Tu amigo Bayly ha declarado a tu favor?, ¿tu amigo Hildebrandt?, ¿Quién recolecta firmas de intelectuales notables para exigir tu liberación? ¿Dónde está la fila de los líderes de opinión dispuestos a poner por ti las manos al fuego? A tu canal no le importas tú, le importa la plata que le generas, ¿o acaso no leíste la carta que le mandaron a la jueza aclarando que no pagarán la reparación civil porque "no tienen ninguna relación laboral contigo"? Estás solita, Magaly. Sola con tu alma. Fíjate qué extraordinaria oportunidad: aprovecha ahora que has vuelto a ser una NN entre las reas para zambullirte hacia adentro y ponerte a buscar y, quién sabe, reencontrarte con la que antes fuiste, la que creíste haber perdido para siempre en medio de tanto psiquiatra, tanto Louis Vuitton, tanta alhaja y tanta cirugía.
No te creas el cuento de que –como tan legendariamente declaraste a la radio al salir del juzgado- estás «pagando el alto precio de decir la verdad en el Perú». Juaaaat? Estás pagando el alto precio de no decirla y lo sabes. Saltaste muy alto, tigresa. Calculaste mal. Te alucinaste más bacán de lo que eras y cagaste. Nada más. Y ahora estás pagando la misma factura que a mí me tomó cuatro largos años pagar: la factura de la crueldad que –créeme- es la factura más cara de todas. Cancélala, Magaly. Depón tu soberbia. Apágate un poquito. Ya no te envalentones. No te achores, no guerrees: ya perdiste. Aquiétate. Serénate. Cómete tu cana, mamá. Calladita. Suavecita. Caballera. Toca fondo sin roche. Sin temor al qué dirán. Nada demasiado malo te ha de pasar. Y si una noche, durmiendo en el piso de tu celda, sueñas con Dios pídele que bendiga tu soledad. Antes de lo que nadie se imagina, saldrás libre y tu hijo y tu vieja estarán esperándote con flores en la puerta. Entonces entenderás que fuera de eso, no tienes nada. Y volverás cambiada, renacida, mejorada y seguro que –habiendo vivido todo lo que aún te falta por vivir- escribirás tu best-seller y tendrás más éxito que nunca. Pero esta vez te lo pensarás dos veces antes de volver a esparcir más mentira, más odio y más dolor en este pobre país que ya tiene demasiado.
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Ya no llores, Magaly. Resiste.
Beto Ortiz

domingo, 2 de noviembre de 2008

OH MAGALY - QUE COBARDÍA LA DE BETO







Beto Ortiz fuiste ruin.La carta que tanto pugnabas por entregar a la reyna caída, la corregiste y aumentaste para publicarla por televisión.nada menos.
Ese día que te vi en la avenida Huaylas,ofuzcado y ansioso con tu gorrito rotoso no supuse una tamaña vileza.
Beto has sido cruel,a parte de ruin.Y pienso ahora así sin negar que siempre te he admirado,hasta en tus peores tiempos cuando te acusaban de cometer lo más abominable contra jóvenes y niños.Porque siempre supe distinguir al ser humano con virtudes y errores,con traumas o demonios,de aquel que ejerce su oficio y lo hace admirablemente bien.
Cuando plasmabas oprobios con tinta en esas carillas para esa "estrella que tocó tierra",te olvidaste que fue Magaly quien te ayudó a reinventarte, a la vuelta de tu autoexilio en Estados Unidos.Fue ella la que te dió la cobertura en su programa para que anunciaras tu nuevo proyecto con Miyashiro.
A qué oscuro rincón del alma se fue esa ternura que brotó de tí para escribir un increíble homenaje a Bruno De Olazabal; en dónde recaló esa buena vibra que te hizo extrañar tanto a tu perrita que se perdió en el AA.HH Rodrigo Franco de Surco y que te la devolvió (previo pago) uno de los tantos zambos que pueblan esa zona.
Pero si habías vuelto de los yunaites hecho un hombre de bien,sin rencores,arrepentido de tu vida pasada y de toda tu arrogancia que te imprimió la fama y el jugoso sueldo que por años te pagó tu jefe con apellido de chocolate.
Carajo Beto ,ahora te metes con una mujer que pese a sus grandes defectos no deja de ser una madre luchadora que araña el raiting como puede en la guerra sin cuartel a la que te empuja la televisión comercial.A su manera,Magaly hace los mismo que tu: periodismo televisivo.
Te acepto que en la carta a tu "estimada enemiga" le hubieras hecho ver sus excesos y maldades una por una para que -tras las rejas- haga un esfuerzo de reconversión.Pero no.Te regocijaste que haya caído en la miseria.Elevaste tu voz para divulgar tu deseo que permanezca "en cana" esgrimiendo el falso pretexto del raiting que daría su estadía en una celda.
Nunca pensé que llegaras a esto mi muy admirado Beto.Si casi me caigo de espaldas cuando semanas atrás divulgabas en tu pagina web que te habías fumado unos porros con tu amiga Lippy,sacada de este Valle del Señor por una cruel leucemia.Una infidencia sin parangón que te ubica en el sitial de los canallas.
Pareciera que sufres de una patología síquica que te empuja,de tiempo en tiempo, a una conducta pérfida cuando crece tu fama y recobras poder televisivo.Hazte ver Beto.
MAGALY NO MERECE ESTO,MENOS DE BETO
La Medina está espiando sus culpas en la cárcel por orden de la Justicia peruana.Los que aplauden su prisión son unos cuantos peloteros noctámbulos,otros defensores de la conducta infiel y quienes se sienten identificados o afectados con ellos.Una gran mayoría rechaza la medida por desproporcionada.
Quienes han visitado las cárceles peruanas coinciden en afirmar que es el último lugar en donde les gustaría terminar.Es sintomático llegar a cualquier prisión y percibir desde la puerta de ingreso un olor a desagüe y darnos cuanta de lo insalubre que debe ser permanecer en esas instalaciones.Lo peor viene en el proceso de adaptación con sus acompañantes,que mayormente son mentes criminales de diferente grado de peligrosidad.
Por ello,resulta inhumano mostrar regocijo por la caída en desgracia de otro.Y con mayor razón cuando se transita por el pantanoso camino del periodismo de denuncia.
Beto,como lo dijo Aldo al aire el día que decidiste publicar tu carta,tienes todo el derecho de opinar y vomitar tu envidia contenida por meses por el raiting que acaricias y que a Magaly le sobra.Pero no te asiste la libertad de hacernos conocer una alabanza del acuchillamiento de un ser caido.
Finalmente Beto,ve tú con tu conciencia.Te seguiré leyendo,oyendo y viendo.Seguiré admirando tu prosa increiblemente fascinante.Pero en adelante te tendré en cuarentena en mi alma hasta que no aligeres esas ínfulas de escritor malo que no se amoldan a la nueva figura que pretendes proyectar.
Chau Beto y que siguas durmiendo como bebé hasta las doce del mediodía.

viernes, 24 de octubre de 2008

QUIÉN ES MAGALY MEDINA-Reportaje de Día D

El programa Día D de Nicolás Lucar presentó el domingo 19 de octubre un reportaje biográfico de la periodista Magaly Medina.Visitaron Huacho,su tierra natal,y conversaron con sus amigos más allegados y cómplices de sus días de mataperra.

jueves, 23 de octubre de 2008

EL CASO MAGALY MEDINA -La República


El diario La República sentó su posición en este caso en su editorial del día domingo 19 de octubre de 2008.

LA SENTENCIOSA MAGALY MEDINA


Artículo de opinión publicado por César Hildebrandt en el diario La Primera el 17 de octubre del 2008, a unas cuantas horas de haber sido apresada la periodista Magaly Medina y su productor Ney Guerrero.

viernes, 17 de octubre de 2008

CASO MAGALY .Argumentos Peligrosos



En las últimas horas se ha afirmado que la prensa tiende a “magalizarse”descuidando temas de interés como la lucha contra la corrupción. Así como han aflorado millares de defensores de la popular “Urraca” también se han hecho notar sus detractores y hasta quienes han expresado su más fervoroso odio por la Medina afirmando que es una señora que ha hecho mucho daño, no solo a los juergueros o sacavuelteros sino a los consumidores de su programa quienes estarían siendo “estupidizados” con los contenidos que allí se transmiten..

Partamos por afirmar que todo comunicador debe ser imparcial e intentar analizar los acontecimientos desapasionadamente.

Como se sabe, la verdad absoluta no existe, siempre está supeditada a nuestra percepción del mundo, a nuestra subjetividad o, simplemente, a intereses personales o de grupo.

Pero, vayamos al tema que nos ocupa y que debería merecer un análisis más profundo.
Debemos reconocer, quienes tenemos un mínimo de cultura y visión moderna del mundo, que el periodismo sensacionalista avanza peligrosamente en el mundo tal como lo ha señalado recientemente Mario Vargas Llosa. Magaly Medina es fundadora en nuestros lares y encarna ese tipo de prensa que debe ser regulada pero no por ello merece ser acallada o exterminada.

Si creemos en el sistema democrático, debemos aprender a ser tolerantes con quienes tienen otro tipo de conducta en nuestra sociedad. Magaly ha elevado a límites insospechados la prensa de espectáculo "chicha”, que aparte de informar, entretener y escarbar en sábanas, explota el morbo natural por el chisme que tenemos enraizados los latinos.

Magaly, ha llegado a donde ha llegado, porque tiene una sólida formación periodística. Sabe conducir la curiosidad de su público (mayormente femenino) hasta encandilarlos. Por algo no es la conductora de televisión más vista y la que más poder ostenta actualmente.

Es peligroso afirmar que daña a la gente alimentando su curiosidad y afán de distraerse con basura informativa. No es así. Si analizamos su programa, veremos que es un fragmento de pocos minutos el que dedica al chisme y a lanzar trascendidos o suposiciones, la mayor parte del programa es salpicado con publicidad, entrevistas de actualidad y cobertura de eventos dando cabida a decenas de artistas peruanos.

Primero, debemos reconocer que la prensa de espectáculos toca temas livianos que muchas veces llegan a ser grotescos. Pero no por ello vamos a afirmar que "estupidiza" a la gente ,porque con esa visión, las telenovelas y el futbol mediocre que tenemos en el medio debieran ser extirpados de nuestra sociedad.

Son taras sociales que debemos sobrellevar hasta que nuestro país logre su desarrollo producto de una verdadera revolución educativa.

Segundo, aplaudir bajo el escritorio el encarcelamiento de esta periodista y su productor, implica dejar la ventana abierta para que otros comunicadores sean apresados, acusados de cometer delitos de prensa. Practicamente a Magaly no se le ha privado de su libertad por atentar contra el honor del pelotero sino por no poder demostrar que la versión publicada en su revista era cierta.

Ahora, con más fuerza, se viene hablando de regular a los blog (en donde se difama muchas veces) pero que acarrearía una serie de cortapisas, limitando espacios de discusión e información y, principalmente, poniendo contra la pared a las unidades de investigación, que muchas veces no pueden contrastar su información por la peligrosidad de los temas que tocan. Por ello, debemos tener en claro que precedentes como el que ventilamos solo traerán problemas a los comunicadores, quienes verán sus espacios recortados y controlados cuando se pretenda informar sobre faltas y delitos cometidos por personajes públicos.