sábado, 24 de julio de 2010

San Marcos y el terrorismo mediático


Publicado en el Blog del Tío Juan
19 Junio 2010
Por Juan Gargurevich

De un colega español aprendí la frase que él a su vez había escuchado de un viejo periodista: “Si no hay una buena noticia… ¡inflen el perro, inflen el perro!” que en cristiano quiere decir que exageren lo poco que tengan en la redacción para publicar en la próxima edición.

¿Origen de la frase? Me dijeron que era de Cervantes pero nunca lo averigüé. Pero supe, eso sí, que aquello de “inflar el perro” se practicaba en todo el mundo y no solo en sequía noticiosa sino también en ocasiones en que una nueva de tono menor se convierte en ocasión apetecible para la política.

Y me temo que esto es lo sucede con el promocionado “brote terrorista” en la Universidad de San Marcos donde un pequeño mitin de los cabeza-calientes de siempre ha sido convertido en el retorno de Sendero Luminoso.

Los profesores de San Marcos hemos sufrido desde siempre a los radicales que rondan las facultades de Letras, Ciencias Sociales, Derecho y otras y no se requiere del Servicio de Inteligencia para saber que hace muchos años que rondan por ahí haciendo ruido. Y sabemos también que se trata de pequeños grupos de incidencia insignificante.

No tienen ya la presencia de los años 80. Hubo entonces ocasiones en que irrumpieron en las aulas y expulsaron a profesores acusándolos de “cerdos capitalistas” y también los vimos alguna vez en pequeñas marchas de encapuchados llamando a la subversión, como si desde la pequeña Facultad de Ciencias Sociales se pudiera incendiar la pradera. Hace mucho de esto, más de 25 años, y solo son un mal recuerdo de los muchos de San Marcos.

Pero el periodismo que “infla el perro” está aprovechando del alboroto mediático creado alrededor de la salida de la cárcel de Lori Berendson y prolongándolo. Fue el periodismo el que reveló su paradero y promovió las protestas de los vecinos. Luego los mismos diarios y noticieros comenzaron a sacar la cuenta de los sentenciados que cumpliendo su condena han sido liberados a punto de obtener la libertad y ahora resulta que Lima está a punto de ser inundada por poco menos que un ejército de terroristas. San Marcos, sacudida en la actualidad por una ardorosa batalla interna, es la primera víctima.

¿Quién gana con esta ola de terrorismo mediático? Alguien, con seguridad, que cree que así obtendrá réditos políticos que podrían rendir frutos en las próximas batallas electorales que tenemos a la vuelta de la esquina.

Flaco favor está haciendo a nuestra democracia ese periodismo que exagera tanto pues todo conduce a la promoción del autoritarismo de derecha.

lunes, 19 de julio de 2010

Unidad de Investigación de La República: 20 años de trayectoria

La República
07 de marzo de 2010
Por Carlos Castro

En febrero de 1990, cinco meses antes de que Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos se instalaran en el poder, se fundó la Unidad de Investigación de La República a iniciativa de Ángel Páez y con el respaldo de Gustavo Mohme Llona. Una decisión premonitoria frente a lo que se conocería después: la corrupción y los crímenes del fujimontesinismo. La fundación de la UI ocurrió en una época en la que el Perú era atravesado por dos lacras, la violencia terrorista y la corrupción. Esta semana, en un acto sencillo, con presencia de nuestro director, de los miembros de la UI y editores, recordamos sus 20 años.

La UI es hoy uno de los equipos periodísticos de mayor reconocimiento en su campo, dentro y fuera del país. La CVR en su informe resalta el papel de la UI de La República y de la prensa independiente. Un núcleo en el que también estuvieron las revistas Caretas y SÍ, y que reveló cómo el narcotráfico y los traficantes de armas se infiltraron en el régimen de AFF y corrompieron a los militares y a las instituciones. Todo ello organizado desde el SIN de Montesinos con la venia de Fujimori.

El expediente que sirvió para extraditar y procesar a Alberto Fujimori se sustenta en gran parte en las investigaciones que desarrolló este diario y su unidad. Gustavo Mohme Llona, director-fundador de La República, fue el primer periodista en denunciar en su columna, en noviembre de 1991, cuatro días después del hecho, que la matanza de Barrios Altos había sido ejecutada por un escuadrón de la muerte. Las investigaciones de Páez y de Edmundo Cruz y de los periodistas de la UI y otras áreas del diario confirmaron después la aseveración de nuestro desaparecido director. Este diario fue el primero también en denunciar, dos días después del hecho, el secuestro de un profesor y de nueve estudiantes de La Cantuta.

Pero la UI señaló además que las matanzas de Barrios Altos, La Cantuta y otras habían sido ejecutadas por el grupo paramilitar Colina, armado y protegido por AFF y Montesinos.

La historia de la UI tiene otros hitos. Reveló en los 90 la verdadera identidad del narcotraficante más poderoso de la época, Demetrio Chávez Peñaherrera, “Vaticano”, quien en represalia asesinó a Adolfo Isuiza, crimen por el cual nunca ha sido juzgado.

Fue la UI la que destapó la corrupción en la compra de los aviones de guerra MIG-29 y Sukhoi-25 a Bielorrusia, el único caso en el que un presidente, Alberto Fujimori, aceptó por escrito que su asesor, Vladimiro Montesinos, cobró una coima. Fue la UI la que reveló la compra de las líneas editoriales de los canales 4 y 2 y nuestro diario –entonces ya bajo la conducción de Gustavo Mohme Seminario– publicó los contratos con los cuales Montesinos se comprometía a pagar los millones de dólares a los Crousillat y Winters. Otras investigaciones importantes fueron la participación y el financiamiento del SIN en la campaña reeleccionista de Fujimori y que se graficó con los “vladipolos”, el espionaje telefónico, la compra de la prensa chicha, la compra de los congresistas tránsfugas, el destape de la falsa operación “Siberia”, el pago de la coima de US$ 16 millones de dólares de Fujimori a Montesinos, la operación “Diablo”, montada por una empresa privada de seguridad (Forza) con la complicidad de marinos que después aparecieron involucrados en los “petroaudios”.

El espacio es corto. Solo quisiera agregar que el régimen fujimorista, en un acto de cobardía, lanzó en respuesta una campaña de difamación e intentó acabar con las vidas de Mohme Llona, Páez y Cruz. A ellos, a los periodistas que pasaron por la UI y a los que continúan va nuestro homenaje.

miércoles, 7 de julio de 2010

Operación silencio

Extraído de La República

13 de junio de 2010

Corren tiempos difíciles para la libertad de prensa en la región, pero sobre todo para aquellos que defienden su derecho a informar en los países del llamado “eje chavista” (Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua). Allí cada vez hay menos espacio para expresarse con libertad.

Por Raúl Mendoza

“Ese medio de comunicación está cometiendo traición a la patria” puede decir con su voz engolada el presidente venezolano Hugo Chávez en cualquier programa del “Aló, Presidente” refiriéndose a un canal de TV, una radio o una publicación impresa solo porque fueron críticos de su gobierno. Con seguridad ese medio será víctima de represalias, porque Chávez es la cabeza de un proyecto autoritario que solo en el 2009 ha acumulado 246 violaciones a la libertad de expresión y, por si fuera poco, ha extendido su influencia nefasta a Bolivia, Ecuador y Nicaragua, donde también está pasando lo mismo.

El líder del socialismo del siglo XXI ha avanzado por etapas en el proyecto más autoritario de la región y podría decirse que ha establecido una suerte de ‘manual’ para hostigar, atacar, cerrar o controlar medios. En un inicio remarcaba en su discurso que los periodistas eran ‘el enemigo’, luego auspició grupos que atacaban a los reporteros o las sedes de los medios de comunciación, después promovió leyes incompatibles con la libertad de expresión y ahora, con esas normas, pone a las empresas de comunicación contra la pared a cada rato. Los presidentes amigos le copian el modelo, las formas y los objetivos: controlar la información, eludir las críticas y denuncias.

Llaneros en la lucha

“En mi país se plantea la falsa disyuntiva de que quien no está con el chavismo está contra él”, explica Carlos Correa, director ejecutivo de Espacio Público, una organización de defensa de la información y los derechos humanos en Venezuela, para describir la situación. Para él, Chávez busca la polarización porque de ella saca dividendos. “En Venezuela todavía hay canales de expresión y puedes plantear tu descontento, pero nadie te asegura que no habrá represalias”, señala. No están en el nivel de Cuba, pero cada vez se cierran más los espacios.

Entre las normas dadas por el gobierno que Espacio Público considera más atentatorias contra la libertad de expresión está la ‘ley de responsabilidad social’ que no solo sanciona a una persona que da declaraciones sino al periodista que hizo el reporte y al medio de comunicación que las hizo públicas. “Eso se está aplicando a Globovisión. Le abren proceso administrativo y lo suspenden por 72 horas. El canal ha acumulado cinco de estas sanciones”, dice Correa.

¿Qué se busca con estas medidas? La autocensura. Como cerrar una televisora privada y opositora es todavía difícil de lograr -en parte porque hay una gran movilización social opositora–, el chavismo genera un ambiente donde los medios se sienten siempre inseguros. “El año pasado, por ejemplo, se anunció el cierre de 250 radioemisoras por el vencimiento de sus licencias y se cerraron 32 de ellas. El efecto fue que muchas de las estaciones en peligro ahora lo piensan dos veces antes de difundir una información crítica”, cuenta Correa. Con ello se afecta el derecho de la gente a tener información y a contrastarla. A pesar de ello, entre los logros de la sociedad organizada en Venezuela está. 1) el fortalecimiento de los gremios periodísticos y sindicatos; 2) la denuncia constante de abusos ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos; y 3) el apoyo a propuestas informativas opositoras como Radio Caracas TV: el chavismo los obligó a irse al cable y allí se convirtieron en el canal con más audiencia. Pero la lucha continúa, solo en el 2009 hubo 146 agresiones a periodistas y 77 a medios de comunicación.

Amigo centroamericano

En una reciente visita al Perú, Julio Icaza, del Movimiento por Nicaragua, señaló: “En un grupo de países de la región hay claras tendencias de presión y violencia contra la libertad de prensa”, refiriéndose a Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, y Argentina en menor medida. “En nuestro caso se repiten modalidades ya vistas en Venezuela como el chantaje a través de las concesiones de frecuencias radioeléctricas, el acoso tributario contra las empresas de comunicación, o la utilización de ‘pandillas’ que atacan a la prensa. Daniel Ortega gobierna despóticamente, maneja los asuntos públicos como si se tratara de su hacienda”.

Desde que asumió el poder en 2007 Ortega no ha dado conferencias de prensa y sus funcionarios no dan entrevistas a medios opositores. Su agenda, manejada por su esposa, Rosario Murillo, es un misterio. Su salud –según Reporteros sin Fronteras– es “secreto de Estado”. El periodista Carlos Fernando Chamorro –que en los 80 fue director del diario sandinista Barricada– fue denunciado judicialmente. Lo acusaron de lavado de dinero tras publicar una denuncia sobre tráfico de influencias en el gobierno. Otro periodista, Francisco Chamorro, director del Nuevo diario, fue acusado de fascista. Y Jaime Chamorro, director de La Prensa, también fue denunciado tras publicar una noticia. Así hay decenas de casos.

María José Zamora, también integrante del Movimiento por Nicaragua, señala que Ortega cada vez más se acerca al gobernante autócrata que era en los 80, cuando había un control absoluto de la información. “Hay por ejemplo un alto nivel de secretismo en las acciones y decisiones de Ortega”, precisa. En ese sentido el presidente nicaraguense no ha rendido cuentas sobre la cooperación venezolana en su país. “Con ese dinero ha comprado dos canales de televisión, el 4 y el 8”, complementa Julio Icaza. Al resto –cinco canales– los mediatiza con amenazas.

Desde que Ortega está en el poder, la sociedad nicaragüense se ha polarizado. Una situación no vista desde fines de los setenta, cuando el país estaba enfrascado en una guerra civil. Ahora el gobierno lucha contra el “imperio de los medios”. ¿Suena conocido?

Bolivia: Proceso con matices

Ramiro Orías, de la Red de Participación y Justicia de Bolivia, considera que su país está viviendo con Evo Morales un proceso de cambio político, social y económico importante, pero esto se ha desarrollado paralelamente al deterioro de la libertad de expresión. “Solo en los últimos 24 meses se han registrado, según el Observatorio Nacional de Medios de Bolivia, 350 actos de agresión física o psicológica a los periodistas en sus labores de cobertura”, explica. En la mayoría de casos se trata de ataques en turba, lo que convierte a las denuncias en mero trámite. Las instituciones encargadas no hacen nada para esclarecerlas. Más que leyes, aquí el mayor problema es la violencia contra el mensajero de noticias.

Y es que, como en Venezuela, Evo Morales ha declarado a la prensa “el principal enemigo del gobierno” (algo parecido dice Correa en Ecuador, además de otros adjetivos). “De todas las denuncias que se han hechos en los últimos dos años, solo el 15% ha llegado a nivel judicial y de esos solo dos casos han sido esclarecidos”, dice Orías. Según el experto, Bolivia tiene una nueva Constitución donde la libertad de expresión está razonablemente protegida, pero hay una gran contradicción con las prácticas autoritarias del gobierno.

Epílogo

Hay coincidencias entre los expertos consultados para esta nota: los sistemas democráticos están siendo debilitados más allá del signo ideológico. “A cualquier presidente, ya sea de izquierda o derecha, le gusta o le conviene un medio complaciente”, señala el venezolano Carlos Correa. Sin embargo, en los países citados, el Estado –como dijo un gremio de periodistas– “es una aplanadora que avanza por etapas contra los medios”. Ahí todavía aguardan varias batallas. Otro punto de coincidencia es que las violaciones a la libertad de expresión deben ser combatidas siempre porque no solo atañen a los medios de comunicación y a los periodistas, sino a toda la sociedad. “La libertad de expresión y el acceso a la información pública son derechos de toda la colectividad”, dice Ramiro Orías. Sin ellas la democracia no puede concretarse.

Cifras
Prensa y periodistas bajo la lupa:
• 138 ataques contra periodistas se registraron en Venezuela entre enero y abril. El 2004 fue el año con mayor número de ataques: 305.
• 350 agresiones a periodistas por parte de turbas se han registrado en Bolivia en los últimos 24 meses, según el Observatorio Nacional de Medios.
• 41 ataques contra la prensa se han registrado en Ecuador en lo que va del 2010, según información de Fundamedios.
Monopolio y prensa

Además de los proyectos autoritarios en nuestra región, hay también una tendencia a la concentración de la propiedad de los medios de comunicación en manos privadas, algo que entraña peligros para la pluralidad. El periodista Gustavo Gorriti, investigador del Instituto de Defensa Legal (IDL), precisa que se trata de un problema no solo regional sino mundial, que ha influido en la crisis actual de los medios. Como ejemplo cercano señala la participación del grupo Planeta como accionista mayoritario de El Tiempo, propietario a su vez de la revista Cambio, en Colombia. “Planeta redujo a su mínima expresión la revista –caracterizada antes por sus acuciosas investigaciones periodísticas– porque le interesaba tener buenas relaciones con el gobierno y lograr licencias para operar cadenas televisivas. Si para eso hay que sacrificar un medio o variar sus contenidos por otros más ligeros, lo hacen. Porque eso les permite ganar plata”. Para Gorriti, esta situación, que se repite en todo el mundo, trae como resultado la banalización de la información, y el empobrecimiento del debate público y de la democracia.

Había una vez una prensa peruana

Junio 14th, 2010
Author: Rocío Silva Santisteban
Extraído del blog KolumnaOcupa
                       Prensa y tetas por Alvaro Portales.

Durante lo que la CVR llamó el “conflicto armado interno” los periodistas peruanos se las jugaban por una primicia. Periódicos como El Observador o La República, o incluso Expreso y por supuesto Caretas, estrenaban reciente libertad de prensa y reporteros que aprendieron en la cancha a sobrellevar el miedo para andar en camionetas pick up por los cerros secos de los Andes ayacuchanos en busca de la verdad de la noticia. Ahí acechaban senderistas y fuerzas armadas, pero los jóvenes periodistas, incluso de semanarios políticos como Amauta o El diario de Marka (pre-PCP SL), o de estaciones de televisión a la vanguardia como lo fue la primera generación de Canal 9, lograban no solo primicias, imágenes intensas, sino también involucrarse emocional y racionalmente con sus objetos de reporterismo. Eso fue lo que llevó a Eduardo de la Piniella o a Willi Retto o a Jorge Luis Mendívil a traspasar las órdenes de inamovilidad y de cerrazón de la información del Comando Político Militar a las órdenes de Clemente Noel y aventurarse por las serranías de Uchuraccay.

Por esa fecha o un poco antes el Diario de Marka tenía uno de los mejores suplementos culturales que ha dado este país, El Caballo Rojo, que por ese entonces lo dirigía el poeta, ahora recientemente laureado con el premio Pablo Neruda, Antonio Cisneros. En El Caballo Rojo no sólo se escribían las mejores críticas culturales de literatura y de cine –Rosalba Oxanbadarat era una de las recordadas redactoras–, sino también incluía mucha información al día de las actividades culturales en toda América Latina, y no necesariamente eran repeticiones de cables, sino de colaboradores in situ. Recuerdo que yo, religiosamente, los domingos me mandaba con una caminata de diez cuadras desde mi casa hasta el otrora cine Canout, para comprar, en el kiosco de al lado, el suplemento. Y muchos de literatura de San Marcos, en ese entonces, hacían lo propio para conseguir el ansiado diario y leer la columna “El bostezo del lagarto”. En El Observador se reunía también un grupo excelente de jóvenes reporteros culturales, sobre todo de cine, y sus reseñas marcaban la pauta para poder lanzarnos a los ciclos de cine del Antonio Raimondi. Algunos años después, tras la caída de El Caballo Rojo o los suplementos de Página Libre o de El Mundo, uno que surgió contra todo pronóstico fue el Suplemento de Artes y Letras de Expreso, dirigido en ese entonces por un tímido e intelectual Umberto Jara.

Hoy todo ha cambiado. No hay suplementos culturales con ese nombre en los periódicos peruanos, ni desde una perspectiva tradicional, ni desde una perspectiva antropológica del término. Digamos que El Dominical de El Comercio podría llamarse así, pero no sé por qué extraño motivo, desde hace 20 años no termina de despegar. En nuestro diario y en otros hay suplementos dominicales, pero no necesariamente se dedican a fomentar específicamente la creatividad o los productos culturales, aunque claro que siempre le dedican algunas páginas (al fondo hay sitio). Por otro lado, la prensa en general se ha vuelto perezosa, inverosímil, asmática, fatigada, olvidadiza, repetitiva y, sobre todo, obtusa y muchas veces no reconfirman la fuente, ni cruzan la información, o simplemente la lanzan como El Comercio lanzó la captura de Crousillat y no pasó nada. Los reporteros no se elevan frente al peligro, sino que lo provocan, azuzan a la ciudadanía y hasta le meten lapos si lo requiere el lente de su camarógrafo. Me pregunto: ¿qué pasó desde ese entonces hasta ahora para que periodistas, reporteros y gráficos hayan olvidado por completo o ignoren a sus pares de antaño como Eduardo de la Piniella, Willi Retto o Jorge Luis Mendívil?

Esta kolumna ha sido publicada en La República el domingo 13 de junio.

lunes, 5 de julio de 2010

Los petroaudios y la prensa

La República
Dom, 30/11/2008

El Instituto Prensa y Sociedad realizó el último miércoles un debate sobre la prensa y los ‘petroaudios’. Las intervenciones giraron sobre la pertinencia o no de usarlos para la investigación periodística al haber sido obtenidos ilegalmente. Si bien hubo opiniones encontradas, la posición mayoritaria señaló que dar a conocer el tema en los medios se justificaba porque con ello se destapó un caso de corrupción gubernamental.
Por Raúl Mendoza

Si esta denuncia no amerita publicarse, entonces no sé qué lo amerite”, dijo Gustavo Gorriti, el último miércoles en el debate sobre los “petroaudios” en el local del Instituto de Prensa y Sociedad. Con ello respondía a intervenciones previas que ponían en duda el peso de la denuncia sobre la ilegal adjudicación de lotes petroleros. También dijo para los puristas: “Si dicen que el chuponeo se debe investigar, que se investigue. ¿Por qué no se investiga? Pero eso no debe servir para paralizar la denuncia”.

En el mismo sentido, Augusto Álvarez Rodrich, ex director de Perú.21, dejó esa misma noche otra frase para la platea. “Este debate me deja un poco triste, me da una sensación pesimista. El gobierno tiene muchos amigos en la prensa y cada vez quiere tener más”. Los presentes aplaudieron. Para él los “petroaudios” sí destaparon una corrupción extendida en los entes estatales, pero algunos periodistas le quitan importancia al tema por su cercanía con el gobierno o porque los audios no llegaron a sus manos.

A estas alturas, el escándalo de los “petroaudios” ha costado la caída de un gabinete, la cárcel de sus principales implicados, la investigación de funcionarios públicos, el despido de los periodistas que denunciaron el caso y ha tocado incluso a Palacio de Gobierno. ¿Puede haber dudas sobre el valor de la denuncia hecha en este caso? No. Sin embargo, se ha abierto una discusión en la prensa: aceptar o no pruebas obtenidas ilegalmente –‘chuponeadas’ por terceros– para impulsar investigaciones periodísticas.

Para algunos el caso es una bomba y para otros solo un bluff sobredimensionado.

Dilema ético

Después de que Cuarto Poder hizo públicos los audios, la mayoría de medios siguió el tema e incluso aportaron material inédito. Poco después se conoció que El Comercio tenía la información hacía muchos meses, pero no la publicó hasta que el caso estalló en TV. Juan Paredes Castro, editor de política del diario, explicó el miércoles que tras el cambio de director, la Unidad de Investigación presentó el material a los nuevos directivos y estos indagaron sobre la fuente de donde provenían.

“Pablo O’Brien, investigador encargado del caso, se negó a proporcionar la fuente”, precisó Paredes. Entonces se evitó la publicación. Solo lo hicieron cuando ya otros se habían adelantado. Paredes Castro también respondió una interrogante que dudaba de la posición principista de El Comercio. Se decía que el diario no había querido hacer público el caso para “no poner en peligro la gobernabilidad”. “Yo participé en las reuniones. No me consta que la dirección hubiera afirmado eso”. El editor de política hizo constar también que en estos meses su diario ha publicado artículos sobre el avance de la investigación, de manera paralela a su exigencia de perseguir a los chuponeadores.

¿Por qué razones publicaron otros medios? Gustavo Mohme, director de La República, respondió que el contenido de los audios era de interés público y su difusión beneficiosa para la sociedad. “Se desconocía el nivel de injerencia de Rómulo León en las instituciones estatales y el alcance de sus actividades. Había indicios razonables de actos irregulares y eso debía difundirse”, señaló. Esa posición también es la que defienden Laura Puertas, Gustavo Gorriti o Augusto Álvarez Rodrich.

Mohme explicó que hace un año La República también denunció el seguimiento y ‘chuponeo’ al padre Marco Arana, conocido por su permanente actividad en defensa de los derechos de las comunidades ante la actividad minera en Cajamarca, pero pocos hicieron eco de la denuncia. “En el reciente caso de los ‘petroaudios’, también hemos ido por esa línea y hubo notas de la Unidad de Investigación sobre el tema. Pero esa investigación no se ha concluido”, dijo.

La otra orilla

A contracorriente de estas posiciones, Mirko Lauer, flamante presidente de Ipys, no cree que el caso haya nacido de una investigación periodística. “En este caso la unidad de investigación fue la empresa de seguridad que realizó el chuponeo”, dijo. La denuncia para él ha sido un fracaso: “Miren la cantidad de tiempo invertido en Rómulo León y Alberto Químper. La corrupción hallada ha sido de un tamaño y lo publicado es más grande. Hoy el caso de Rómulo León se circunscribe a tráfico de influencias”.

Lauer llamó la atención porque se ha actuado apresuradamente acusando a personas que nada tienen que ver con actos ilícitos. Puso como ejemplo a José Ignacio López Soria –director de la Organización de Estados Iberoamericanos, grabado en una conversación con Rómulo León– quien estaría en condiciones de demandar a algunos medios por difamación.

Para Marco Zileri, director de la revista Caretas, el caso sí fue una gran primicia lograda por el programa Cuarto Poder, pero hasta el momento no ve a nadie más que a los primeros implicados –Rómulo León, Alberto Químper y otros más– envueltos en actos irregulares. “Yo conversé con Daniel Saba y César Gutiérrez, directivos de Perupetro y Petroperú, y me sorprendió la solidez de sus respuestas, la coherencia de ambos al explicar los procesos de subasta”, dijo.

También dijo que no ve nada que comprometa a un ministro realmente. Sobre esta idea precisó: “Que los ministros vayan a visitar a Canaán a su hotel 10 o 20 veces no significa nada. ¿Dónde está el delito? Por eso todos están libres”. Conclusión: para él el caso también es más pequeño de lo que parece.

Epílogo

Sin embargo, la investigación todavía tiene mucho por delante. Esta semana el secretario de Palacio de Gobierno, Luis Nava, y la secretaria del presidente de la República, Mirtha Cunza, debieron acudir ante la Comisión Investigadora de los “petroaudios” del Congreso por sus vinculaciones con el caso. ¿Puede un asunto que involucra a funcionarios tan importantes, ser solo un ‘casito’? Este puede ser, además, el principio para que cualquier acto similar sea detenido al menor indicio. Algo que sí sorprende es que hoy los fujimoristas tengan presencia interrogando a los citados al Parlamento. Nadie puede soportar a Carlos Raffo, el escudero de Alberto Fujimori, pegándola de moralizador.

“En Perú hay algunas situaciones que afectan la labor de la prensa”

23 de mayo de 2010La República
Por César Romero Calle.


Entrevista/Gonzalo Marroquín. Vicepresidente de la SIP y director del diario Prensa Libre, Guatemala. Advierte del peligro que la libertad de prensa sufra un retroceso en Latinoamérica por culpa de gobiernos y políticos autoritarios y déspotas.

¿Cuál es el objetivo de esta misión de la SIP en el Perú?

Conocer la situación de la libertad de prensa, ver algunos casos particulares y tener contacto con las autoridades para plantearles algunas inquietudes de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

¿Qué amenazas encuentran en el Perú?

Las autoridades muestran una disposición a respetar la libertad de prensa e información, pero hay algunas situaciones coyunturales que están afectando el libre ejercicio del periodismo. Aunque desde el punto de vista legal y democrático, el Perú está mejor que muchos países de la región.

¿Qué situaciones?

La impunidad en el asesinato contra periodistas, que no se manipule el usufructo de frecuencias radio eléctricas según la línea editorial del medio y la persecución judicial de periodistas.

¿Cómo encuentran el caso de Alberto Rivera?

Para nosotros se ha convertido en un caso emblemático. Estamos trabajando para que el caso no quede enmarcado dentro de la impunidad. El primer paso fue bastante satisfactorio, hubo condenas para los autores materiales. Falta que se concluya con el castigo para los autores intelectuales. Hemos visto irregularidades en el juicio al ex alcalde Luis Valdez. Esperamos que se revierta el fallo y que se haga un nuevo juicio imparcial.

¿La violencia afecta al periodismo en Latinoamérica?

Latinoamérica está muy golpeada por la violencia contra periodistas. Es preocupante y por eso tenemos una campaña contra la impunidad de los asesinatos. En la medida que los Estados aclaren los ataques y castiguen a los responsables habrá menos asesinatos.

En México, y se sospecha que también en el Perú, los asesinatos vienen del narcotráfico. ¿Es así en toda la región?.

En México y Colombia los asesinatos están vinculados al narcotráfico o al crimen organizado. En otros países son grupos paramilitares y se han multiplicado los atentados a periodistas del interior que denuncian corrupción de autoridades locales influyentes, prepotentes e intolerantes.

¿Se utiliza el aparato judicial para acallar a los periodistas?

Es un sistema que dentro de las democracias lamentablemente se está utilizando.

Esto sucede pese a que la democracia parece consolidarse.

Es triste que las democracias no promuevan la libertad de expresión. La mayoría de políticos cuando están en campaña dicen que respetarán la prensa, pero cuando llegan al poder cambian totalmente. La epidermis de nuestros políticos es muy sensible.

¿Qué pueden hacer la prensa y la comunidad?

Tomar conciencia de que cuando hablamos de libertad de prensa o expresión no estamos hablando únicamente del derecho de los periodistas, estamos hablando del derecho de toda la sociedad a trasladar información y a recibir información y a expresarnos libremente.

En este panorama, ¿cómo ve el futuro de la libertad de prensa?

Es preocupante. Creo que podríamos empeorar, por eso hay que fomentar una unión entre periodistas y sociedad civil, para que no sea una la voz de alarma que se levante, sino de toda la sociedad. Si no logramos una lucha conjunta habrá un deterioro de la libertad de prensa muy acelerado en la región.

¿Cómo influye la cercanía de un medio al poder?

Si el medio cae en la tentación de ser parte del poder, este lo va a afectar, por eso lo mejor es tener una distancia prudencial del poder que nos permita a ambos comprender que somos instituciones del Estado que no debemos convivir juntas, pero que debemos existir juntas.

“Nos preocupan las leyes que limitan a la prensa”

En este momento cuál es la principal preocupación de la SIP.

Además de los asesinatos de periodistas, la legislación en materia restrictiva. Se había manejado la idea de que la mejor ley de prensa es aquella que no se escribe, pero en EEUU ya se empieza a hablar de leyes de prensa que en realidad son leyes para controlar a la prensa. Una tendencia que hemos visto muy replicada en el hemisferio sur y que podría trasladarse a otros países.

Al término de su visita emiten un informe. ¿Este es vinculante?

Nuestras resoluciones no son vinculantes porque no somos parte de los estados y los gobiernos. Lo que hacemos es hacerlos públicos. En el Perú, por ejemplo, vamos a tener un intercambio con el organismo legislativo para proponerles algunas iniciativas que consideramos que podrían contribuir a mejorar los procesos judiciales.

De la SIP se dice que es un gremio de defensa de los dueños de medios.

Se nos dice de todo en algunos países. La SIP se forma por medios, pero nuestro objetivo es defender la libertad de prensa. El caso de Alberto Rivera, él no era miembro de la SIP. La voz de Bagua no se la conoce en la SIP, pero nosotros hacemos gestiones para que se respete su derecho a transmitir información. La SIP es una institución que defiende principios y valores, no defiende a sus asociados.

miércoles, 23 de junio de 2010

Volver a empezar

11 de Junio 2010
El Espectador de colombia

Por: Danilo Arbilla

Lima. En su entrega de la semana pasada (9/6/10), la prestigiosa revista brasileña Veja dedica su entrevista de apertura al joven economista turco del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), Daron Acemoglu, quien sostiene que la tecnología y la educación son fundamentales para el crecimiento económico, pero advierte que sin instituciones saludables ningún país puede conseguir la mejor tecnología ni la mejor educación.

Estima también el economista del MIT que la prensa es central - básica- para la democracia y que por eso – dice- es tan atacada (por los enemigos de la democracia), y se pregunta: "¿quién va a impedir al gobernante de ejercer el poder de modo arbitrario, de beneficiar a su primo o a su cuñado o silenciar a su rival?". "La única fuerza capaz de hacer eso- concluye- es la sociedad, la que solo podrá saber lo que pasa por la prensa".

Todo ello es cierto, pero no muy novedoso dirá el lector. Sin embargo, no resulta ocioso repetirlo. El periodista venezolano Rafael Poleo, perseguido político del régimen chavista, encabeza sus columnas semanales que escribe desde el exilio con esta certera máxima de André Gide: "Todas las cosas son ya dichas; pero como nadie escucha, hay que volver a empezar siempre". Y parece que así son las cosas. Hace tres semanas, el presidente peruano Alan García me hablaba de los "malos modales "de sus colegas de los continentes que impedían el ingreso de Honduras y Porfirio Lobo a la OEA mientras pugnaban por el ingreso a la organización de Cuba y de los Castro, a despecho de la Carta Democrática que se dice que la rige.

Pese a la sensatez de su visión, la lógica de sus argumentos y de ser el dueño casa, igual Alan García no logro que la Asamblea de la OEA celebrada en Lima retomara aunque sea en ese tema los buenos modales. El caso Honduras pasó a estudio de una comisión de "alto nivel", porque los miembros de la organización necesitan "mayor información” sobre la situación de Honduras. Ciertamente que las coincidencias entre el discurso –informe del Secretario General José Miguel Insulza, su propia gestión y objetivos y buena parte de los principios de la Carta Democrática Interamericana y la realidad imperante a nivel continental, son mera casualidades.

Por ejemplo, al mismo tiempo que el canciller venezolano votaba respetar la Carta Democrática y los Derechos Humanos, Hugo Chávez ponía en marcha el Cesna (Centro de Estudio Situacional de la Nación), un poderoso organismo para censurar la información y controlar los medios de comunicación. El Cesna, "reserva” para el Poder Ejecutivo (Chávez), "la recolección, clasificación y divulgación de (todos) aquellos asuntos"…"concernientes a la seguridad de la Nación". ."El Estado". "la sociedad...”...la defensa...” y que a criterio de (Chávez) tengan que ver con "el interés nacional" y "la satisfacción de los intereses y objetivos nacionales" "en los ámbitos económicos, social, político, cultural, geográfico, ambiental y militar". Todo con la suficiente ambigüedad para que no escape nada y sin ningún tipo de control. Algo similar solo en la época de la Alemania Nazi y de la Unión Soviética o actualmente en la Cuba de los Castro.

No se sabe si los cancilleres de la OEA han nombrado alguna comisión para contar con "mayor información" sobre si esta iniciativa de Chávez "encaja” en el menú democrático vigente. Es que hoy el principal problema no es que la gente no quiere escuchar, si no que cada vez son más los que quieren dictar lo que la gente puede ver, leer y escuchar.

Danilo Arbilla

lunes, 7 de junio de 2010

Siguen amenazas a la libertad de prensa en la región

EDITORIAL

El Comercio

Domingo 30 de Mayo del 2010

En Argentina continúa el acoso sistemático y escandaloso contra el grupo Clarín —un conglomerado de medios independientes— por parte del gobierno peronista de Cristina Fernández de Kirchner, al punto que ha dado lugar a pronunciamientos de organizaciones internacionales.

Los abusos son varios. Van desde el azuzamiento de grupos de adeptos, al mejor estilo de las brigadas chavistas, para que protesten contra los periodistas, hasta la controvertida Ley de Medios Audiovisuales que, bajo el pretexto de democratizar el acceso a la información, solo busca amedrentar a los medios privados y estatizar las transmisiones, con lo cual se controla los contenidos. Aparte de ello, es imposible olvidar la violenta intervención en el local del diario “Clarín” por parte de la Administración Federal de Ingresos Públicos (la Sunat argentina), lo que luego se atribuyó a un error.

Lo último en esta escalada de maltratos ha sido el manoseo de asuntos privados de la familia dueña de “Clarín”, con métodos propios de una dictadura. Mientras la presidenta denuncia que dicho diario publica mentiras y fue beneficiado por la dictadura militar, la sospechosa administración de justicia monta una operación violenta y vejatoria para obligar a los hijos adoptivos de la propietaria, Ernestina Herrera de Noble, a someterse a exámenes de ADN para determinar si los padres biológicos pertenecían al grupo de desaparecidos en la dictadura argentina.

Lo peor es que nadie garantiza la autonomía de los organismos estatales que harían las pruebas exigidas, con lo que se mantiene una espada de Damocles de amedrentamiento judicial sobre el diario, algo totalmente contrario a los usos democráticos respetuosos de la independencia de los medios de comunicación. ¿Hasta dónde llegará la inquina de un régimen populista que conculca de un modo tan grosero la libertad de expresión?

Al parecer los Kirchner están copiando los métodos de su aliado Hugo Chávez, propulsor del ALBA, quien se niega a reabrir el canal opositor Radio Caracas Televisión (RCTV), que lleva tres años cerrado por una medida absolutamente abusiva, arbitraria y revanchista del régimen autocrático que repudia la crítica y el pluralismo. Lo mismo hacen los gobiernos de Ecuador y Bolivia, que maquinan maniobras deleznables para mediatizar la libertad de expresión y sojuzgar a los medios independientes que fiscalizan el quehacer público y critican sus errores.

En el caso de Venezuela, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha pedido a Chávez autorizar la reapertura de RCTV, como una muestra de voluntad política considerando que Venezuela se encuentra en una contienda electoral parlamentaria “en la que el público necesita acceder a información plural y diversa”.

Pero hasta el momento no ha habido respuesta formal. Por el contrario, se ha procedido a prohibir también la señal de cable internacional de la emisora, usando para ello órganos gubernamentales y judiciales controlados por un régimen cuya careta democrática es solo eso, una pantomima, de lo que debe tomar nota la comunidad internacional.

Aparte de ello, se han cerrado radioemisoras y se utiliza el sabotaje económico contra medios críticos al Gobierno, solo por disentir de la comparsa oficialista e informar la realidad de un país que, a pesar de contar con ingentes recursos económicos provenientes del petróleo, se hunde en inflación, baja del PBI e incremento de la pobreza.

Estamos advertidos. Los regímenes de Chávez y de los Kirchner muestran cada vez con menor empacho su entraña autoritaria y su intolerancia para quienes discrepan con sus ideas y denuncian la corrupción de sus gobiernos, por lo que deben ser denunciados en todos los foros y organismos internacionales. Esto constituye una prueba de fuego para el reelecto secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, que tiene que aplicar la Carta Democrática de la entidad para sancionar a los regímenes que dicen ser democráticos pero conculcan la libertad de expresión de modo tan grosero y vergonzoso.

miércoles, 26 de mayo de 2010

No son (solo) cosas de abogados

Dom, 25/04/2010
La República
Jorge Bruce

Cual espesa nube volcánica del Eyjafjallajökull, la sombra del arzobispado se cierne sobre la autonomía de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Soy ex alumno y actual profesor de la misma. Por eso le hago caso a mi reacción afectiva e instintiva de preocupación por el reciente fallo del Tribunal Constitucional. Esto no es (solo) asunto de abogados. La disputa por la herencia de Riva Agüero es el instrumento legal de penetración en un ámbito que el cardenal anhela dominar.

La PUCP es la universidad más influyente del país por décadas de excelencia en la formación, tanto académica como humana, de sus alumnos. Esto significa un espíritu de debate, tolerancia a las ideas ajenas, respeto por los derechos humanos, combate al autoritarismo y la corrupción, exigencia ética, como lo demuestra su reciente posición pública respecto del plagio mediante internet, en contra de la increíble posición del Consejo de Asuntos Contenciosos Universitarios (CODACUN), que lo califica como “comportamiento natural de los estudiantes”. Por si esto fuera poco, Salomón Lerner, cuando era rector de nuestra universidad, presidió la CVR, esa tenaz defensora de una “cojudez” histórica.

Este es el legado que convierte a la PUCP en una presa irresistible para la ideología autoritaria y oscurantista del Opus Dei. No es que la universidad haya formado únicamente profesionales cercanos a la izquierda, que los hay y de los más destacados. También han salido de sus aulas derechistas del más alto nivel. Es precisamente esa pluralidad la que resulta inadmisible para una mentalidad que, tal como puede verse en la Universidad de Piura, execra esa dinámica convivencia de ideas opuestas, que se enriquecen de una tensión fecunda y contradictoria.

La libertad de pensamiento es una orgía de libertinaje para los intolerantes y reprimidos. Excita sus pulsiones más controladoras y agresivas. No es coincidencia que la prensa más conservadora haya aplaudido esa sospechosa decisión del TC. Como decía Sinesio López en este diario, ese organismo carece de la autonomía –que quisieran arrebatarle a la universidad– indispensable, por ser tributario de componendas partidarias.

En este tenebroso panorama es reconfortante la reacción de la FEPUC (Federación de Estudiantes de la PUC):

“Es necesario decir que la pretensión del actual Arzobispo de Lima mediante las acciones legales que ha tomado no es, como manifiesta, que se administren correctamente los bienes de la herencia de Riva-Agüero. Independientemente del aspecto legal de la controversia, consideramos que Juan Luis Cipriani utiliza su posición de Arzobispo de Lima para tener injerencia en la administración de la PUCP y, tras menoscabar su actual espíritu, instrumentalizarla como difusora de un pensamiento fundamentalista e intolerante”.

Conversé con mi amigo y colega Moisés Lemlij al respecto y me autorizó a citarlo de memoria: “No es lo mismo abusar de chicos sordomudos o indefensos, como lo hizo el obispo Murphy, el legionario Marcial Maciel o cualquier otro pedófilo cobijado en el manto protector de la Iglesia Católica, que enfrentarse a los chicos de la PUCP”. A Dios gracias.

Libertad de presión versus de expresión

Dom, 28/03/2010
La República
Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

¿Cuál de las dos está triunfando en el momento actual?
Para un gobierno siempre preocupado por el ‘qué dirán’, como el del presidente Alan García, no es poca cosa que se ponga en duda en el exterior su disposición a tolerar la discrepancia.

Es significativo, por ello, que la reciente reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) haya decidido enviar al Perú una misión para evaluar el deterioro de las condiciones para la libertad de expresión durante el gobierno aprista.

Los casos específicos que le preocupan son la sentencia a un año de prisión por delito de difamación a Alejandro Carrascal, director del semanario Nororiente de Amazonas. Asimismo, la cancelación de la licencia de funcionamiento de Radio La Voz de Bagua aduciendo razones administrativas que en verdad fueron un pretexto vergonzoso para liquidar a un medio opositor, lo cual fue criticado por el Ipys y el Consejo de la Prensa.

El plan del gobierno para maniobrar sobre América TV y los grupos periodísticos que dirigen este canal, usando como caballo de Troya el indulto bamba a José Enrique Crousillat, también será parte de la agenda de la próxima misión de la SIP.

Tan relevante como eso fue –por su rebote noticioso– la declaración de Mario Vargas Llosa de que detrás del indulto al broadcaster del ‘Doc’ “hubo una operación para devolverle un canal a la mafia fujimontesinista”. El escritor no lo dijo pero se puede intuir de su comentario que la responsabilidad está al más alto nivel porque es imposible suponer que el complot para capturar Canal 4 lo haya diseñado y ejecutado un (ahora ex) ministro tan poco relevante como Aurelio Pastor.

Lo que pasa en el Perú no se puede comparar, por supuesto, con la precaria libertad de expresión de Cuba o Venezuela, pero tampoco se puede decir que aquí el suelo esté parejo. Los casos ya mencionados que estarán en la agenda de la misión de la SIP se suman a la presión del gobierno a la prensa a través de mecanismos que no por sutiles son menos efectivos: pactos con algunos medios para tomar ‘decisiones estratégicas’ al interior de sus firmas para asegurar ‘buena prensa’, o juicios absurdos a periodistas para descuidar su atención o amedrentarlos.

La misión de la SIP y comentarios como el de Vargas Llosa han motivado obligadas respuestas a favor de la libertad de expresión por parte del premier Javier Velásquez y, también, de Jorge del Castillo, quien esta semana escribió un artículo exponiendo lo mismo.

Pero, ojo, el ex premier no debe confundirse. Que él tenga muchos amigos y ayayeros en la prensa no se puede interpretar necesariamente como una señal de pleno respeto a la libertad de expresión. Son cosas diferentes.

martes, 4 de mayo de 2010

El periodista como personaje incómodo


El Pais de España


En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, las organizaciones en defensa de la información libre recuerdan que el 90% de los asesinatos de periodistas quedan impunes

Por FERNANDO NAVARRO 
Madrid - 03/05/2010

En 2008, Armando Rodríguez investigaba sobre las conexiones del narcotráfico y los cargos gubernamentales en Ciudad Juárez con un trabajo periodístico que bien valía un premio pero, a cambio, un sicario le tiroteó en la puerta de su casa a los ojos de su hija. El periodista era un personaje incómodo para los narcos y los políticos corruptos mexicanos. Le habían amenazado, pero Armando siguió trabajando hasta que los protagonistas de sus investigaciones decidieron acabar con él.

En lo que va de año han muerto nueve periodistas mientras que 165 han sido encarcelados, según Reporteros Sin Fronteras

La historia de Armando Rodríguez es la historia de decenas de periodistas. Reporteros que intentan ejercer su trabajo pero acaban con un disparo por la espalda. En los casos más afortunados, los profesionales de la información acaban entre rejas. En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se celebra hoy, el barómetro de Reporteros Sin Fronteras (RSF) señala que en lo que va de año han muerto nueve periodistas mientras que 165 han sido encarcelados. También recoge que al menos 120 personas han sido detenidas por informar a través de Internet, que se ha convertido en un medio cada día más vigilado por las autoridades en países como Irán, Rusia o Cuba.

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) recuerda que el 90% de estos asesinatos quedan impunes. La falta de voluntad política, la autocensura o el miedo a las represalias de mafias o grupos extremistas son las causas más comunes para no investigarlos. En este último apartado, Reporteros Sin Fronteras habla de predadores de la libertad de prensa. Políticos, dirigentes de instituciones del Estado, jefes religiosos, milicias y organizaciones criminales que están por encima de la ley y atacan directamente a los periodistas, a los que considera su bestia negra.

Para esta organización, los terroristas de ETA son la mayor amenaza para la información libre en España. En América Latina, la violencia tiene predadores bien definidos distribuidos en distintos países: en México, los narcotraficantes; en Cuba, el Gobierno; en Colombia, las FARC y los grupos paramilitares. Para el CPJ, con sede en Nueva York, el caso mexicano es cada día más alarmante. "México es un descalabro. No he visto nada igual en mi vida. El clima de autocensura es brutal. No tiene ninguna comparación, ni siquiera con los peores de años de Colombia. Hay una fuerza corruptora tremenda", asegura Carlos Lauría, portavoz para las Américas del CPJ.

El informe de RSF ilustra la trágica situación en 40 países y pone nombres a los poderes que intentan acallar a los periodistas. En una línea similar, el CPJ elabora su propia lista geográfica y sitúa a Irak, Somalia, Filipinas y Sri Lanka como los países que ocupan el puesto más alto en el ranking de Estados que menos hacen por investigar los asesinatos de periodistas.

El CPJ también ha elaborado una lista con los 10 casos de asesinatos de profesionales de la información sin resolver. "Instamos a las autoridades a que resuelvan estos casos", señala Lauría. Durante más de dos décadas, las organizaciones a favor de la libertad de prensa se han documentado de los crímenes impunes. Ante la falta de un proceso contra los responsables de estas muertes, estas organizaciones, como el CPJ, reúnen esfuerzos para buscar justicia en los asesinatos de periodistas.

Los 10 casos de asesinatos sin resolver

1. La masacre de Maguindanao, Filipinas, 2009
En el hecho más letal contra la prensa: 30 periodistas y dos asistentes de prensa fueron asesinados en la provincia de Maguindanao, el 23 de noviembre de 2009. Los periodistas formaban parte de una delegación que acompañaba a partidarios de un político local a presentar las credenciales de su candidatura para gobernador. Las autoridades aseguraron que un clan político rival fue responsable de la terrible masacre, que causó 57 víctimas mortales.

2. Anna Politkovskaya, Rusia, 2006
Anna Politkovskaya no se dejó intimidar por amenazas mientras investigaba las brutalidades del conflicto separatista en Chechenia. Politkovskaya fue detenida por soldados rusos quienes la arrojaron a una fosa. También sobrevivió a un intento de envenenamiento. Pero el 7 de octubre de 2006, un sicario le disparó en su apartamento de Moscú.

3. Lasantha Wickramatunga, Sri Lanka, 2009
Lasantha Wickramatunga anticipó su propio asesinato en un artículo que escribió poco antes de su muerte. "Un número indeterminado de periodistas han sido atacados, amenazados y asesinados", escribió en una nota publicada tres días antes del crimen. "Ha sido mi honor pertenecer a todas estas categorías, especialmente a la última", concluye en su artículo. Wickramatunga, editor general de The Sunday Leader, fue una figura prominente en el periodismo de Sri Lanka; alguien que incomodó al Gobierno en numerosas oportunidades en sus 25 años de trayectoria.

4. Samir Qassir y Gebran Tueni, Líbano, 2005
Los periodistas libaneses que se atrevieron a criticar a Siria fueron víctimas de una serie de ataques perpetrados con explosivos en 2005, el mismo año que el ex primer ministro Rafiq al-Hariri fue asesinado. El 2 de junio de 2005, un coche bomba en Beirut mató a Samir Qassir, uno de los periodistas más atrevidos en el Líbano. Durante años, las polémicas columnas de Qassir en el diario Al-Nahar apuntaron contra el gobierno sirio y sus aliados libaneses. El 12 de diciembre, Gebran Tueni, director de Al-Nahar y un crítico de las políticas de Siria, también fue asesinado por una bomba dirigida contra su automóvil blindado en el este de Beirut.

5. Armando Rodríguez, México, 2008
Días antes de ser asesinado, Armando Rodríguez había escrito un artículo acusando al sobrino de la procuradora estatal de supuestos vínculos con el narcotráfico mexicano. El 13 de noviembre de 2008, Rodríguez fue disparado mientras estaba sentado en su automóvil en la entrada de su casa. Un investigador federal asignado al caso fue asesinado; un mes más tarde, su sucesor también fue ejecutado.

6. Soran Mama Hama, Irak, 2008
Soran Mama Hama trabajó en la peligrosa ciudad de Kirkuk, pero no fue un conflicto sectario el que condujo a hombres armados hasta su casa el 21 de julio de 2008. Mama Hama, reportero de la revista Livin con sede en Sulaymaniyah, destapó un escándalo de prostitución en Kirkuk. En lo que fue su último artículo, Mama Hama aseguró que tenía nombres de "comandantes, tenientes, coroneles y otros oficiales de policía y seguridad" quienes eran clientes.

7. Deyda Hydara, Gambia, 2004
Deyda Hydara, fundador del periódico independiente The Point, incomodó al Presidente Yahya Jammeh en numerosas ocasiones, particularmente sobre las políticas agresivas de su gobierno contra la prensa. Cuando Jammeh lo amenazó con enterrar a periodistas Hydara calificó los comentarios del presidente como "reprochables". En la noche del 16 de diciembre de 2004, mientras Hydara conducía hacia su casa desde su oficina en Banjul, le dispararon desde un taxi en la cabeza y el pecho.

8. Hayatullah Khan, Pakistán, 2006
Hayatullah Khan incomodó al Presidente Pervez Musharraf al proveer algunas de las primeras evidencias de que Estados Unidos estaba operando dentro de Pakistán. El 4 de diciembre de 2005, el periodista fotografió los restos de un misil Hellfire que había matado a uno de los líderes de Al-Qaeda, Abu Hamza Rabia, en Haisori en el norte de Waziristán. Khan fue secuestrado por cinco hombres en una camioneta Toyota al día siguiente y no fue visto desde entonces durante seis meses. El 16 de junio, el cuerpo demacrado de Kahn, todavía vestido con la ropa que usaba cuando fuera secuestrado, fue arrojado en el pueblo de Mirah Shah.

9. Elmar Huseynov, Azerbaiján, 2005
Elmar Huseynov, editor del semanario de oposición Monitor en Baku, había hecho una dura crítica al presidente Ilham Aliyev. El 2 de marzo de 2005, el periodista recibió una ráfaga de disparos en la escalera de su edificio. La luz de la entrada del edificio fue desactivada y las líneas telefónicas del vecindario fueron cortadas. Dos años después, un ex colega llamado Eynulla Fatullayev publicó una investigación exhaustiva sobre el asesinato no resuelto, alegando que la muerte de Huseynov fue ordenada por altos funcionarios en Baku y ejecutada por un grupo criminal.

10. Norbert Zongo, Burkina Faso, 1998
Zongo, editor del semanario L'Indépendant, fue uno de los más prominentes periodistas de investigación en el país del oeste africano. En 1998, Zongo investigó acusaciones que indicaban que François Compaoré, hermano y asesor especial del presidente Blaise Compaoré, había participado en un reciente asesinato. El 13 de diciembre de 1998, en una estrecha y solitaria ruta al sur de Ougadougou, un hombre armado disparó a Zongo, a su hermano y a dos acompañantes.
MAS
Reporteros Sin Fronteras se asocia a la prestigiosa agencia Magnum Fotos para publicar un álbum de fotoperiodismo sobre la importancia de la libertad de prensa.

La mordaza se cierne sobre Internet
 

lunes, 26 de abril de 2010

CAMBIOS EN AMERICA TELEVISION

23 de juliode 2007
Blog Desde el Tercer Piso
Escrito por: Jose Alejandro Godoy

La noticia empresarial del día tiene que ver con la composición actual de Grupo TV Perú S.A.C, principal accionista de Plural TV, la empresa que controla la mayor parte de acciones de América Televisión, luego del proceso de reestructuraciòn patrimonial en el que està incurso la empresa televisora.

Como saben, Plural TV es conformada por tres grupos empresariales: El Comercio, La República y el colombiano Grupo Santo Domingo. La relación comercial iba viento en popa, hasta que El Comercio comenzó con las revelaciones de la supuesta coima pagada por Bavaria - la cervecera del grupo colombiano - al ex presidente de CONASEV y asesor de Alejandro Toledo César Almeyda.

A pesar que el caso ha quedado archivado en el Poder Judicial por falta de elementos probatorios, lo cierto es que la relación entre ambos socios había quedado resentida y eran fuertes los rumores de que los colombianos querían vender su parte en la empresa.

Hoy, a través de la web de CONASEV nos enteramos que la sociedad se deshace, por lo menos en lo que respecta a El Comercio y a los colombianos:

De conformidad con lo dispuesto en el Reglamento de Hechos de Importancia, Información Reservada y otras Comunicaciones, aprobado por Resolución CONASEV N° 107-2002-EF/94.10, cumplimos con informar que en Sesión de Directorio de Empresa Editora El Comercio S.A. celebrada el día jueves 19 de julio del 2007, con la asistencia de la totalidad de los Directores y en moción aprobada por unanimidad de los Directores, se autorizó a su Gerente General, Sr. César Pardo Figueroa Turner, y a su accionista, Dr. César Emilio Rodriguez Larraín Salinas, para negociar y, en caso se llegue a un acuerdo satisfactorio, suscribir un contrato de opción de compra recíproca con nuestros socios Prime Media Ltda., disponiendo que el Gerente General informe la suscripción del referido acuerdo de opción de compra como un Hecho de Importancia.

En virtud de dicha autorización, el 20 de julio del 2007 se ha suscrito con Prime Media Ltda. un acuerdo de opción de compra recíproca en las siguientes condiciones:

(i) Prime Media Ltda. ha otorgado a Empresa Editora El Comercio S.A. una primera opción de compra para la adquisición del 100% de las acciones de titularidad de Prime Media Ltda. en Grupo TV Perú S.A.C. E.M.A. por un plazo de 15 días;

(ii) Empresa Editora El Comercio S.A. ha otorgado a Prime Media Ltda. una segunda opción de compra para la adquisición del 100% de las acciones de titularidad de Empresa Editora El Comercio S.A. en Grupo TV Perú S.A.C. E.M.A. en caso no ejerza las opción en el plazo indicado;

Grupo TV Perú S.A.C. E.M.A. es titular del 70% de las acciones representativas del capital de Plural TV S.A.C. sociedad que a su vez es accionista controlante de Compañía Peruana de Radiodifusión S.A.

Para traducir del lenguaje abogadil: los colombianos le daban 15 días de plazo a El Comercio para comprar su acciones. De lo contrario, sería Julio Mario Santo Domingo quien se haría de la parte de los Miró Quesada en Plural. Sin embargo, fuentes allegadas a este espacio señalan que El Comercio ejercería la opción de compra.

Esta sería la segunda operación de importancia que el Grupo El Comercio hace en el campo de los medios de comunicación durante este año. En febrero, habían adquirido el diario Gestión a la familia Romero Caro. Ello lo consolidaría como el grupo empresarial más importante en el mercado de las comunicaciones.

¿Será la última operación del año?

MAS SOBRE EL TEMA:
La República: Grupo Bavaria se retiraría de América Televisión
Pepitaspuntocom: Ojo con América Televisión

“Congreso se muere de miedo ante El Comercio”

Diario Expreso
26 de abril de 2010
Entrevista a César Hildebrandt

El periodista César Hildebrandt, pronto a reaparecer en la prensa escrita con el semanario ‘Hildebrandt en sus trece’, afirma que la versión de Pablo O’Brien, respecto de los vínculos entre Giselle Giannotti y ex directivos del diario El Comercio, debe investigarse, aunque se mostró incrédulo de que esto suceda debido al temor que genera el poder mediático de ese diario.

Además. Hildebrandt sostuvo que ve en el Grupo El Comercio una intención de uniformizar y homogenizar la información, lo cual resulta nocivo para la conciencia pública.

–¿Vuelve a la prensa escrita con ‘Hildebrandt en sus trece’?

El hecho de fundar esta publicación se debe a que, cansado de que me boten, y como yo no me puedo botar a mí mismo, he decidido hacer algo mío. Y con Rebeca Diz, hemos fundado este semanario que espero vaya bien. El proyecto será duradero, en la medida en que el lector lo acepte y lo adopte.

Queremos hacer investigación bien dicha, investigación rodeada de crónica social también. Volver al periodismo de lo textual, de lo bien escrito; volver a establecer ese viejo parentesco del periodismo con la literatura, parentesco que se ha perdido porque ahora el periodismo parece enemigo a muerte de lo bien escrito. Casi todo el periodismo se ha convertido en enemigo mortal de la sintaxis y aun de la ortografía, para no hablar ya de la belleza. Queremos recuperar algunos méritos de la textualidad. Arduo trabajo.

Hildebrandt en sus trece será una publicación tamaño tabloide de 32 páginas a todo color, pero llena de información, donde no vamos a tener sino información porque hasta ahora, carentes de padrinos, no tenemos publicidad. Vamos a vivir de nuestros lectores. Eso esperamos. Ese es el costo también de ser independientes. No tenemos publicidad, pero confiamos mucho en la gente.

–¿Qué características le ve usted a la prensa escrita en el momento en que se anima a lanzar este proyecto?

Nosotros creemos que vamos a fabricar un producto que no existe, dedicado a la investigación y a la crónica social desde una perspectiva muy informativa y bastante literaria, en el sentido de cuidado del estilo. Nos parece que en eso sí podemos obtener una ventaja comparativa, en relación con lo que puede llamarse perfomance de la otra prensa.

–¿Ve usted que la otra prensa le está restando peso a la denuncia y a la investigación?

Creo que en algunos casos hay algunos compromisos de tipo financiero o amical que hace que la prensa, en ciertas situaciones, se sume a la tarea del entretenimiento, más que a la tarea de la investigación.

–¿Cuán dañino puede ser esto para la sociedad?

Mucho, porque convierte a la prensa en una extensión de la farándula. Lo que ustedes han publicado sobre las declaraciones de Pablo O’Brien –reconociendo que Business Track trabajaba para el diario El Comercio– es un aporte cualitativo para la investigación. Y, claro, lo simpático y agradable hubiera sido que esta entrevista a Pablo O’Brien hubiese salido en El Comercio para que este diario demuestre alguna capacidad de autocrítica.

–¿Pero eso se le hace realista?…

Pero eso sería lo ideal, de igual modo que don Pedro Beltrán publicaba las críticas en contra suya en su propio periódico.

–¿Ve usted una intención de parametrar a la opinión pública por parte de algún grupo mediático?

Yo veo una intención de uniformar, de homogenizar la información. Indudablemente detrás de esto hay intereses comerciales y mediáticos, que provienen fundamentalmente de una sola fuente que es el poderosísimo Grupo El Comercio. De ello no hay duda.

Frente a eso, los periodistas independientes vamos a tener que luchar a nuestra manera, cordialmente, pero con firmeza.

–¿Qué tanto daño le puede hacer el poder económico y mediático del Grupo El Comercio a la conciencia pública del país con su intención de homogenizar a la opinión pública?

En la medida en que se oculten cosas y se trate de ideologizar todo haciéndole creer a la gente de que vivimos en el mejor de los mundos, y de que debemos permanecer en un statu quo idílico, en esa medida frenamos fuerzas de progreso; frenamos inventiva social; obligamos a la gente a la resignación. Y eso preocupa.

–En relación con el aporte de ideas para el desarrollo del país, ¿qué tan negativa resulta esta situación?

Eso tiene un impacto negativo y, además, a largo plazo crea bolsones de resentimiento, que luego estallan en Tía María, en Chala, en Bagua, etc. Hay reventazones purulentas que no nos explicamos de dónde vienen, porque no entendemos que hay un divorcio entre la prensa –que dice que todo anda muy bien– y la realidad –que dice que no todo anda bien–.

Es cierto que no todo anda mal; pero es igualmente falso que todo ande muy bien. como nos quiere hacer creer cierta prensa.

–¿Esa prensa puede ser un caldo de cultivo de bombas de tiempo a futuro?

Indudablemente. La prensa que omite, encubre y oculta no hace sino aplazar desenlaces funestos; los aplaza un semestre, dos semestres, un par de años. Pero si las desigualdades se acrecientan, evidentemente los estallidos van a darse. En todo caso, el papel de la prensa es informar y esa es una tarea a la que no se puede renunciar.

–¿Qué tan peligroso podría resultar que el poder económico y mediático quiera a la vez tomar el poder político?

Creo que ahora el poder político depende del poder mediático. El poder político se ha sumado, como furgón, a la locomotora del poder mediático. Entonces ya no es necesario ningún asalto. El poder efectivamente está en manos de grupos de información; no sólo en el Perú sino también en el mundo.

Frente a esto hay una gran corriente de periodismo alternativo que está en la calle, en el internet, en algunas publicaciones; porque es necesario resistir el tsunami corporativo y pasteurizado con el que nos quieren, todos los días, ahogar o envenenar. La prensa independiente es cada día más pequeña en el país, y más amenazada. Por eso mismo, cada día tendrá que librar una batalla heroica.

–¿Para usted está clara la forma como El Comercio y La República se hicieron del canal 4?

Para mí está claro que ‘Chicho’ Mohme actuó honestamente, correctamente, comercialmente. En cambio para mí no está claro cómo El Comercio pudo hacerse con el 69 por ciento del canal. Tampoco está clara esa jugada de El Comercio para sacar a Bavaria, después de haberle servido como socio.

Más aún si recordamos hechos como el del señor Jaime Carbajal, llegando con 700 mil dólares, y que ahora preside la Cámara del Libro. Será la del libro contable; el libro del debe y el haber. Eso no está claro para mí y por supuesto que no se va a investigar nunca.

–¿Pero el Congreso debería investigar esa transacción?

Si tuviera pantalones, pero el Congreso anda en shorts. Pantalones largos no tiene. El Congreso se muere de miedo ante El Comercio, y entonces es imposible pedirle que investigue a El Comercio.

Pero absolutamente hay elementos para que se investigue y se esclarezca cómo El Comercio se deshizo de Bavaria. Fue mediante qué trámite obtuvieron esa enorme prerrogativa. El Grupo Romero les prestó el dinero para comprar las acciones. Con qué rapidez consiguieron ese préstamo. En resumen, cómo es que en definitiva el canal más importante de la TV peruana acabó en manos del diario más importante, del holding más importante, sumándole un poder yo diría que ya excesivo a un grupo que ya era poderoso.

Todo grupo que crece como una metástasis se convierte en peligro. Todo grupo mediático que tiende a acaparar demasiado se torna en amenaza, porque su tendencia será siempre a uniformar contenidos. Lo hemos visto en Argentina y en las dictaduras del cono sur. Entonces, si rechazamos las dictaduras –como expropiadora de la televisión– por qué no rechazamos la expropiación privada de la televisión en relación a acaparar, a través de un solo interés, el poder de la televisión?

Yo sí creo que esos grupos constituyen un peligro para la libertad. No sé si para la democracia –porque ésta es más fuerte que ellos–, pero sí para la libertad y la diversidad, que es parte elemental de la libertad.

El caso Bavaria

Por Gustavo Gorriti
Peru21
Dom. 08 agosto de 2004

Jaime Carbajal (el lobista de Bavaria) y Alberto Farfán (el operador de Almeyda) han confesado prácticamente con los pies. Su huida es comprometedora.

Entre todas las investigaciones y denuncias sobre presuntos casos de corrupción durante este Gobierno, ninguna es más importante que la posible coima que la compañía Bavaria, del grupo Santo Domingo, habría entregado al hoy desgraciado y antes muy privilegiado César Almeyda. Sobre el motivo y el destino final de la coima hay varias versiones y suposiciones, algunas de las cuales involucran, como es sabido, al propio presidente de la República, Alejandro Toledo.

La investigación está por ahora en un punto muerto. Y amenaza con permanecer en él -en un equilibrio vicioso de versiones contrapuestas, campañas enfrentadas, abogados marrulleros y logos maltratados-, a menos que surja algún elemento nuevo que aclare las versiones y confunda las coartadas.

El caso comprende tres países (Panamá, Perú y, de soslayo, Ecuador); y sitúa a dos socios (Bavaria y El Comercio) en una barroca relación de cooperación y conflicto.

Conozco los dos principales escenarios del caso, Panamá y Perú, especialmente el jaez de sus autoridades políticas y funcionarios judiciales, y ello me hace ser en principio pesimista respecto a la posibilidad de éxito de la investigación. Hay demasiada gente corrupta, con poder efectivo, metida en este caso; y los periodistas que lo desarrollaron cometieron algunos pecados de apresuramiento e ingenuidad durante el desarrollo de su trabajo, al no entender que iban a enfrentar aquí instituciones estatales y privadas que funcionan como verdaderas maquinarias de encubrimiento.

Asumiendo que el lector conoce lo básico del caso, voy a ordenar alguno de los elementos que considero más importantes para entender su desarrollo y sus dificultades:

Las bases sobre las que se abre el caso Bavaria fueron más que suficientes como para iniciar una investigación con fuerte presunción de culpabilidad, sobre todo por: 1) El testimonio detallado y en buena medida corroborado de un chofer, Hugo Durán, que en los hechos era colaborador cercano de Alberto Farfán, el operador principal de César Almeyda; 2) la sincronización entre los hechos denunciados y medidas favorables a Bavaria, por parte del Estado, que tuvieron lugar poco después.

La parte en apariencia más comprobable de la denuncia fue la aseveración de que Jaime Carbajal (el personaje de sinuosa trayectoria que funcionaba entonces como cabildero [lobista] de Bavaria) había sido detenido brevemente en Panamá al descubrírsele los cerca de dos millones de dólares en efectivo que llevaba consigo. Durán afirmaba haber visto ese dinero luego de la llegada de Carbajal a Lima y haber escuchado una versión del incidente de labios de sus propios protagonistas. El paso siguiente era, obviamente, verificar ese evento en Panamá, pero tomando en cuenta que Bavaria ya había intervenido para procurar no sólo la liberación de Carbajal (en Panamá no es delito sacar dinero en efectivo del país) sino asegurar que el incidente no quedara registrado.

Al llevar a cabo la investigación, El Comercio enfrentó un potencial conflicto de interés: iba a investigar a quien a fin de cuentas es su socio en la televisión. La sospecha y las acusaciones sobre motivos extra-periodísticos en la investigación eran inevitables. Frente a eso, El Comercio tuvo dos posibilidades: 1) No realizar la investigación, o; 2) publicarla, haciendo primero lo que los gringos llaman full disclosure, una revelación clara y plena de a) la relación empresarial con el grupo Santo Domingo; b) los potenciales o actuales puntos de conflicto en dicha relación y el efecto que la investigación pudiera tener en ella. El diario escogió la segunda, aunque -y esto es una falla- sin el nivel de disclosure aconsejable. Pese a esa falta por demás subsanable, creo que El Comercio hizo bien en tomar la decisión que tomó y que lo mismo hubiera sido decidido por cualquier periódico serio y de renombre en situación similar.

El Comercio, sin embargo, tomó algunas determinaciones operativas que afectaron el curso de la investigación. Decidió judicializarla antes de publicar; y publicó antes de haber verificado lo de Panamá.

El resultado fue que el grupo Santo Domingo tuvo el tiempo, los medios y la latitud necesarias como para reaccionar. No se trata, hay que decirlo, de los Niños Cantores de Viena, sino de una empresa ducha en guerras comerciales en el medio latinoamericano. Bavaria tiene, desde hace poco tiempo, el control monopólico de la cerveza en Panamá, luego de adquirir las dos cervecerías principales. Tiene también hegemonía en Ecuador y dominio monopólico en el Perú (que ahora intenta mantener por todos los medios posibles frente al ingreso de la belga-brasileña Ambev). El grupo Santo Domingo ha tenido y tiene, además, fuerte presencia propietaria en medios periodísticos, sobre todo en Colombia. Su ingreso al periodismo, vinculado además con su potencia como anunciante, ha sido nefasto para la libertad de prensa.

Luego de haber cometido lo que a mi concepto fue el error de la judicialización previa y la publicación apresurada, El Comercio intentó verificar el entonces ya muy publicitado incidente en Panamá. Para hacerlo buscaron la cooperación del diario La Prensa de Panamá, (del que fui director asociado durante cinco años). Un directivo de El Comercio se comunicó con Juan Luis Correa, gerente general de La Prensa, pidiéndole colaboración; y poco después viajó el periodista Pablo OBrien a Panamá. Ahí, OBrien tuvo contacto con Rolando Rodríguez, el sobresaliente periodista de investigación de La Prensa.

Luego de varios días, OBrien obtuvo copia de la reseña del incidente de un libro de bitácora de la seguridad aeroportuaria del aeropuerto de Albrook. El facsímil fue publicado en Lima, y ello pareció adelantar significativamente la investigación.

Sin embargo, el reporte en el libro de bitácora tenía errores de hora, de fecha y también en el número de matrícula del avión que transportó a Carbajal y su maleta.

Eso fue aprovechado al máximo por Bavaria, que buscó descalificar toda la investigación a partir de esas inexactitudes y anunció una demanda penal contra El Comercio. La demanda no fue hecha ni en Perú ni en Nueva York, sino en Panamá, ante el fiscal César Augusto Herrera.

El avión que trajo a Carbajal resultó pertenecer a Rafael Bárcenas, dueño, entre otras cosas, de una de las principales agencias publicitarias de Panamá y empresario altamente dependiente de Bavaria. Bárcenas, a quien le dicen "Boli", es un nuevo rico que lucha contra los demonios de la inseguridad con las armas del ostento y el aspaviento.

Tiene además poder, porque maneja muchas cuentas publicitarias, entre las cuales, ya adivinan las de cuál cervecera. Es amigo de Juan Luis Correa, el gerente de La Prensa, quien era la persona menos indicada a la que solicitar colaboración en una investigación en la que "Boli" y sus cuentas iban a ser afectados.

La Prensa no es ya más el diario ilustre, de señera trayectoria, que presidieron Roberto Eisenman y Juan Arias Zubieta. Su presidente hasta hace pocos días, Federico Humbert Arias, ordenó -poco antes de dejar el cargo y viajar a Washington como embajador de Panamá del nuevo presidente Martín Torrijos- que La Prensa no se metiera en el caso Bavaria-El Comercio, que no investigara nada por su cuenta. Con ello maniató a Rolando Rodríguez, una de las pocas personas que hubiera tenido posibilidades de descubrir el entripado.

Luego, cuando las autoridades de Aeronáutica Civil maltrataron a Carlos Eduardo Huertas, un periodista de la revista Semana, de Bogotá, resultó evidente que los resortes del encubrimiento ya se movían sincronizadamente en Panamá. Según Rolando Rodríguez, una de las personas a quienes contacté en estos días sobre el tema, "hasta ahora ha sido imposible ver el libro de bitácora. Huertas hizo una solicitud formal ante funcionarios de la Autoridad de Aeronáutica Civil de Panamá y ni siquiera lo atendieron para decirle que no era posible verlo. De hecho, fue obligado a salir de las instalaciones de Aeronáutica y la cinta de su grabadora de audio fue destruida por un agente de esa dependencia estatal".

Sobre lo que pasó en Albrook, Rodríguez me escribió lo siguiente: "Lo que puedo decirte es que hay más de un informe sobre el incidente ocurrido en Albrook y el pasajero de Bavaria. Al menos uno de ellos, me fue descrito por un miembro de la comunidad de inteligencia como un documento manuscrito del cual se hizo después una copia mecanografiada, la cual no aparece ahora. Me dijo además, que cuando preguntaba por este documento, inmediatamente las fuentes solían callarse y no hablar más del tema". Inteligencia, o lo que pasa por tal, depende en Panamá directamente de la Presidencia de la República.

Un signo adicional en ese tema es que José Antonio Sossa, el procurador de la República, haya declarado que va a tomar cartas en el asunto. Sossa es uno de los funcionarios judiciales más corruptos del Hemisferio y un perseguidor pertinaz, aunque poco exitoso, de puro bruto, del periodismo, especialmente del de investigación. Lo digo yo y lo dicen las organizaciones dedicadas a la defensa del periodismo. A su lado, Blanca Nélida Colán y hasta Alejandro Rodríguez Medrano resultarían funcionarios probos. Que en ese contexto, Bavaria haya denunciado a El Comercio en Panamá ante César Augusto Herrera, un dócil subordinado de Sossa, indica que los bribones se han movilizado, decididos a que la búsqueda de la verdad no quede, bajo ningún concepto, impune.

Sin embargo, pese a que lo reseñado líneas arriba sugiere el pesimismo, hay otros factores que lo contrapesan. A saber: 1) La huida de Carbajal y la de Farfán. Ambos han confesado virtualmente con los pies. La fuga de Carbajal, cuya vinculación con Bavaria es insoslayable, resulta particularmente comprometedora; 2) La amenaza del Foreign Corrupt Practices Act para el grupo Santo Domingo. Al respecto, Carlos Andrés Ganoza publicó lo siguiente en Semana Económica, el 25 de julio:

" Si bien Bavaria ha colocado bonos en el mercado estadounidense, no los registró bajo la Ley de Valores de ese país, por lo que actualmente no estaría dentro de la jurisdicción de la SEC [Securities and Exchange Commission] ni del Departamento de Justicia de EE.UU. No obstante, es conocida la intención de la cervecera de listar sus acciones en la Bolsa de Nueva York como parte de su estrategia de financiamiento para expandirse regionalmente. En ese caso, una declaración judicial peruana que involucre a Bavaria directamente en actos de corrupción, podría costarle la inscripción ante la SEC, y la posibilidad de emitir valores en esa plaza".

Otro aspecto por investigar es si aquel viaje de Jaime Carbajal tuvo que ver o no con la enconada y nada limpia guerra comercial que libran hoy Bavaria y Ambev en el Perú. Pero ese es tema de otro artículo.

Finalmente, hay mucha gente que sabe lo que pasó, y que no ha hablado, entre ellos los fugados Farfán y Carbajal. En San Jorge, a su turno, Almeyda resiste hasta ahora los estímulos, las sugerencias y hasta las endechas para alimentar el género ilustre de las confesiones y el catártico de las penitencias. Y aunque no creo probable que ello se produzca, no hay que abandonar la esperanza ni renunciar a la sorpresa.

Dear Ocram001

Dom. 25 abr '10

Peru21
Autor: Marco Sifuentes

Querido ocram001:
Hemos inhabilitado el siguiente material como resultado de una notificación de RBC TELEVISION CANAL 11 PERU alegando que este material trasgrede sus derechos de autor: Belmont, págale a los errebecistas.
Sinceramente,
El equipo de You Tube”
Hace unos días me llegó este correo de You Tube avisándome que habían retirado uno de los videos de mi canal personal, debido a que infringía los derechos de autor. El video era un reportaje que hice en 2006 para Frecuencia Latina sobre el enfrentamiento entre la Asociación de Errebecistas estafados y la persona que consideran responsable de todas sus desgracias: el entonces candidato al Congreso, Ricardo Belmont. El material, en modo alguno, le pertenecía a RBC Televisión, pero supongo que resultaba incómodo para el 'Hermanón’ y por eso denunció “copyright infringment” ante You Tube.

Como cualquier otra web que ofrece una plataforma de publicación, You Tube no se hace responsable por los contenidos de sus videos pero sí tiene vías para que terceros soliciten el retiro de cualquier material que viole la ley o que no cumpla con las normas internas del servicio. En You Tube, la gran mayoría de procesos de eliminación de contenido está relacionada a infracciones de copyright, el gran cuco de nuestros días.

You Tube tramita velozmente toda supuesta vulneración a los derechos de autor, sin tomarse el imposible trabajo de chequear la validez de cada uno de los miles de reclamos que procesa. Gracias a la presión legal del acta DMCA (Digital Millennium Copyright Act), no les queda otra más que borrar primero y preguntar después. “Copyright” se ha vuelto una palabra mágica, si uno la invoca se acabó la historia, aunque el reclamo sea absurdo y aunque, por ejemplo, lo que estén retirando sea un video sobre el dueño del canal y no un video del canal.

Algo similar sucedió con John McCain durante la última elección presidencial norteamericana. En el momento más crítico de la campaña, muchos videos de propaganda fueron retirados de You Tube por supuestamente trasgredir los derechos de algunos canales. Según la DMCA, el supuesto infractor puede defenderse y el proveedor de la plataforma (en este caso, You Tube) tiene dos semanas para resolver el caso. El problema es que dos semanas son “toda una vida en una campaña política”, como dijo la campaña McCain en una memorable carta sobre los abusos generados a partir de la DMCA. Con este antecedente, no se sorprendan si el copyright se convierte en un arma de guerra sucia en las ya desplegadas campañas 2.0 de nuestros candidatos.

Y así, muchas veces “copyright” esconde a otra palabreja, mucho más familiar: censura. Por eso es que los gobiernos juegan en pared con la industria del entretenimiento impulsando tratados como el inminente ACTA que, bajo la fachada políticamente correcta de un acuerdo contra la falsificación, quiere establecer un DMCA global y con esteroides, implantar una especie de régimen policial en toda la red. El ACTA todavía no se firma pero esta semana se ha filtrado un preocupante borrador.

Seamos claros: este no es un tema de piratería, protección de marcas o derechos de autor. Es una lucha por la libertad de expresión. El mismo Google lo ha entendido así y esta semana se ha defendido brillantemente de una treintena de gobiernos que le han solicitado remover contenido de sus plataformas. Ha creado un mapa que muestra qué gobiernos han tramitado esas solicitudes y cuántas son. Ojo: el Perú es uno de esos gobiernos que ha solicitado borrar información de Google.

Según el mapa publicado esta semana, hasta diciembre de 2009, Perú ha tramitado menos de diez “removal requests”. ¿Qué es lo que nuestro gobierno ha pedido borrar? Google, elegantemente, no lo dice pero sería bonito que alguna autoridad local nos informe.

Lo que tienen en común la industria del entretenimiento y los gobiernos es que han perdido el monopolio de la información. La información ahora es accesible a cualquier persona independientemente de los viejos circuitos empresariales y políticos, pero no solo eso, sino que cualquier persona puede producir información fuera de esos circuitos. La información es poder y quienes la manejaban han perdido ese poder. El viejo orden se defiende con un arma: el copyright, pero Internet siempre encuentra las formas de escabullirse. Por ejemplo, ahorita me voy a ver en qué servicio de videos alternativo subo ese reportaje sobre esa persona que es, a la vez, parte de la industria del entretenimiento y de la política.

sábado, 24 de abril de 2010

Abril de 1961, Bahía de Cochinos

Blog del Tío Juan

Por Juan Gargurevich
24 Abril 2010
El diario La Prensa utilizó toda su primera página para extender este titular: “Comenzó la lucha por la liberación. Invasores atacan Cuba por aire, mar y tierra”. Y el despacho decía “Miami 17 (UPI).- Las fuerzas invasoras cubanas libraron hoy una sangrienta batalla en la zona pantanosa próxima a la Bahía de Cochinos, a unos 150 kms. al suroeste de La Habana, mientras unidades de la Fuerza Aérea, Armada y las milicias castristas se unían a los guerrilleros para derrocar al gobierno de Fidel Castro”.

Desde entonces han corrido ríos de tinta para contar aquel dramático error del presidente Kennedy que, mal informado por sus aparatos de inteligencia, dio luz verde al plan de su antecesor Eisenhower para invadir Cuba.

Poco se ha contado en cambio de la otra batalla, la que se libraba en paralelo y que tenía como protagonistas a las poderosas agencias de noticias norteamericanas de un lado, y las todavía débiles voces castristas, del otro (como la radio La Habana, por ejemplo).

Al comenzar las operaciones de aquellos 1200 invasores las redacciones de los diarios fueron abrumados por noticias como estas, que fueron publicadas:

“Nueva York 17 (UPI).- Fuerzas rebeldes que operan en el interior de Cuba dieron muerte a la escolta militar de Fidel Castro, que salió ileso del atentado”.

“Nueva York 17 (UPI).- La Isla de Pinos fue tomada por los rebeldes y 10 000 prisioneros políticos fueron puestos en libertad y se plegaron a la rebelión”.

“México 17 (UPI).- El Primer Ministro Fidel Castro se ha dado a la fuga y su hermano Raul fue capturado. El general Lázaro Cárdenas gestiona el asilo político de Fidel”.

“Miami 17 (AP).- Se tiene informaciones de que se lucha en las calles de La Habana”.

Todo era falso, inventado y puso en ridículo a esas famosas agencias de noticias que debían haber conservado un mínimo de seriedad y distancia. Pero sus despachos formaban evidentemente parte de la estrategia de la CIA que aseguraba que todo acabaría en 24 horas.

El fiasco se hizo evidente a las pocas horas pues los cubanos se defendieron con eficiencia y rechazaron el ataque. Pese a ello siguió la guerra periodística:

“México 18 (UPI).- El lujoso Hotel Habana Libre, en la capital cubana, quedó totalmente destrozado después de un ataque aéreo a La Habana”.

Al día siguiente, 19, La Prensa lanzó un cauto “Informes del frente siguen confusos y llenos de misterio”, para rematar el 20 con “Castro estaría afectado de incapacidad mental”.

Hicieron el ridículo todos, La Prensa de Pedro Beltrán, sus editorialistas pero sobre todo la actuación quedó como un baldón para las agencias de noticias que no vacilaron en comprometer sus viejas glorias periodísticas en un error de su gobierno.